Droga.

He soñado contigo. Te disculpabas por haberme destruido, me suplicabas que volviera contigo. Me decías que me querías, que un error habías cometido. Que nunca habías dejado de pensar en mí y como tonta caí en tu redes. Justo en ese instante desperté, suspiré y cerré los ojos para intentar dormir pero no he podido pensando en qué hubiese sucedido si eso no hubiera sido solo un sueño.
Eras como una droga. Sabía que iba hacerme adicta a ti, que me ibas a hacer daño. Poco a poco, me ibas matando silenciosamente por dentro hasta que llegó el golpe final, muerte súbita.
Soy tonta por seguir pensando en ti pero supongo que ese es el efecto que tienen las drogas. Aunque no hayas vuelto a caer en ellas, siempre estarán presente porque formaron parte de tu vida y debes tener claro que no las puedes volver a probar si no quieres hacerte de nuevo preso de ellas.
No quiero quererte, no quiero recordarte. Sólo quiero olvidarte. Quiero que dejes de aparecer en mis pensamientos, en mis sueños y que mi corazón se olvide de que exististe. Quiero no acordarme de ti cuando voy a los lugares que frecuentábamos, al lugar dónde nos besamos, dónde fusionamos nuestros cuerpos sólo en uno, dónde me abrazaste, todo por primera vez. Quiero que al ver una notificación los nervios no se apoderen de mí esperando que sea un mensaje tuyo. Quiero no temer que el destino o la casualidad haga que nos encontremos cualquier día y verte de la mano de ella. Quiero borrar todo los recuerdos que tengo del nosotros, todas las fotos, todos los mensajes... Pero eso sí que no puedo. Quizás porque como droga que eras, me hacías feliz cuando tenía una dosis de ti. Mis padres me advirtieron sobre el consumo de las drogas pero no me hablaron sobre tus ojos color café...

26 / mayo / 2018

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1 Comentarios

  • Libelula

    Buen poema saludos

    27/05/18 07:05

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