TusTextos

Rebelión Amena En la Colmena

(Para verlo en el blog: https://bit.ly/2WSHV9T )
- Hola, amigos. Soy el sapo Pepe Perreras . Bienvenidos al programa preferido por todos los animalistos: Al bicho vivo. Hoy con un tema de rabiosa actualidad: ¿Qué está pasando en nuestras colmenas? ¿Por qué están tan alteradas nuestras laboriosas y gentiles abejas? Y para hablar de todo ello, damos paso a nuestro corresponsal en el micromundo entomológico, Petunio Zalamero, el escarabajo pelotero. ¿Cómo va la asamblea, Petunio?
- Zumbona y volátil. De tal animal, tal condición. Pero antes de nada quisiera hablar una vez más de nuestro agraciado conductor. En el sapo Perreras se aúna la inteligencia poderosa con una fuerza de voluntad digna de un dios antiguo. A mayores su capacidad comunicativa...
- ¡Basta! Te ruego que te centres en la asamblea de abejas obreras y dejes los piropos para otra ocasión.
No se diga más, amado monstruo, pero quiero que sepas que eres mi modelo de virtudes a seguir. Pues aquí las cosas están que arden como decía. El Sindicato de Abejas Obreras está pasando por unos momentos realmente difíciles. Lejanos quedaron los tiempos en que las bravas sindicalistas se jugaban las alas en defensa de las curritas. Aquellas luchas para hacer las celdas más espaciosas y aireadas. Para aumentar el tiempo del bocadillo de néctar de media mañana. Para denunciar la actitud perezosa y displicente de los zánganos, esos machos inútiles y aprovechados. Para visibilizar la necesidad de hacer una selección más rigurosa, democrática y asamblearia del enjambre que acompañe a la vieja abeja reina en la búsqueda de nuevas colmenas ... etcétera.
-¿Qué ha pasado entonces?
- Lo que pasa siempre, amado maestro. Poder y apoltronamiento van unidos como la carne y el hueso. ¿Quién le pone objeciones a una abeja con pretensiones? Yo, por supuesto, no. Fundamentalmente por el posible picotazo. En resumen: las abejas jóvenes están hasta las mismísimas corbículas de las maniobras del sindicato y las cosas han estallado en plena asamblea con consecuencias imprevisibles.
- Detalles, Petunio. Queremos detalles.
- Pues bien, el colectivo de abejas no pecoreadoras, es decir las jóvenes que no pueden salir de la colmena, manifiestan que mientras ellas se matan trabajando; las viejas, con la complicidad del sindicato, están de jarana fuera de la colmena, sin pegar palo al agua y el nectar y polen no lo recolectan ellas, si no que lo consiguen trapìcheando con las apidae de las otras colmenas.
- Eso es grave, Petunio. Muy grave.
- Es grave, pero no es todo, Perreras. También se dice que los del sindicato tienen una larva escondida a la que suministran ilegalmente jalea real, para convertirla en reina y utilizarla luego como posible alternativa a la heredera, a la que acusan de no apoyarles lo suficiente y dedicarse al puro desenfreno con la compañía de un montón de zánganos desocupados. Por último...
- ¿Todavía hay más?
- Sí, Perreras. Se comenta que los del sindicato han repartido entre los suyos los puestos del enjambre que saldrá con la vieja abeja reina cuando tenga que abandonar la colmena y crear una nueva comunidad. Así la organización se difundirá de forma irreversible por el resto del colmenar.
- Habrá una buena bronca.
- Los aguijones están preparados. Será una bonita batalla. Pero los del sindicato son muy listos y se las saben todas. Seguramente, los alborotadores juveniles quedarán neutralizados por las buenas, ofreciéndoles algún puesto o regalándoles alguna prebenda, o por las malas, es decir, arrancándoles directamente el pellejo con la ayuda de potencias extranjeras.
- ¿Con ayuda de potencias extranjeras? ¿Qué me cuentas, Petunio?
- Te cuento lo que se cuenta, solo es un rumor, adorado Perreras. Por lo bajo se dice que los del sindicato han contactado con las terribles avispas asiaticas, las espantosas velutinas, para el caso de que las cosas se pusieran muy crudas.
Alta traición, eso es terrible Petunio. Muchas gracias por tu increíble exclusiva.
Y que conste, Pepe, que no me has dejado hablar de tu estilo colosal y de tus virtudes desmedidas. Eres el monarca absoluto de la comunicación bicheril.
- Déjalo ya, te lo ruego.
- Un puto amo genial. ¿Cuando hablamos de lo mío?
- En otra ocasión, Petunio, no es momento. Lo dejamos por hoy.
- Como quieras, divino Perreras.
- Hasta la vista, amigos. Este ha sido nuestro programa para todo el orbe animal. Periodismo en profundidad. Periodismo de calidad. Periodismo en vivo. Periodismo Al Bicho Vivo.
Doctorkrapp12 de febrero de 2019

1 Recomendaciones

Más de Doctorkrapp