TusTextos.com

Nudos. 2.

Nudos.

Cuando quise darme cuenta de mi prepotencia emocional, como tú la llamas, ya era tarde, demasiado tarde. Comprendí que toda mi prepotencia había sido tiempo baldío, yermo y estéril. Todo continuaba como en su principio, no, no era igual que antes, era peor, no podía ser peor. Sin darme cuenta había engrandecido y acentuado todos sus desvaríos. Abandone, dejando solo una mano tendida y un amor inconmensurable y vencido hacia quien no entendía de amor, ni de afectos, ni de caricias, solo de desafectos, de distancias y de silencios amordazados. Estos adioses a puñetazos y estas despedidas de berrinches me destrozaron y me sumieron en una letanía de justificaciones abyectas y en abreviadas visitas dominicales.

Pasear, pasos lentos, extraviados sobre la ocre y ennegrecida hojarasca, entre los venerados, sombríos y desnudos castaños, perdida la mirada en el suelo, las luces apagadas, la obscuridad acechando, el tiempo lastimado, los sentimientos sin galones, estrujados, arrastrados, acongojados en una fúnebre despedida, parten silenciosos, ignorados, apabullados, deshonrados sin la palabra, sin la razón, acallados por la ira, niños muertos de cuneta o viejos desnutridos en sillones de tanatorio. Pasear sin camino, recorridos de nostalgias, de vacíos, de desesperanza, con la noche negra ya entregada y el frío devorado.

Relato sucesivo y espaciado, reconocido, amortajado de recuerdos, que yace de plomo en mente descarnada. Vuelvo a los espacios de la nada, donde el beso es solo un lejano recuerdo y el abrazo es olvidado, sin los cantos de los grillos y las muertes eternas merodeando de nuevo entre las sombras. Me acompañan en mi camino, sin comprender ni entender el abandono, siguen mis pasos olisqueando, desnudos, ajenos a cuanto en mis adentros acontece. Suspiro. Hondo y largo suspiro, la muerte es lo único cierto y es consuelo. Consuela tener una certeza tan nítida e irrefutable. Muerte viva y compañera.

Poco importan los lamentos, los silencios, las desdichas, el tiempo, la vida, es condición propia de la existencia, el lloro callado y la pregunta, la interrogación corvada y sin respuestas. Ya nada importa. No pasa nada. Todo sigue igual El tiempo no existe. El principio y el fin es la misma cosa. El día muere, llega la noche y mañana será otro día. No pasa nada. Soy solo una ilusión postrada. Sumisa. Esclava.
25 de enero de 2017

Más de Xavierpasqual