El Paisa Sale de Guardia

Publicado por Mcluna el 13 de diciembre de 2017.
Torcí en abril, el 21, con cinco balas encima y sin llegar a la caja. Me llevaron a Tehechapi, prisión estatal de media seguridad, en California. Primera vez que pisaba cárcel en mi puta vida. Uno piensa que esto solo le sucede a otros o que esos titulares de la prensa o estadísticas son siempre ajenos a nuestro mundo. Nunca imaginamos que vamos o seremos nosotros. Llegué, como repito, a Tehechapi, una prisión retirada de la ciudad y en pleno desierto a la semana de ser sentenciado. Después de haber hecho todos los tramites de ingreso, pasar por R&R, recoger mi uniforme, ser asignado a un pabellón. Después de chequearme en un dormitorio de 124 personas. ¡Todas las razas mezcladas! Pude darme un respiro y salí al patio. No estaba asustado. ¡Me cagaba de miedo! Como que uno piensa; acá le suelto el culo a cualquiera y que chucha que me tengan de su puta, su bitch, con tal de que otros no se metan, o se lo metan, a uno.
Salí al patio, inconscientemente en busca de un zambo zapatero o un gringo peluquero, lo que sea con tal de no pagar pato a cada rato. Cuando se me acercó un patita, con todos los rasgos de ser latino, a hacerme la colla.
- Habla cumpa. Te han asignado arriba en mi bunquer. Soy tu compañero de catre. ¿De dónde eres?
- Peruano.
- Peruano. No jodas. ¡¡Paisano!!
- ¿Paisano?  contesté, relajando el ano. ¡Qué alivio!
- Así es viejo. ¿Y de que parte del Perú eres?
- De Chugur
- ¡Chucha! ¡Chugur! Yo soy de Choropampa, ahicito noma, casi vecinos. Soy Vito, gusto de conocerte. Bueno viejo, te voy a explicar cómo es la cosa acá. No te preocupes tas conmigo. Cualquier problemita, al toque lo arreglamos.
- Gracias. Muchas gracias.
- Mira viejo lo primero que tienes que saber acá, es que cada uno con su raza. ¿me entiendes? Acá nos clasifican por raza. Primero tan los gabachos, es decir; los desteñidos, los gringos de la USA. Después tan los mayates, los negros, los monos. De ahí tan los mexicanos, pochos, chicanos, wetbacks. Y de ahí al resto les ponen others y ahí tamos los peruanos, jamaiquinos, chinos, hindús, rusos, el resto del mundo pe cumpa. Por eso es que te han colocado conmigo cumpa Nosotros somos los otros. ¿Manyas?
- Manyo , cumpa
- Otra cosa. Acá, cada uno saca pepa por los suyos, si te metes andar con los gabachos o los mayates, tas cagao. Con los chicanos y los pochos tamos bien, somos latinos cumpa, y no hay roche o como dicen ellos no hay pedo.
- Entonz no hay pedo cumpa  repliqué, mucho más disipado.
- Pero eso sí: primer pendejo que te arma bronca, solito noma a cogerse a chingazos, nadie salta al menos de que estén cometiendo abuso. Primero es uno a uno.
- Vale viejo- contesté ajustando el ano otra vez. Al menos solo era una bronca, un par de golpes y nada más.
- Ahora si te sacan punta, pasas la voz y nosotros te conseguimos una. ¿Sabes bailar?
- Bueno si pe, huaynito, rock, disco&
- No huevón. Si sabes pelear con chaira, chaveta, punta, zapatera, filero, fierro&
- No. nunca he tenido el gusto, o la oportunidad.- dije - otra vez recontra ajustando el apretadisisismo esfínter. Me estaba recontra cagando de miedo. A punto de soltar los frijoles.
- Bueno cumpa acá te voy a enseñar. A mí nadie me gana. Vamos te presento a los muchachos.
Salimos pa fuera y de repente se nos acercó una manchita de latinos, la mayoría de ellos peruanos. Y como peruanos que eran, todos habían caído por cloro. Conversando, las cosas se pusieron más relajadas, otra vez, se relajó el arrugado, y nos pusimos al Perú.
El tiempo con su rutina y monotonía en la prisión pasó y pasaron los meses. El paisa fiel a su palabra me enseñó a manejar el filero, y se notaba por todas partes que infundía respeto. El paisa o Vito como se llamaba, no era cualquier huevón, era apretón de fierro largo. También había estado metido al seco y asaltos miles. Tenía su banda bien parada y además metía merca al penal, chiva en su mayoría. Aunque también, pa´ los paisas, su marihuanita y su cloro peruano. Era un tío arrebatado, das das, montaba en cólera y se iba de manos. Pero, sorprendentemente, conmigo siempre se portaba de puta madre y nunca me pidió el culo.
La gente al vernos nos dejaba tranquilos. Poco a poco, me di cuenta de que el paisa era respetado por todas las razas y por los guardias también.
Por eso no me sorprendió que un día no amaneciese en el bunquer. Cuando no apareció para la cuenta como que el movimiento en la prisión se detuvo. Sonaron las sirenas y nos encerraron en el dormitorio y el paisa no aparecía por ningún lado. La agitación crecía y los murmullos, suposiciones y conjeturas aumentaban.
- Se lo han cargado los mayates.
- No huevón, los gabachos.
- Mentira cumpa, ha tenido pedo con los sureños.
Hasta que por fin fue oficial: ¡Se había escapado! Lo estaban buscando con perros y checkpoints por todo el condado. Tan grande era la conmoción que salió en el tubo y las noticias.
PELIGROSO DELINCUENTE PERUANO ESCAPA DE PRISIÓN DE MEDIANA SEGURIDAD EN EL ESTADO DE CALIFORNIA. Eran los titulares de costa a costa en CNN, CBS, NBC, FOX, Canal 34 y muchos más. Los canales peruanos Panamericana y América de Televisión pasaron un documental completo sobre la vida del cumpa. DON VITO JEFE DEL HAMPA PERUANA ESCAPA DE PRISIÓN DE MÁXIMA SEGURIDAD, fue el titular que le dedicó Panamericana en El Dominical. Como siempre, extendiendo la nota al máximo, y exagerando como todo buen peruano.
Con el correr de los días, las noticias llegaron a raudales.
DON VITO ATACA DE NUEVO. SALVAJE CARNICERÍA EN JOYERÍA EN EL CENTRO DE LOS ÁNGELES. La famosa joyería Schasumader es asaltada por facineroso, llevándose medio millón de dólares y dando rienda suelta a sus bajos impulsos. Hija menor de dueño es violada en mostrador mientras el padre brutalmente asesinado. Madre víctima de un disparo es llevada de emergencia al Hospital. Se teme por su vida.
CADENA PERPETUA PARA MONSTRO PERUANO. Pedían a gritos los titulares y la población de Los Ángeles.
Mientras tanto, en la prisión, las cabezas rodaban y las averiguaciones continuaban. Nos enteramos de que en un descuido se había levantado el uniforme de uno de los guardias que estaba de vacaciones y que había escapado, un día de visitas por la puerta principal. Por supuesto que se hablaba de manos engrasadas y de un gran flujo de lana, dólares cambiando de mano en mano.
A los tres días cayó el negro Azabache y a la semana ya lo tenían en Máxima donde a través de los trustees nos enteramos del robo a la joyería.
- ¡Puta madre!- dicen que dijo el Negro Azabache - Nosotros lo habíamos tado esperando afuera cuando el chucha sale disfrazado de guardia. El pendejo, ni bien saliendo nos dice, al Chino Chang y a mí, bueno muchachos a chambear. Primero tengo que recoger un coche y a dejar una merca por la 59th en Downtown LA.
- Vamos pe cumpa usted manda- le contestamos.
Ya en el camino nos empilamos con un pisquito que había guardado pa esta ocasión y cuando llegamos a recoger el coche a la casa de la Carmen, esta nos saca unos tiritos, de la muestra de la merca que teníamos que ir a dejar pal Cuto Bolognesi. Puta madre cumpa, grave error, porque así stonasos nos vamos pal centro a dejar los cinco kilos de cloro pa que lo corten y paqueteen. Tábamos tiros van y tiros vienen y el cumpa, al pasar por la Joyería Schasumader, ve una chibolita de unos 15 entrando adentro y dice:
- Oye cumpa toy bien arrecho. Hace meses que no la veo.
- Yo también - dice el chino Chang.
- Vamos chequeando esa joyería haber que pasa.
Como ya tábamos pilas y pensando en que este loco de mierda solo quería chequear el material pa una próxima. Entramos los tres y lo dejamos al loco Cushpín en la caña. ¡Puta madre! Entrando no ma, saca el fierro y se pone asaltar. El paisa le pone el ojo a una pulsera de oro con diamantes, bien chingona esta, que tenía el dueño y se lanza sobre el tío a quitársela. Pero el viejo se pone bravo y le forcejea. El chino, que había entrado último, se frikea, le mete un plomazo al dueño y lo seca en una. ¡¿No sé cómo no nos cayó la parca al toque?! ¡Si hicimos un bullangón!
Pero de ahí noma, que me doy cuenta de que el cumpa, después de haberle quitado la pulsera al finado, se lanza sobre la chibola y delante de todos, clientes y personal, se la manda contra el mostrador. La vieja salta y el chino le mete plomo. Al toque rompimos los vidrios y chapamos todo. Lo justo nomá. Tuvimos que salir dando plomo al aire pa que no nos sigan.
¡Hemos tenido suerte paisa! Lo que me caga es que a mí me conocían por el barrio y me echan al toque.
- ¿Y el paisa? ¿El Vito?
- ¡Donde chucha estará! Y así supiese no lo voy a soltar pe huevón.
Y más o menos así, según dicen, es que nos enteramos del cagadón que hicieron.
Pasaron los días y semanas también, poco a poco, nos fuimos enterando de la vida del cumpa y de lo que había hecho y de lo que era capaz de hacer. Para tenerle cuidado al cumpa. De ahí todo se calmó y no se habló más del paisa.
Un día estamos viendo la tele, el Canal Mexicano. Estaban pasando la Procesión de la Virgen de Guadalupe en el Centro de Los Ángeles y acá sí que nos caga el cumpa. En primera fila portando el anda con una pulserota de oro y diamantes. Bién panudo él. Como si con él no fuese la cosa. Dicen que la mejor manera de esconder algo es enseñándola, pero este paisa sí que estaba zafado, loco. ¡¡ Enseñarse como huevón!! ¡Que tales huevos! ¡¿No sé sí son huevos o pura estupidez?!
En la sala de Tele, el TV Hall, seguimos con nerviosa anticipación el recorrido de la procesión. Hasta que de repente, el cumpa, que iba adelante, suelta el anda, haciendo rodar la Virgen de Guadalupe al suelo, y se lanza a correr. El hall está lleno de internos que gritan dan hurras y otros maldicen al Cumpa.
En la calle lo han reconocido, la gente enfurecida grita: ¡El mostro, el mostro! ¡Atrápenlo, atrápenlo! La turbia turba se lanza encima del paisa. Asustado saca el revólver y descarga tiros al cielo, espantando a la gente, haciéndolos estallar en estampida.
Despejada la chusma. La cámara lo sigue. Se lo ve corriendo hacia Main St. donde es alcanzado por un balazo que le perfora la pierna. Hay un plano amplio que lo muestra tratando de huir cojeando por el boulevard. Le cae otro plomo y la cámara capta sangre manchando el suelo. La cámara lo sigue. El paisa trata de abrirse paso disparando a quemarropa a la gente que se le echa encima. Lo último que vemos es un primer plano que muestra su rostro aterrorizado al darse cuenta de que ya no le quedan más balas. La turba se acerca, se acerca, lo acorralan y lo masacran vaciándole un ojo y paralizándolo de por vida. La sala de tele queda totalmente muda.
Hace dos días lo trajeron a máxima, al recién instalado corredor de la muerte. Lo han sentenciado a la silla, gracias a Arnold Schasumader, gobernador, hermano del dueño de la Joyería.
Dicen que no lo van a freír pronto, que lo van a tener en máxima vivito por largo tiempo. Nadie sabe por qué pero lo imaginamos todos.


1 Comentarios

  • Mcluna

    Despues de un chupo de tiempo vuelvo a publicar parte de mi primer libro de cuentos. Esto es uno de la kana gringa. Enjoy.

    13/12/17 03:12

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