La Teoría Del Todo





La teoría del todo




Crecí desde que era un niño con el nombre de Stephen Hawking , desde que era muy pequeño mi padre mencionaba ese nombre y desde muy temprana edad ese nombre ya significaba algo muy importante para mí.
Nunca he sido una persona normal al uso, mi Síndrome de Asperger, tejía entelequias poco frecuentes en una niñez que se desarrolló de forma amorfa, mi niñez deambulaba entre un mundo de fantasía fantástica y un mundo de adultos que se contemplaba infinitamente estúpida en mi razonamiento e entendimiento.
Stephen Hawking me ayudo ya desde mi infancia a tejer esa coordenadas cartesianas que me eran imprescindibles para adentrarme y comprender el mundo en que me había tocado vivir, poco a poco, ese nombre, paso a ser un hombre, y al final en un apéndice de mí.


Ya desde los tiempos en que Carl Sagan emitía sus programas divulgativos en televisión, Hawking era una constante inequívoca en el sentido Aspergeriano de mi existencia y con la adolescencia y la posibilidad a alcanzar los focos de sus enseñanzas poco menos que paso a ser un Dios para mí.
En realidad sustituí el Dios que me había inculcado mi madre, un Dios que me planteaba tantas dudas y tantas preguntas, por el Dios humano que atendía a mis necesidades terrenales y que respondía con afirmaciones empíricas todas mis dudas existenciales.

Sin Stephen Hawking nunca me hubiera sentido completo, siempre me creído un androide, mitad máquina, mitad humano, sin él, la parte inhumana de mi existencia hubiera sido una concatenación de sin sentidos y por lo tanto un vacío perpetuo en lo que mi mente más admira, que es la verdad de la vida, la respuestas de preguntas existenciales, el razonamiento y en definitiva de la existencia en sí.

Se ha ido una parte importante de mi vida, todos sus libros subrayados lucen un crespón negro ante su perdida, se ha ido, un padre, un hermano, un amigo, se ido mi admiración, se ha ido en definitiva la teoría mi todo.
Stephen Hawking antes de irse nos dejó un mensaje muy claro a la raza humana, y no es otro, que si queremos sobrevivir como especie, tendremos que salir y explorar el espacio que nos rodea, y esa tarea no podremos hacerla solo como seres individuales y sí como un ente completo, como raza humana, en la tarea que supera incluso el propio conocimiento, que es la propia existencia de la raza humana.

Son muchos los grandes hombres que voy dejando por el camino, señal que me indica que mi próxima existencia tenderá a eclipsarse, pero la perdida de mi Dios, me ha dejado un vacío que será imposible de rellenar. Yo admiraba a ese hombre, lo admiraba, admiraba su inteligencia, su espíritu de superación, pero sobre todo, lo que más admiraba de él es que nunca se engañó, siempre supo que la existencia de la vida no podía provenir de un ente monoteísta, y aunque no logro unificar las teorías relativistas con las leyes cuánticas, dejo claro, que no era necesario que existiera un Dios para crear la vida, toda su vida consistió en el empeño de conocer el pensamiento de Dios, y sin darse cuenta él mismo creó una religión, la Cosmología, una ciencia religiosa que acerca al hombre a realidad y no a la divinidad, una forma de llegar a conocer la verdadera verdad y infligir o derrotar los subterfugios humanos que intentan engañar a toda una humanidad, hablándoles de una promesa que no existe y diciéndoles que la verdad por muy dura que parezca y nos cueste asimilar, en realidad es simple, tan simple como que la vida empieza y acaba, que empezó en un agujero negro y que un agujero negro también tiene su final, por que pierde energía y al final explota, un agujero negro absorbe estrellas, galaxias, pero al final debido a su rotación cuántica acaba muriendo porque al final acaba perdiendo su energía, la radiación de Hawking, su legado, es el principio de un viaje maravilloso hacia el conocimiento, que este pequeño, pero gran hombre, con todas la vicisitudes de su vida nos ha dejado como legado.

Para mí son días tristes, por la pérdida del hombre, del amigo, del padre, del hermano, pero su muerte solo hace engrandecer un hombre que nunca jugo a ser Dios, pero que al final para muchos humanos es lo más parecido que existe a dicho estadio de divinidad, yo lo creo, y algún día de nuestra existencia, cuando descubramos la entelequia mágica, Stephen Hawking será el hombre que puso la primera piedra en el conocimiento de la Teoría del todo.








17 / marzo / 2018

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4 Comentarios

  • Azuldiferente

    Siempre aprendo contigo.

    17/03/18 11:03

  • Regina

    Podemos entender el Universo por eso somos especiales, tú eres especial Polaris, Un abrazo.

    18/03/18 06:03

  • Insole

    Solo puedo decirte increíble.

    Siento tu pérdida y la de toda la humanidad.

    Un saludo.

    18/03/18 10:03

  • Polaris

    Gracias.
    Pol.

    20/03/18 12:03

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