TusTextos.com

De Las Formas y Las Armaduras

Las armaduras se inventaron para proteger el cuerpo durante el transcurso del combate. Para no ser heridos. Para que el otro te causara el menor daño posible. Es un gran invento a mi entender y, si eres capaz de establecer aunque sea metafóricamente en la vida moderna, una coraza para frenar posibles heridas, tienes mucho ganado aunque por dentro te estés consumiendo por el anhelo.

La fachada es importante mantenerla entera, sin grietas, limpia. Los adentros, son para quién dejes entrar. Si es que dejas entrar a alguien. Somos como un edificio: Con su azotea, el garaje, las vísceras, su puerta delantera y la trasera. Hay quién incluso tiene un salón comedor o una cocina con comedor y la habitación del pánico. En todos hay un cuarto vacío. Y una ventana que da a ninguna parte.

Nos blindamos a la vida. A sus vaivenes. A sus bailes. A sus golpes y a sus azares. Nos ponemos una armadura, una máscara, una creencia y vivimos la realidad que nos interesa. Apartamos lo humano por lo correcto o lo que nos han hecho creer que es lo correcto. Después de 2.000 años de catolicismo y otros males o religiones, decirle como queráis.

No levantemos la voz ¡No! Mantengamos las formas ante todo. No vaya a ser que gritándonos no seamos capaces de escucharnos a nosotros mismo. Y nos perdamos en nuestro propio desteñir de sentimientos por debajo de la armadura.
NieblaPublicado el 16 de septiembre de 2018
Archivado en relato

Lo recomiendan

Más de Niebla