Feliz Cumpleaños, Princesa

Publicado por Oliviaferrer el 09 de octubre de 2017.
Sabía que ella quería ir a ese cerro. Siempre le había hecho ilusión. Alguna de sus películas y series preferidas rodaron escenas allí.
Era un día especial, cumplía los 20, y no, no quería fiestas, y estaba lejos de casa, bastante lejos. Nos tenía a nosotros, los cuatro individuos que vivíamos con ella, el salvaje, el controlador, la loca, y yo, que no sé cómo definirme. Quizás también esté loco. Imposible no estarlo, viviendo como vivo. Me rio comparando mi actual vida con la de los americanos de las series, como en New Girl, serie que conozco de sobras por ella.
Fue una sorpresa. Aquella tarde, cuando a penas faltabas unas horas para que llegase el gran día, la llevé. Llevaba los ojos vendados con un pañuelo de seda. Cuando se lo puse comenzó a cantar esa canción de Rocío Jurado. Después, cuando se dio cuenta de que la canción no continuaba, me preguntó a dónde la llevaba.
-No me vayas a secuestrar, eh, que sabes que siempre llevo una navaja encima y no me da miedo usarla...
No recuerdo cuantas cosas me dijo. Solo sé que me iba riendo por el camino. Al fin llegamos, paré el coche y ella intentó quitarse el pañuelo. Yo se lo impedí. No quería que viese nada todavía.
-Pero bueno, ¿me vas a dejar ver ya o qué?
La cogí del brazo y le fui indicando el camino para que no se tropezara.
Cuando llegamos al sitio exacto ya estaba atardeciendo. Le quité el pañuelo y sonrió.
-¡Si es cerro del Tío Pío! Llevo años queriendo venir aquí.
Mientras ella miraba las vistas yo acomodaba una cama improvisada en la hierba.
Cuando se giró se encontró con una tarta, pero esta no llevaba veinte velas sino cuatro.
-No sé si me estás llamando vieja y por eso me has quitado velas, pero...
-Hace cuatro años que nos conocemos, y quiero estar contigo muchos más, si tú quieres, vaya.
Se tumbó a mi lado, sopló las velas, y me besó en la mejilla.
-Por muchos años más juntos.-dijo.
Nos abrazamos, mirando las estrellas, como si tratase de un cuadro único. No volvimos a hablar en toda la noche. Aquel silencio era perfecto.
Cuando comencé a notar el sol del amanecer, me desperté. Le acaricié el cuello y le aparté el pelo de la cara. Me acerqué a ella, despacio para que no se despertase.
-Feliz cumpleaños, princesa.
Sonrió levemente pero no abrió los ojos. Sé que me escuchó, a la mañana siguiente me dijo: "Me gusta ser tu princesa, pero prefiero ser del proletariado.", y los dos sonreímos y nos abrazamos.

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4 Comentarios

  • Raul_amon

    Un momento tan especial en el que nadie les ha interrumpido. Precioso.
    Un beso!

    09/10/17 10:10

  • Remi

    Que bonito has expresado un momento tan especial.
    Un beso Olivia.

    09/10/17 11:10

  • Antoniof.lee

    Estas historias costumbristas y autobiográficas,supongo,me

    encantan Olivia,lo trasmites con una sencillez que llega a todos.

    Las historias cotidianas ,las que vivimos todos los ciudadanos y

    ciudadanas corrientes y molientes,las reales.Sin grandes palabras

    que raramente usamos en nuestra vida cotidiana,esas son las

    historias que recordamos,las otras ,las complicadas, cuestan

    más de grabar en nuestra memoria.Saludos cordiales....

    10/10/17 09:10

  • Oliviaferrer

    Jolín, muchas gracias. Con comentarios así me da miedo decepcionaros.

    10/10/17 02:10

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