TusTextos

Desgarrados

Leonor observó el sobre que se hallaba sobre la mesa de luz. tambaleante, algo mareada y confundida, se levanto de la cama. Frotó suavemente sus ojos y se inclino hacia adelante, apoyada sobre las piernas.
Al voltear, se daba cuenta que habia dormido sola la noche anterior. podia ver, desde la habitacion, la comoda del salon tirada sobre el suelo, con las fotos y los papeles desparramados por doquier.
La cabeza daba vueltas, y sus pies parecian fundirse con las baldosas. La pesadumbre de cualquier tipica mañana, pareciera ser. Pero los sucesos de la noche anterior explicaban aun mejor su estado, y de forma mas certera.
Al tomar el papel, percibio su importante peso. Dentro contenia algunos billetes doblados, un papel escrito en una imprenta azul, muy desdibujada y poco legible; y una foto de ella.
Caminó con los brazos extendidos hacia el baño y, tratando de no caerse, se dio un reconfortante baño caliente. En el espejo cepillo su cabello azabache electrizado, y regresó, mas despabilada, al borde de la cama.
En la carta que se hallaba dentro del sobre podia leerse:

"Cuanto me encantaria que las cosas hubieran salido diferentes...
no haber golpeado la puerta tras marcharme... no haber gritado de la forma en que lo hice...
Lo hecho esta hecho, y, tras esto, ya nada volvera a ser como lo ha sido. De haber sido mas sinceros, y pacientes, los dos, quizas no me hubiese ido tan repentinamente como sucedio.
Ahora que he regresado y te hallo aqui, temblando, con los ojos llenos de lagrimas, tan asustada y afligida; creyendo que cambiare por el inmenso amor que tengo por ti.
Por mas que lo intenté, esta fuerza superior es aun mas fuerte que yo, y lo seguira siendo, tanto como el dolor que se derrama con tus lagrimas, bañando las mejillas. Tus labios temblorosos, como asediados por el frio, junto a tu expresion de panico, adolecen lo mas profundo de mi alma, y la rabia que senti hacia ti es mucho menor a la que tengo conmigo mismo.
Siempre te lo prometí... te he aburrido totalmente en promesas, en intentos y decepciones, pero jamas he llegado a este extremo. Quisiera tan solo tomar mis cosas e irme lejos, para protegerte de esta bestia... pero luego pienso en el daño que te hare al abandonarte, y en lo mucho que quisiera enmendarlo acompañandote en ello...
¿es que, acaso, tan debil soy que no puedo ni siquiera contenerme a mi mismo?
No quiero enloquecer otra noche mas por cualquier estupidez y hallarme encima tuyo, tratando de meterte a la fuerza lo que pienso, sea o no el punto de vista de cualquiera el correcto.
Te amo demasiado como para abandonarte y dejarte en soledad, y tambien para hacerlo y evitar que tu vida corra el riesgo. No quiero arrodillarme y llorar frente a tu cuerpo magullado solo por un arrebato.
Te prometi que te protegeria de cualquier cosa... y ahora me doy cuenta que la cosa, el mostruo, siempre he sido yo.
Espero que entiendas por que me voy... espero que dejes el enojo de lado, como asi intento hacerlo yo... lamento todo lo sucedido, el tiempo que te arrebaté, y el dolor que he causado en cuerpo y alma.
te deseo una muy feliz vida, querida mia."

Algo abrumada, abrio las puertas del armario y solo encontró la ropa revuelta. En la cocina se hallaba, sobre la mesa principal, una taza de café a medir beber, bastante frio.
Trató de llamar, Leonor, a su esposo, pero este no respondia. Halló el telefono celular roto, dentro del basurero. La puerta de la entrada, aun torcida, atestiguaba con fidelidad la magnitud del golpe.
En el otro extremo, podian verse algunas gotas de sangre, tiñendo los ceramicos hasta el baño.
Ella, desconsolada, se acostó sobre el suelo. Comenzó a llorar, desgarrada, aprentando los dientes.
El portero de la puerta sonó. a lo que ella se incorporo, y abrio la puerta, aun limpiando el remanente de maquillaje que ensombrecia su rostro.
Un niño pequeño estaba tras la puerta, viendo a su madre marchitandose.
-¿que pasó, Mamá?
Con un nudo en la garaganta, lo abrazó con mucha fuerza, mientras frotaba su espalda.
-¿y mi papá?...
La madre observó los ojos del niño, que no entendia lo sucedido. El vio detras los papeles revueltos y las fotos en el suelo.
-¿un ladron entro a robar, mami?
Apenas capaz de hablar, le respondio, a duras penas.
-si... entró un hombre muy malo a querer hacerme daño... me golpeo en la mejilla ¿lo ves?... pero tu padre salio detras de él, por que nos quiere mucho como para dejar que nos pase algo...
El infante, observo los ojos brillantes de su adolorida madre. aun inocente, preguntó:
-¿y papá volvera?
ella tomo aliento, y tragó saliva, mientras apretaba los ojos.
- Tu padre es el mejor hombre que pueda existir, Ammi. Se llevo a ese hombre muy lejos de aqui para que no pueda lastimarnos, y se quedara con él hasta que se recupere...
-¿cuando va a volver?
-Ammi, no lo sé. El quiere recuerarlo - frotandose los ojos - para que pueda vivir con su hijito.
El pobre niño lloró por su padre, mientras sujetaba la pierna de su madre, con fuerza.
_¡quiero que vuelva! - rogó el chico, entre llantos -
Leonor sostuvo la cabeza de su hijo mientras lloraba en silencio, lo suficientemente sutil como para parecer fuerte, a pesar de hallarse destrozada.
comenzo a pensar, mientras, que tendria que dejar a su hijo con su hermana por un par de dias, mientras se recuperaba con su madre. Deberia arreglar los horarios de su trabajo para poder dejar al muchacho en la escuela, y seguir recortando gastos, para poder vivir por un tiempo mientras el dinero que su marido dejó se consumia.
Sus pensamientos regresaron al hombre... aquel hombre que partio con aquella bestia, ya muy lejos.
Ordenó a Ammiano que cambiara su ropa. mientras se quitaba el pijama, sintio alivio, y, mientras observaba el suelo ensangrentado, comenzó a estar agradecida con aquel, el hombre que los protegio de si mismo.
Mastera17717 de septiembre de 2015

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