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Lo que Tus Sentidos Me Dijeron (con Los 5 Sentidos). 2º Parte

Mario a la edad de los 40 años, cuidó solo de su hija. Su esposa Margaret murió de cáncer estomacal, lo que hizo que el destino dejase a la deriva a aquella niña de tan sólo dos meses de edad llamada Paola, en los brazos velludos de su padre.

El amor maternal que se fue de repente y sin previo aviso, fue sustituido por el cuidado y atención de aquel hombre, en donde el levantarse a las dos de la mañana para calentarle el biberón a su bebé, eran la rutina diaria. Los ojos le brillaban al ver aquella criatura indefensa que jugaba con sus dedos de la mano. Su boca desprendía una tierna sonrisa al observar como el rostro de su esposa se iluminaba en la cara de su hija.

Y así pasaron los años. Paola fue creciendo, ya no era tan niña, y poco a poco se fue convirtiendo en mujer. Fue su padre el que le aconsejó lo que debe hacer una niña al llegarle su primera menstruación, fue su padre el que le enseñó a tejer los botones de su camisa, fue su padre el que la enseñó a vestir como una mujercita, fue su padre el que la aconsejó como debía tratar a su novio. El amor que existía, era como un lazo mágico que unía cada uno de los latidos de ambos.

Eran dos almas solitarias que se entendían y se amaban mutuamente.
A los 17 años de edad, Paola observó como su padre lloraba al observar entre sus manos un cuaderno de color marrón que guardaba siempre debajo de su cama.

- ¿Por qué estas llorando papá? (le preguntó al entrar sigilosamente al cuarto de su padre)

- Nada, nada…(dijo excusándose su padre, mientras guardaba aquel cuaderno debajo del colchón).

A los dos días, mientras su padre se encontraba en el taller arreglando el coche, Paola entró a la habitación, levantó el colchón y tomó el cuaderno. Al abrirlo, se consiguió con dos fotos de una mujer tan bella como una muñeca de porcelana, sus cabellos negros azabache combinaban perfectamente con los pómulos que mostraban su rostro.

Era una foto en blanco y negro; en la esquina de dicha foto se encontraba una nota escrita con pluma de color dorado que decía: “para el tesoro que la vida me ha regalado dentro de este viaje por el mundo, un amor que se quedará grabado dentro de mi memoria, como un reflejo indeleble de que el ser humano consigue la felicidad en el lugar menos pensado…con cariño Rebecca. 16 de abril de 1943”. Paola quedó perpleja.

En ese momento entendió, que su padre lloraba no por el amor de su madre, sino por aquella mujer cuyo rostro se preservó en las fotos amarillas que escondían las páginas del cuaderno.

Nunca le mencionó a su padre sobre aquel suceso.




Paola se levantó de la nieve, y observó su obra: el clavel dibujado en la nieve se encontraba completamente delineado, con cada retoque hecho a la perfección; sonrió para sí misma y se dirigió hacia donde su padre, que en ese momento se encontraba sentado en su mecedora como de costumbre.

- Ya terminé lo que me pediste…espero que esto sea el gesto más bello de mi parte, para demostrarte cuanto te amo y aprecio…papá (dijo Paola en un susurro a su padre, mientras le sostenía su mano temblorosa).


Los días seguían pasando, y Paola se detenía continuamente en la ventana, a mirar fijamente a su padre sentado en su mecedora, notaba que se encontraba inquieto, movía sus manos en el aire, y se quedaba mirando (aunque no viera nada) en dirección a la pequeña puerta que se encontraba delimitando el jardín. Decidió no hacer nada, creyó que ya había llegado lo que había temido.
Nigth1405 de octubre de 2009
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cinco sentidos

10 Comentarios

  • Ada

    Marco otra vez me dejas esperando ansiosa la conttinuacion, que historia tan atrapante la llevas delicadamente y nos enbuelves con la misma....


    te sigo esperando!!!!


    besos!!!

    05/10/09 06:10

  • Mejorana

    Bueno, estamos esperando la siguiente entrega.
    A ver por qué derroteros derivan tus personajes.
    Un besazo.

    05/10/09 07:10

  • Danae

    Sigo interesada en el relato. Esta parte desvela secretos guardados que pueden provocar cualquier giro en el relato y su desenlace. A ver lo que nos tienes reservado.
    Un abrazo, Nigth.

    05/10/09 09:10

  • Nigth14

    ada pues...que honor que digas tales elogios, me alegro mucho que te gustase.

    te agrdezco que te hayas pasado. muchas gracias

    un besazo

    05/10/09 10:10

  • Nigth14

    mejorana...esun placer tenerte por acá.

    y pues como tú dices...ya veremos en que resulta la cosa jejeje

    gracias por leerme y comentarme. un besazo igual para ti

    :)

    05/10/09 10:10

  • Nigth14

    danae...qu placer me haces al saber que sigues mi relato con tanto entusiasmo. muchas gracias

    un fuerte abrazo a ti también :)

    05/10/09 10:10

  • Enlabaslica

    Precisamos la continuación, mordiéndonos las uñas, más cuando aparecen en escena nuevas perspectivas que, entiendo, han de ser cruciales para el desarrollo de la historia: el por qué de la enfermedad de nuestro hombre, las consecuencias de la misma, la esperanza en el sinsentido, el flashback que introduces ahora... NO tardes en continuarla, que ya digo, me estoy comiendo las uñas


    Un beso

    06/10/09 12:10

  • Nigth14

    jajajaj en la basilica, pues yo ya tngo el final, lo malo es que puedo montar sólo un texto por día :(

    saludos y muchas gracias por leerme :)

    me alegro que te gustase

    06/10/09 12:10

  • Andreadelmar

    Me encanta la manera como atrapas, es un excelente relato. También me gusta la intervención de Enlabasilica y es porque estoy fascinada con su regreso... de ella aprendí a hacer mis lecturas con compromiso y por eso debo felicitarte porque estoy en una esquinita de la silla atenta en lo que escribes.

    Abrazos,

    06/10/09 04:10

  • Nigth14

    andrea...que puedo decirte?

    muchisimas gracias por tal elogio, es un placer tenerte por aquí.

    saludos y un abrazo!!

    06/10/09 10:10

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