TusTextos.com

Pensamiento Nocturno #3

La oscuridad de la noche entra por el ventanal abierto de puerta en puerta de la habitación, el viento mueve las cortinas y la luz de la luna ilumina una pequeña mesa con un tablero encima y dos sillas en los extremos.
En una de las sillas se encuentra un muchacho que mira fijamente al cielo nocturno atraves del ventanal.
Está por llegar  pensó.
El muchacho cerró los ojos y recordó aquel día. Se encontraba en su cuarto sentado en su sillón escuchando el réquiem de Mozart, cuando de repente la música se detuvo y la puerta de la habitación se abrió de golpe. Un viento gélido corría por la habitación y pequeños pasos se escuchaban.
- ¿Quién está ahí?  preguntó el muchacho mientras se levantaba del sillón.
- Soy la muerte y he venido por ti  contestó una voz  tu tiempo se ha acabado.
El muchacho se quedó petrificado, al igual que su respiración su corazón latía muy rápido, sentía que le faltaba el aliento, su cabeza daba vueltas, era un torrente de pensamientos que no tenían ni pies ni cabeza, hasta que uno de esos pensamientos se impuso sobre los demás& aquella promesa.
- Aún no puedo morir, tengo una promesa que cumplir  se obligó a decir el muchacho.
- ¿Crees que eso me importa?  preguntó la muerte burlándose.
- ¡Me importa un bledo si te importa o no! No puedo irme hasta cumplir con mi palabra, déjame hacerlo y una vez hecho, iré contigo voluntariamente.
La muerte de sorprendió.
- Interesante, veamos hasta donde llega esa determinación, te propongo algo, si me vences en un juego tres veces, te dejare vivir para que cumplas esa promesa, pero si yo gano tres tendrás que venir conmigo sin rechistar.
- ¿En cuál juego?  preguntó el muchacho.
- Uno que conoces muy bien, el juego de los reyes, ajedrez  respondió la muerte poniendo una caja de madera sobre una mesa  he escuchado que eres muy bueno.
- ¿Cómo te enteraste?  preguntó el muchacho.
- La persona con la que hiciste tu promesa me dijo  respondió la muerte sonriendo  y bien, ¿aceptas?
Una brisa gélida empezó a correr por la habitación, el muchacho abrió los ojos y encontró frente a él una silueta familiar, su rival había llegado.
- ¿Está vez me tocan las blancas?  preguntó la muerte.
- Si, la última vez me tocaron a mi  respondió del muchacho.
- Hoy se resuelve todo, quien gane esta partida será el ganador definitivo  dijo la muerte confiada haciendo el primer movimiento  por cierto, esa persona te manda saludos.
- No voy a perder  dijo el muchacho haciendo su jugada.
- Ya lo veremos.
07 de julio de 2018

Más de Yosef98