TusTextos

Los Cobardes No Vencen


"Si os soy sincero, lo más jodido de todo es no saber
qué sucedería si volviera a sentir lo mismo
y tuviera que escoger entre
el cuerpo al que amo
y el cuerpo que me hace arder.
No sé, no lo tengo claro"

Marwan




Tú fuiste el fuego que se encendió dentro de mí
y que tuve que apagar a base de cubos llenos de lágrimas
con tal de conservar lo que creí que era amor.

Fuiste algo especial.
No sabes que te escribo y eso lo hace aún más kafkiano.
No creo que se te haya pasado nunca por la cabeza
que para mí fuiste importante.
Cómo resistirse a un café en la primera cita
acompañado de una camisa a cuadros y una sonrisa de esas que transmiten alegría,
voluntad de vivir.
Fuiste un soplo de aire fresco entre el polvo de mis ruinas.
Apareciste cuando más lo necesitaba.
Lo sentí la misma noche en que tuve
la suerte
o la desgracia
de cruzarme en tu camino.
No estábamos solos, no nos conocíamos,
pero a través de la mesa que compartíamos
te miré
y supe que nada volvería a ser lo mismo.
Porque no había sensación más tierna
que los nervios esperándote en la esquina de mi casa.
Porque no hay reminiscencia más dulce
que la que me envuelve cuando miro tu nota.
Sí, sí,
aquella que metiste en la guantera
un día que decidí rendirme y empezar la guerra contra mí.
La primera vez que te conocí
hice lo que no hice otras veces
y te invité a conocerme con un mensaje casual.
Me costó media vida mandarlo,
lanzarme,
atreverme a dar el salto.
Pero los cinco minutos de charla compartida me dieron el empujón que hacía falta
para lanzar fichas y ver qué ocurría.
Pasamos muchas tardes haciéndonos niños de nuevo,
protegidos por la amistad,
en una historia tejida en Vienas y en tu coche rojo.
El mismo en el que lloré y recibí miles de abrazos;
en el que te miraba mientras conducías sin que te dieras cuenta.
El mismo en el que te hablé de un amor,
de mi amor,
con otra persona,
pensando que fue una pena no habernos atrevido a construir uno
tú y yo,
un mes atrás.
El mismo donde no sé por qué vuelta de la ruleta rusa
me besaste y me tuviste que disparar.
Ese beso que mi mente quería rechazar y mi cuerpo aceptó suplicando más.
Habría dado cualquier cosa por repetir aquel momento
o por haberlo perpetuado en el tiempo.
Haberme rendido a ti,
a mí,
a la suavidad con la que discurría todo entre nosotros.
Pero con el paso de los meses aprendes que las cosas duran lo justo para hacer daño un rato
y luego se borran para no volver.
Para enseñarte.
Para convertirse en un poema asonante
y acompañarte siempre.
Porque rendirse y tomar el camino fácil nunca fue la respuesta.
Porque los cobardes no vencen.
Y fue por eso precisamente que perdí.
Elegir la relación más preciosa
me llevó a perderte a ti.

De mi blog: http://cartasdeungatonegro.blogspot.com.es/
Foryou139618 de agosto de 2015

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3 Comentarios

  • Sandor

    Pfff..me dejas con la boca abierta. El poema es buenísimo, cada c
    verso se precipita sobre el siguiente y reina la poesía con mayúsculaes.
    Enhorabuena.
    Carlos

    18/08/15 12:08

  • Foryou1396

    Muchísimas gracias.

    S

    18/08/15 12:08

  • Andrewcr0

    Someday i hope

    06/02/16 03:02

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