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ReflexiÓn Sobre la Autoestima

Hace un tiempo que no escribo por aquí. Hoy me apetecía compartir una reflexión que he hecho para mejorar mi autoestima. Aun así tengo que poner en contexto una serie de sucesos que explican por qué me he sentido así durante mucho tiempo y cómo he llegado a un punto en que sentía que algo debía cambiar.

Cuando tenía 8 años empecé a sentirme acomplejada por mi físico. Todo fue porque me cambié de colegio y la gente con la que me crucé en esa nueva etapa se dedicaron a burlarse de mí y me pasé un par de años bastante sola. Me encerraba en el baño a la hora del patio para que la gente no me viera sola. Y lloraba porque echaba de menos a mis amigas y mi antigua escuela. Siempre me ha costado mucho abrirme a los demás, acercarme a ellos, pero ahí todo empeoró. Durante los primeros años yo no dije nada. Hasta que un día mis padres me preguntaron por qué mi hermana, que se había cambiado a la misma escuela al mismo tiempo que yo (aunque ella es 4 años mayor) había hecho amigas y yo no. Entonces exploté y les conté lo que pasaba. Se lo dije a una profesora y las burlas fueron rebajándose, aunque duraron hasta sexto de primaria. Entonces, al año siguiente mezclaron las 3 clases para ir a la Secundaria (en mi escuela hay desde guardería hasta Bachillerato, de ahí a que esté en el mismo centro). Por suerte estaba en la misma clase que mi única amiga. Había empezado a relacionarme con ella en cuarto o quinto de primaria y era, posiblemente, mi única amiga.
Seguía teniendo a unos pocos compañeros de los que habían ido conmigo desde primaria, pero no a los que me hicieron tanto daño. Tal vez alguno seguía ahí, pero ese cambio fue maravilloso. La gente cambió y conocí a nuevas personas. Hacia el segundo año de secundaria empecé a hacerme con las que son mis amigas actuales. Ahora somos un grupo de 7, contándome a mí, y a veces también se incluyen 2 chicas más. Fue extraño pasar de tener solo 1 o 2 amigas a estar en un grupo tan amplio. Allí he vivido grandes cosas, me siento mejor que en casa, ellas me entienden, nos entendemos. Hablamos de cosas sociales, debatimos sobre feminismo, educación... Mientras que otras chicas solo preocupan de ligar, de a ver qué pantalón te hace mejor culo, de que sus padres no las castiguen sin móvil... En fin... Chorradas de las que por suerte yo no formo parte.
Y aquí viene lo que quería contar. Cuando empecé con aquellos nuevos compañeros de clase me di cuenta de que había gente muy interesante con la que quería hablar y a la que quería conocer. Pero no podía. Años atrás me habían rechazado por mi físico y aunque ya nadie se metiese conmigo, yo misma me castigaba y me dejaba por los suelos. Aunque quería me sentía incapaz de hablar con esas personas y eso me hacía sentir una inútil.
En tercero de la ESO (el curso pasado), decidí escribir un mensaje a dos chicos de la clase, justo por estas fechas. Allí les explicaba que me caían muy bien pero que me resultaba imposible dirigirme a ellos. Que cuando alguien me cae mal se me nota mucho pero me dolía no poder expresar mi interés a gente que me caía bien. Les dije que sabía que después de ese mensaje me pasaría lo de siempre, que no podría ni mirarlos a la cara. Uno de ellos me dio una respuesta muy amable. Me dijo que no fuera tan dura conmigo y que podía hablar con él siempre que quisiera. El otro (que era su mejor amigo) fue bastante más seco. Me dio las gracias y me deseó feliz Navidad. Como intuí, si ya de por sí me cuesta mucho mirar a algunas personas a la cara, sobre todo chicos, después de esos mensajes la cosa fue a peor. No hubo contacto. No hablé con ellos. No podía estar cerca. Pero la cosa aún era aguantable. Aun así yo estaba muy obsesionada con la idea de que quería por encima de todo decirles algo. Aunque fuese una micro conversación. Unas pocas palabras. Me daba igual el qué. Empecé a seguirlos por Instagram, y uno de ellos (el que fue más seco) colgaba cosas de música y tal. Yo buscaba excusas para contestarle. Si me gustaba la canción, si tenía curiosidad por saber algo de él relacionado con la música (toca la guitarra y ha hecho alguna canción cosa que siempre me llamó mucho la tención y me daba más ganas de saber más de él).
El último día del curso pasado le presté mi libro de poesía preferido, cosa que me costó un huevo y que no hubiera hecho sin la ayuda de amigas suyas que casi me atan al suelo para que no me fuera corriendo mientras traían a él y a su amigo. Estuve con ellos, sus amigas, y mis amigas, la última hora del curso pasado, en el patio hablando y pasándolo bien. Bueno, hablando ellos, y pasándolo bien ellos también, porque yo quería que se me tragara la tierra. No fui capaz de decir ni una sola palabra. En teoría debía sentirme cómoda porque estaban mis amigas allí, pero no. Acabó esa hora y quedé con algunas de mis amigas. Acabé llorando de lo inútil que me sentía. Lo pasé fatal.
La relación con 2 de mis amigas estaba algo dañada, precisamente con las 2 amigas con las que más me había relacionado ese último curso. Hicimos un proyecto feminista y estuvimos muy unidas. Pero todo empezó a joderse. Tiempo después discutí con una de ellas por mensajes. Me molestaban muchas cosas de ambas y cada día aguantaba menos. Pasé el verano sola. El peor verano de mi vida. Los mejores momentos fueron con mi primo de 10 años. Un niño listo y maduro, mejor persona y que da muy buenos consejos pese a ser tan joven. ahora por desgracia no nos podemos ver por un jodido tema familiar, pero es posiblemente la persona que más quiero en este mundo. Estar mal con esas amigas hizo que me alejara de las demás. Cuando empezaron las clases solo me relacionaba con una de mi grupo y esas dos chicas que antes dije que a veces se unen a nosotras. En aquel momento no formaban parte del grupo. No quería estar sola y ellas me acogieron pero me sentía mal. Muy mal. Creo que nunca había sido tan negativa como entonces. Me sentía muy sola. Porque esas dos chicas me caían muy bien, pero sentía que no encajaba allí. Y tampoco hablaba con nadie más. Así que lo hablé con mi madre, algo extraño porque yo no solía contarle a mi madre nada de mí. Ahora la cosa ha cambiado y no tengo tantos secretos, y eso me alivia. Ella me dijo que lo hablase con una profesora que es medio psicóloga a ver qué podía hacer. Y así lo hice. Hablé con ella y me abrió los ojos. Realmente, todo el odio que yo había pagado con mis amigas era odio hacia mí que ya no podía pagar conmigo y empecé a hacerlo con ellas. Si que había cosas que podían molestarme, pero el problema era principalmente yo. Hay cosas que ellas han cambiado porque sí es cierto que molestaban a las demás, pero la que tenía que cambiar también era yo. Al día siguiente les dije a esas dos amigas que quería hablar con ellas. Les pedí perdón, les expliqué lo que me pasaba y que lamentaba haberme comportado como lo hice. Ellas me entendieron y me perdonaron. Y ahora estamos genial, con una de ellas mejor que antes incluso. Y esa parte tan importante de mi vida formada por mis amigas está bastante solucionada.
Ahora viene la parte de la autoestima que es la que está relacionada con esos chicos. antes de seguir, siento este rollazo, parece esto mi diario personal, pero es que no sé explicar una cosa sin explicarlo todo. Necesito que se entienda.

Desde que les envié esos mensajes no paré de pensar en ellos, concretamente en el de la música. Siempre me ha llamado la atención la gente que está relacionada con el arte, es algo que no puedo evitar. Y más allá de eso, se ve que es un chico interesante.
Una vez empezó el curso la cosa fue a peor. No podía ni estar cerca de él. Yo quería hablarle pero lo veía a él y a las chicas de su alrededor y siempre me sentía como una mierda. Que si son más guapos, más simpáticos, más divertidos, más enrollados... A mí no solo me acompleja mi físico, sino que no soy una persona divertida, por ejemplo. Tal vez cuando estoy con mis amigas sí que puedo serlo un poco más, porque allí no tengo miedo a hacer el ridículo. Pero con los demás, se junta mi miedo a hacer el ridículo, el no saber qué decir... Entonces me quedo callada sin hacer nada.
Pasé meses escribiendo indirectas en las historias de Instagram. La gente normal cuelga fotos suyas y cosas así, que muestran lo felices que son. Yo me dediqué, por un lado, a colgar textos muy negativos (de la época oscura con mis amigas y conmigo en general) y por otro lado textos con indirectas hacia él. De hecho, el texto anterior a este (en mi perfil de aquí de TT) era una de las últimas indirectas que escribí. Yo sinceramente, creo que él las pillaba. Ya todo culminó con una conversación que tuve con mi ídolo (es un poeta y cantautor llamado Marwan con el que estuve hablando por Instagram sobre este problema que tengo para relacionarme). Le conté lo del chico y me dijo "Qué jodidas las dudas, eh? Quizá que un día te pongas delante de él y le digas algo a la cara no?". Yo decidí colgar la captura de eso y poner "Pues eso, que un día tendré que dejar las indirectas y decirte algo". Evidentemente, no lo hice. No me sentía capaz. Estuve mucho tiempo dándole vueltas. Solo tuvimos un contacto físico. Una vez que se me cayó una hoja del cajón y él me la recogió, yo le dije "gracias" muerta de vergüenza y luego cuando se fue salté de emoción. Y ya está, después todo se fue a la mierda. Me pasé mucho tiempo pensando en él. Muchísimo. Y cada vez que lo hacía yo me infravaloraba más, me decía "Total, él no necesita que le hable, ya tiene a gente que vale mucho más que yo a su lado". Y yo me enterraba más y más. Quería demostrarle que me importaba pero no sabía muy bien cómo. Un día colgué una canción de rap que me gustaba en las historias, que hablaba de cómo por culpa del miedo no hacemos muchas cosas. Él me dijo que siguiera escuchando a los 2 raperos que hicieron la canción, que eran muy buenos, y yo le dije que ya lo hacía. Si él hubiera tenido interés en mí alguna vez, hubiera dicho algo más. Me hubiera buscado como yo lo hice muchas veces. Pero por varias cosas que pasaron (que son chorradas pero yo les di importancia), me di cuenta de que seguramente no le importaba, y que yo me pasaba el día pensando en alguien que seguramente no tenía interés en mí y yo no paraba de infravalorarme y sentirme como una mierda.
Así que tomé una decisión. Dejé de mirar sus historias de instagram (sé que suena a chorrada pero teniendo en cuenta que ese es del poco contacto que tenía con él ya es algo que lo ignore por allí). De ese modo intento demostrar que ya no estoy ahí. Ta vez él ni se dé cuenta pero yo quiero que deje de importarme. No es justo que yo amargue mi vida por alguien a quien dudo que le importe. Sino, me lo habría demostrado de algún modo.


Y aquí viene la REFLEXIÓN. Tal vez parece que no tiene que ver con lo que he contado antes pero sí. Yo siempre he odiado mi físico. Porque me gustaría ser más delgada, no tener granos, tener el pelo más voluminoso... Y a veces creo que si fuera más guapa y más divertida, como son esas chicas de mi clase, yo me haría con más gente. Pero realmente, siempre que he querido cambiar algo de mi físico ha sido por gustar a los demás, porque yo cuando estoy en mi casa o con mis amigas, me da igual si no tengo un vientre plano o tengo granos porque sé que ellas me quieren igual. Y la primera decisión que tomé para ser quien quería ser fue no depilarme las piernas. Eso me provocó discusiones con mi madre, que decía que eso queda feo, que si quiero ser un bicho rar, y BLA, BLA, BLA... Le hice ver que si yo me sentía más fuerte y mejor con pelos, ahí que me los dejaría. Que a mí depilarme no me hace sentir más guapa, que solo pierdo el tiempo con algo doloroso. Y no sabéis lo fuerte que me hace sentir no estar chupándole el culo a los cánones. Que a quien no le gusten mis piernas o cualquier cosa de mí, que no las miren. Mi hermana, que va de progre y moderna, también considera que eso "queda feo". Pero estoy cansada, porque mi objetivo en la vida no es estar guapa, gustar a la gente y todo eso. Nacemos para vivir nuestra vida de la mejor manera posible, ser felices y hacer lo que nos gusta (lo ideal sería que lo hiciéramos sin molestar al resto). Y aquí viene la PARTE IMPORTANTE DE LA REFLEXIÓN. El cuerpo es la herramienta para llevar a cabo eso. Por ejemplo, imaginemos a una chica a la que le gusta bailar. Ella baila bien, pero no es delgada y eso la acompleja. Piensa que es fea por eso y que nunca nadie verá nada en ella. Lo que le duele es eso, pensar que nadie verá nada ella. Pero eso, además de que no debe de importarnos, no lo sabemos, porque lo que a uno no le guste al otro sí. Y lo más importante, su cuerpo le está permitiendo hacer lo que le gusta, que es bailar. Tal vez si no tuviera piernas tendría una enrome frustración y tristeza porque no podría hacer eso que tanto le gusta. Pero ser más delgada no le hará bailar mejor. Este no es mi caso porque no me gusta bailar. A mí me gusta escribir, escuchar música, estar con mis amigas, pasear. Todas esas cosas las puedo hacer con mi cuerpo. No necesito ser más guapa para poder hacerlas. Si estuviera sorda y no pudiera escuchar música entonces sí sería triste y frustrante.
Así que creo que lo importante es saber que el cuerpo está para conseguir esas cosas que hacen feliz al alma. Y que no se puede gustar a todos, y da igual si no es así. Pero que cuando te gustas a ti da igual lo que los demás piensen. Porque ya nadie podrá hacerte cuestionar tu propio valor. Y es difícil porque hay días de mierda en los que sabes muy bien la teoría pero te sientes como si todo el mundo te pisara y pasase sobre ti. Y yo no sé si podré conseguir mantener mi autoestima a raya, pero sé que mi prioridad de este año es dejar de pensar en quien no me hace feliz, en esas personas que no dan nada por mí, y pensar más en mí. Quererme más y ser consciente de mi valor.
No sé si pensáis como yo, pero creo que si soy capaz de ser fiel a esta idea, podrán irme mejor las cosas.

Y nada. Si lo habéis leído entero, siento el rollo. Yo quería compartir la reflexión final, no mi vida entera, pero no sé resumir. Así que bueno...

Os deseo a todos un feliz 2020 donde por fin podamos ser nuestra propia prioridad :-)
Oliviaferrer01 de enero de 2020

3 Recomendaciones

10 Comentarios

  • Diegozami

    Estimada Olivia, acabo de terminar de leer tu reflexión y debo confesarte que lo hice de un tirón. Finalmente, no pude evitar emocionarme. Me imagino que eres mucho menor que yo, pero no tiene ninguna importancia, pues he vivido algo similar hasta el día de hoy. Pero no importa mi historia pues tú me has motivado a escribir estas humildes líneas.

    El cambio de escolaridad en edades tempranas ya de por sí es un verdadero caos que los adultos nunca terminan de comprender, sí a esto debemos sumarle problemas de apariencia física (reales o no, si es lo que sentimos, es lo que importa), es un asunto muy complejo. Yo no pare de cambiar de escuelas.

    No sabes lo que puedo entenderte. Además, esto sigue sucediendo en el mundo adulto, y es real, la apariencia es un problema real. Pero solo porque vivimos en un mundo involucionado.

    Amiga, nunca te disgustes contigo, tienes una gran inteligencia, y es lo que debes cultivar, busca tu talento donde otros nunca podrán hallarlo, por algo suceden las cosas en este mundo. No te preguntes porqué &sino para qué.

    Quiero desearte lo mejor de la vida en este nuevo año, y dejarte una reflexión de un sabio antiguo&que algo sabían.

    Nosotros no entregaríamos nuestro cuerpo a cualquier transeúnte, y porqué entregaríamos nuestra mente.
    Epicteto.

    Lo mejor para ti en el 2020.

    01/01/20 05:01

  • Luia

    Muy bien relatado.

    Abrazos

    01/01/20 11:01

  • Oliviaferrer

    Gracias por tu comentario, Diegozami.
    La apariencia es un problema porque por desgracia la sociedad le da esa importancia. A veces demasiada, como si fuese lo único importante. Y no es así. Y poco a poco deberíamos aprender a diferenciar las cosas importantes para poder ser más feliz. Yo ya me cansé de infravalorarme por el físico y por mis carencias. Porque sí, no soy perfecta, pero también tengo mis virtudes. Y quien quiera ver esas virtudes tendrá que aceptar mis defectos.
    Yo también te deseo lo mejor para este 2020. Gracias.

    02/01/20 12:01

  • Mefisto

    Comprendo lo que es obsesionarse por detalles que no valen nada. Soy de los que se obsesionan fácilmente si algo atrapa su atención, así como cuando comencé a comentar la mayoría de tus textos, aunque si otra cosa atrapa mi atención casi de inmediato olvido lo demás.
    Desde hace algunos años soy demasiado antisocial porque me cuesta mucho socializar aunque cuando era niño me relacionaba sin problemas hasta con quienes me caían mal, hoy solo hablo si me hablan ofreciendo simplemente un trato recíproco, igual el rechazo rara vez lo e sentido, tengo la suerte de encontrarme a gente educada o que sabe disimular su desprecio.
    Pienso que pelear es un desperdicio de tiempo que nunca deja nada bueno, hoy rara vez respondo estupideces y cuando lo hago es con ironía, pues para que discutir con gente que no se cuestiona a sí misma.
    La vida me a dado lecciones que e hecho una filosofía que me ayuda a sobrellevar todo con mucha más tranquilidad.
    Mientras más leía más me sentía identificado con los sentimientos aunque no con los actos, no me imagino encerrándome en un baño, hablando con mi madre mis problemas o enviando una carta, soy de los que prefieren arder solos antes que arrastrar a otros a su infierno, igual mi perspectiva tiene poca validez porque no e vivido lo que tú. Tienes razón el cuerpo solo es una herramienta, así como el dinero o la educación para cumplir tus sueños y de paso mejorar tu alrededor. Por cierto ¿cuál es el nombre de la canción?
    Descartes voll.4, Hoy solo tengo ganas. Buscando la cura para el odio. Canciones de un rapero llamado lirika inverza o estoy bien de zona ganjah, si puedes escuchalas a mi parecer valen la pena.
    Disculpa si me dejé llevar un poco, como sea buena reflexión Olivia.

    07/01/20 09:01

  • Clopezn

    Creo que has puesto de relieve un tema muy importante y de la reflexión expuesta destacaría dos cosas muy importantes que dices: el hecho de que cuando todo sale mal, tendemos a culpar a los demás y a veces somos nosotros mismos con nuestra actitud los que ayudamos a que eso suceda y por otra el valor de quererse a uno mismo. No hay que caer en el narcisismo pero si que hay que aprender a conocerse a uno mismo y observar cómo responden los demás ante nuestro comportamiento habitual, en un entorno distendido. Hemos de aprovecharnos de nuestras cualidades, todos las tenemos y minimizar nuestras carencias. Igual que si no sé algo lo más natural es decirlo, si algo no puedo hacerlo no hay que avergonzarse, porque hay otras cosas que las hago de maravilla. Lo curioso de todo esto es que con el tiempo a veces te enteras de que el/ la popular estaban hartos de eso y en realidad envidiaban que tú hicieras tal o cual cosa. Pretender no ser uno mismo para atraer a alguien a la larga acaba siendo frustrante. Si alguien se ha de fijar en ti, que sea por como tú eres y te ahorrarás tener que fingir para mantenerlo cerca. Bueno ya vale de rollo. Me ha gustado tu texto y creo que nos ha transportado a muchos a situaciones similares. El problema es que no hay una solución perfecta, pero sin duda si no dejas de ser tu misma y aceptas las diferencias de los demas, triunfarás.
    Un saludo cordial.

    09/01/20 12:01

  • Oliviaferrer

    Gracias por tu comentario, Mefisto.
    Yo no quería arrastrar a los demás conmigo, pero a veces tragar solo con tu propio infierno se hace muy cuesta arriba y necesitas la ayuda de alguien. Aun así entendí que siendo tan negativa no solo me hacía daño a mí sino también a gente cercana. Por ellos también estoy intentando cambiar. La canción se llama "miedo" de ambkor y El Chojin. Es realmente buena. En cuanto pueda escucho esas canciones y te doy mi opinión.
    Gracias :-)

    09/01/20 09:01

  • Oliviaferrer

    Gracias también, Clopezn.
    A mi lo que me da rabia de la gente popular es que a veces actúan falsamente y la gente no lo ve. Pero ese ya no es mi problema.
    Cuando te obsesionas con alguien y ves cómo la gente que los rodea es totalmente diferente a ti pues sientes que eso ya no es posible. Ahora, aunque me sigue doliendo porque por alguna extraña razón ese chico se convirtió en alguien que atrapa inconscientemente mi atención, intento comprender que solo es alguien más. Que no puedo pretender que los demás sientan lo mismo que yo y encima ellos den el paso que tendría que dar yo si fuera más valiente. Y que en realidad no tengo que dar ningún paso que no sea hacía mí misma. Les di demasiada importancia. Por otro lado me quedará la duda de qué pensará él, y una vez le pregunté, antes de la mayoría de indirectas. Pero las cosas cambian y mi comportamiento hacia él se volvió mucho más raro. Yo me doy cuenta de las cosas que hago. Pero bueno. Tengo que lidiar con eso y algún día me olvidaré. Son cosas de la edad imagino.
    Yo no quiero fingir ser alguien que no soy pero es cierto que cuando estoy con gente no me muestro tal cual porque la presión hace que me muestre más rígida. Eso me fastidia, siempre estoy en tensión y alerta. Es otra cosa que espero trabajar.
    Yo también me he enrollado. Lo siento mucho.
    Gracias por tu comentario.
    Un saludo!

    09/01/20 10:01

  • Regina

    Olivia acabo de leer con muchísima atención, tu texto, te envidio, tu forma de narrar lo que te pasa, lo que sientes y la maduración tan fantásticas que tienes, además de llevar toda la razón, desde mi humilde opinión, eres una superchica, y aquí me tienes como tu admiradora, un abrazote muy grande , nos tenemos que querer a nosotros mismos, toda la razón.

    17/01/20 09:01

  • Remi

    Encantada de leerte de nuevo Olivia en una reflexión sincera, con un inteligente y valiente final.
    Creo que todos pasamos por algo parecido, hay edades que son muy "jodidas" en las que nos encontramos muy perdidos, es bueno hablar de las inquietudes que tienes con alguien de confianza. A mi me ha pasado, tiendo a exagerar a dar demasiada importancia a algo que no la tiene, controlar eso me ha dado más seguridad, lo contrario me estresa.
    Con las situaciones que has vivido y estás viviendo te estás encontrando a ti misma, te ayuda a conocerte y a saber qué es lo que quieres.
    Eres una valiente siempre te lo voy a decir, admiro tu arrebatadora personalidad, eres como eres única y adorable.
    Quierete preciosa, un cariñoso abrazo.

    18/01/20 07:01

  • Oliviaferrer

    Muchas gracias, Reme. Está siendo complicado manteneme en la línea, pero llevo tiempo que por lo general me siento bien e intento no comerme mucho la cabeza. Ha llegado un punto en que he entendido que debo ver qué es lo importante. Y seguir obsesionada con algo que solo me hacía mal no era nada bueno.
    Gracias por todo.
    Un beso enorme.

    23/01/20 02:01

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