Las Madres Crucificadas

Publicado por Polaris el 20 de enero de 2017.




Las Madres Crucificadas







Mueren cada día por el perdón de nuestros pecados
ellas que atribuyen la vida de consecuencias
que aleccionan al mundo con su trabajo indemne
siendo el asidero que sostiene el mundo
y mientras tanto, lo pueriles hombres
ablacionamos sus sexos, la pecamos de mentiras
e injuriamos sus cuerpos.


Que asco que me doy a mi mismo
por pertenecer a dicho genero
y que gracias doy al cielo
por darme cuenta.


En cada cuerpo de ellas esta la vida
son una y a la vez todas
el verdadero genoma del planeta
luz de las divinas palabras
y los trascendentes hechos.


Trabajan cuando sale el sol
alumbrando la especie que diga;
que no somos fieras si no sentimientos.


No hay mujer que no alimente a un vástago
ni prostituta que sea madre
aquellas que venden su cuerpo
son benditas por el hecho, que no por la razón
nos aman aun matándolas
recogen la simiente del mundo
para que luego, nosotros, inmundos hombres
hagamos la guerra.


Las madres del otro bando, también quieren a sus hijos
quieren más a sus hijos, que odian a sus enemigos
por eso su bioquímica es perfecta
su inteligencia va más allá de su dominio
ellas son la mano que mece la cuna
más no es verdad que dominen el mundo,
las hemos relegado, porque les tenemos miedo
son más fuertes, más sensibles, son la belleza en sí
por eso queremos poseerlas, que no amarlas
por eso las vestimos caprichosamente
siendo los dictadores de la moda,
queremos que sean estandartes y sin embargo,
no nos damos cuenta de que son semidioses,
solo las plagiamos,
ellas desnudas, siempre serán más hermosas
que la mejor tela que para ellas concibamos.


Ellas nos dan la vida, nos alimentan de ella
nos dan el amor, que es justo y necesario
para sobrevivir ante nuestra barbarie,
después de cada día, esta su vientre,
después de cada guerra, está su abrazo
su desnudo es nuestro gozo, y su vestido nuestro desdén,
puede nuestra vida girar en torno a un beso suyo
y morir al mismo tiempo si no lo gozamos
son y serán la columna que aguante el mundo
porque nosotros, débiles hombres, estamos hechos de barro.


Siento aversión por aquellos que tan solo quieren,
zambullirse entre sus piernas,
obtener la delectación hacedera de su propio argumento,
son millones los que se llaman hombres, pero ni la mitad hay
que sepan darles placer, amor, cariño, compresión,
ellas no buscan un instante ínfimo, quieren amarnos toda la vida
nosotros solo las correspondemos con la crucifixión de su placer,
ellas lo dominan, nosotros lo contamos, somos ínfimos,
su placer es eterno, pueden controlarlo, porque es como un volcán,
el nuestro si acaso, una cerilla…


Como las admiro, no hay mujer que no este rodeada de belleza
la vida está en ellas y acaso el verdadero poder,
y todavía osan a querernos, que grandeza la suya
que pueril existencia la nuestra, solo somos zánganos
insectos escénicos de una obra de mal gusto.


Permitirme que os pida perdón, hoy en este día
en nombre de todos esos mamarrachos que os ofenden,
dejadme que me arrodille y clame penitencia,
yo moriría por vosotras y en lugar vuestro
llevaría la cruz eternamente, tan solo por estar un instante,
una décima de segundo, en vuestro pecho, en vuestro regazo
rozando la piel con el sentimiento que nace del alma,
de este humilde hombre, que os quiere, que os ama,
con el verdadero sentido de las palabras, amar y querer.












2 Comentarios

  • Heraolympya

    "Amor. Gran remedio
    precioso Pol
    Un beso

    22/01/17 07:01

  • Polaris

    Gracias cariño, un beso para ti.

    Pol.

    24/01/17 06:01

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