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Querida Amiga.

Querida amiga, tan silenciosa y embaucadora. Me encontraste un día de casualidad y desde entonces no te has separado de mi lado en ningún momento.
Me refugié en ti cuando me encontré mirando a los ojos de la soledad y el dolor. En un primer momento te portaste muy bien conmigo,me arropaste y me diste cobijo entre tus brazos cada día (cuando nadie más lo hizo y cuando más lo necesitaba). Me sentía protegida.
Pero, poco a poco te fuiste apoderando tanto de mi ser como de mi vida. Me lo has arrebatado todo, me has destrozado por completo.
Después de tanto tiempo juntas, me he dado cuenta de que lo único que pretendías era alimentarte de mí, de lo que era. Lo has conseguido. Pero hoy me rebelo en contra de ti, quiero que desaparezcas y no vuelvas jamás a encontrarme. Me marcho para no volver nunca más, necesito reanudar mi vida sin ti.
Tu compañía se ha vuelto demasiado tóxica.
Quiero que cojas tu propio camino y no vuelvas nunca. Te aborrezco.
Llegaste tan dulce y silenciosa que no me di cuenta, hasta pasado un tiempo, de que eres lo peor que me ha podido pasar en la vida. Me dejé embaucar absolutamente por ti, me entregué por completo a ti y te has aprovechado.
La verdad es que por una parte te estoy agradecida. Agradecida por lo fuerte que me has hecho, pero te has vuelto innecesaria en mi vida. En ti encontré total fidelidad y sé que eso no lo voy a volver a encontrar en nada ni en nadie más.
Hoy te digo adiós.
Adiós para siempre mi querida compañera.
Ratoncito24 de marzo de 2018
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despedida

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