Prosa Plebeya »

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Tenemos un total de 4 textos publicados bajo este tag.

Textos de Prosa Plebeya »

  • La Adrenalina/meadores Dos Textos Dos

    Roberto sintió que la adrenalina le estaba subiendo rápidamente. Traspiraba a mares. Su camisa estaba completamente mojada. Roberto se freno, estiro el brazo derecho hacia delante y firmemente disparo su 38. Un fogonazo rojo y el ruido ensordecedor del disparo fueron el único universo que Roberto percibía. del caos nace la estrella y el ser arrojado al caos estalla en bolas de fuego. fuimos sol. La bala pego en el pecho del hombre corpulento que lo perseguía. Cayó v...

    por ateo | 414 lecturas | 4 comentarios
  • La Utilidad de un Traidor (ante la Muerte Del Traidor José Rodriguez)

    (Advertencia: este poema destila odio y no me arrepiento de ello. Se trata de un personaje deleznable de la reciente historia Argentina. Quien quiera que lo lea quien no que se abstenga). El traidor murio en su cama. ¿Alguien lo habra llorado? Seguramente una misa oficiara de previa antes de ingresar al reino de Dios, allí donde aspiran a estar todos los canallas. ¿Habra tenido la muerte de Artemino Cruz y los fantasmas de los compañeros entregados l...

    por ateo | 422 lecturas | 3 comentarios
  • él y Ella

    Él era un morocho de sonrisa blanca y verga monumental. Muy maleducado, borracho y pendenciero. Ella una rubia fina de Belgrano de tetas paradas, gustos caros y titulo universitario. Uno de esos encuentros fortuitos los junto. Ella pedía a los gritos que se la clavara por el culo. Él le decía puta al oído y eso la calentaba. Ella negro de mierda haceme acabar. Él volvía al arrabal, ganador el negro, a contarles a los muchachos de la rubia trola que le entregaba el orto. Ella al spa do...

    por ateo | 505 lecturas | 4 comentarios
  • Un Lugar Acogedor

    Pequeña era ella. Sus pechos duros como rocas. Su boca gruesa como churrascos rojos y sangrantes. Sus ojos verde esmeralda. Rizos. Un cigarrillo en los labios le daban aire de arrabalera, pero no, a pesar del barrio en sus espaldas, ella era una señorita de oficina. Amaba con locura y devoción. No conocía el límite en ello. Pero el amor se comporta cruelmente con quien ama locamente. Y ese día él muchacho su amor le dijo –Amo a otra. Y todo su mundo se derrumbo. Un enorme odio tan parecido amor ...

    por ateo | 347 lecturas | 3 comentarios
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