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Rezo para No Soñar y No Funciona...

Debo aclarar antes de este relato que soy un humano de sexo masculino, con todo lo que eso acarrea que no es poco en el mundo en el que nos ha tocado vivir. Uno nace, y crece según las costumbres y hábitos del lugar y cambiar eso, a menudo, es una tarea ardua difícil y contraria a tu propia comodidad. Quedé claro mi grito, alto y honesto: ¡Vivan las mujeres! (casi todas). Aunque incluso la más buena, lisa y llana no la consiga comprender. Su mente gira a más revoluciones que la mía casi siempre. Pero en fin, vamos a lo que nos atañe, ayer volví a soñar...


Como esos cangrejos ermitaños que cambian de caparazón, soñé, que mi cuerpo era el de una mujer, pero quién lo habitaba continuaba siendo yo. La verdad y al ser mi sueño es, que no estaba para nada mal.

Mi comportamiento, por desgracia a las expectativas que levantaba mi cuerpo, continuaba siendo de lo más varonil. Es decir, era todo lo contrario que un transexual. Me aburría ir de compras, a la peluquería, al cine rollo romántico, acariciar el pelo de mi pareja (qué para mi fortuna y no sé por qué, continuaba siendo mujer), o sacarle el pus de los granos de la espalda. Tenía los movimientos bastos, los estornudos ruidosos y la risa desbocada, no sabía cruzar las piernas con elegancia y el bolso se me daba fatal y todo eso, sin pronunciar el dolor que me daba en el culo el tanga. Parecía un nuevo rico, esos que quieren sólo aparentar y se les da fatal el papel recién estrenado de pijo, por mucho que su capital les acompañe en el intento.

Me veía andando por la ciudad, como si se tratase de un videojuego, y cuando entablaba una conversación, la visión se iba acercando hasta entrar a ver desde mis ojos. Diferentes hombres me tiraron piropos (por decirlo finamente) y en una calle de esas estrechas, de cualquier casco antiguo, me cruce con el chico que siempre había dicho: -Si me tuviera que follar a un hombre en la tierra sería este.- Se giró, me miro y me invitó a tomar algo.

Después de estar hora y cuarto hablando (lo hice lo mejor que pude, procuré esconder ventosidades y eructos) me insinuó que fuéramos para su piso. Conocía la frase y las intenciones, y como siempre me ha gustado más dar que recibir, mi subconsciente, muy hábil él, me despertó.

¡Qué difícil es ser mujer!
16 de marzo de 2018

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5 Comentarios

  • Oliviaferrer

    Pero una pregunta, ¿estos sueños son verdad es una invención literaria? En cualquier caso, me hacen reír y pasar un buen rato, eso es lo importante.

    16/03/18 08:03

  • Regina

    Me ha gustado que te pongas en el lugar del otro, me reido, porque lo plasmas tal cual, muy bueno,saludos,,y sigue con estas historias tan guays.

    16/03/18 09:03

  • Niebla

    Olivia, casi nunca recuerdo lo soñado. Me alegra. Gracias
    Regina, gracias. Es la única forma de intentar comprender.

    17/03/18 07:03

  • Remi

    ¡Eres único con tus relatos! con toques de humor cargados de realidad.
    Me gusta mucho como lo has escrito. Somos un misterio difícil de desentrañar, que le vamos hacer :))...
    Un abrazo Niebla.

    18/03/18 11:03

  • Niebla

    Gracias Remi, se intenta ser creativo

    19/03/18 04:03

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