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El Color de una Chica Olvidada: Parte 3

Ingresé a mi casa, por supuesto mamá tomaba y fumaba
- ¡Hay mucho trabajo en casa y ¿tú sales a divertirte?!- dijo molesta.
- Igual que tú
- ¿Quién era el muchacho de la moto?
- Mi novio
- No juegues Jasmine, nadie quiere a una chica oscura.
Aunque sabía que mamá decía tonterías frecuentemente, no esperé escuchar eso de ella; me enfurecí y contesté gritando
- ¡Te equivocas, es a ti a quién nadie quiere!
Posteriormente subí a mi habitación y odié aún más a mamá; una cruda imagen se hizo presente, podía verme a mí misma sosteniendo el arma que apuntaba a mi madre, aún oía el estruendoso sonido del disparo que destruía lo que encontrara en su frío recorrido, era un sonido que jamás lograría olvidar o borrar de mi vida.
Al día siguiente desperté con la misma emoción cual niño al que se le da un juguete nuevo; quería repetirlo todo, quería volver a besar a Gunter, volver a disparar, volver a ver al grupo, volver a ser Jaz y para siempre.
Ni me molesté en asistir a clases, Gunter me recogió de mi casa y nos dirigimos al lugar de reunión del grupo. Estaba emocionada y me sentía llena ansiar por la sensación de poder que todo aquello me daba, desde ese preciso momento me dije a mí misma “Basta de tonterías, ya es hora de ser parte de algo grande, algo más poderoso”.
Volví a admirar el grafiti y tuve deseos de plasmar mi arte en lo que pronto se convertiría en mi nueva casa. Bajamos de la motocicleta y nos dirigimos al mismo lugar, al ingresar fue diferente ya que ya no era analizada como la primera vez; todos se encontraban sentados cómodamente en un sillón que aunque estaba bastante usado era amplio y cómodo. Gunter saludó a Jack como de costumbre, Jack volvió a mirarme de una manera que lograba incomodarme mientras Gunter se alejaba, luego él se fue detrás de Gunter; lo ignoré y saludé a los demás, en cuanto me senté Tina se acercó a mí diciendo
- ¿Estás lista Jaz?
- ¿Para qué?- dije sorprendida.
- Gun nos dijo de tu primer disparo y lo queremos celebrar marcándote.
- No te morirás, solo dolerá- dijo Cloe sonriente mientras fumaba elegantemente con las piernas entrecruzadas.
Cat rió en seguida diciendo
- Llevaremos pañuelos para ti
Tato como siempre seriamente intervino
- Todos los que pertenecemos a los Escorpiones fuimos marcados- dijo mientras apuntaba con su dedo el tatuaje de un escorpión en su antebrazo.
- Puedes ponerlo donde tú quieras- dijo Tina.
- No quieres saber dónde lo tiene ella- dijo Cat riendo nuevamente.
- Ya cállate Cat- dijo Tina mirándola seriamente de una forma que no había conocido hasta ese momento.
Gunter y Jack que habían estado hablando aparte se unieron a nosotros, Gunter intervino
- Serás marcada luego, primero iniciaremos las pruebas; Tania, tú te encargarás de Jaz.
- No puedo decir que no ¿o sí?- dijo Tania.
Gunter no dijo nada y la miró fijamente hasta que ella levantándose dijo
- Hora de comenzar, vámonos Jaz.
Mientras me alejaba junto a Tania vi que los demás se dirigían hacia el grupo de “los falsos”, me pregunté qué clase de pruebas eran necesarias para ingresar a los Escorpiones. Tania y yo nos dirigimos fuera del lugar y paramos justo frente a una casa de mal aspecto que parecía olvidada.
- Quiero que cruces la casa hasta el otro extremo sin abrir ni una sola puerta o ventana.
La casa poseía un jardín que estaba al descubierto y decidí que ese sería mi camino, en cuanto me acerqué un perro empezó a ladrar frenéticamente, miré a Tania y hablé confundida
- Hay un perro del otro lado, com…
- Genial, así te darás prisa- dijo encendiendo un cigarrillo.
Me alejé y tomé impulso para trepar la pared, me caí un par de veces y desgasté mis manos contra la pared, hasta que finalmente logré subir, desde arriba podía ver al perro que ladraba mostrando los dientes capaces de desgarrar casi cualquier cosa, mi sangre se sintió más caliente y la adrenalina se empezaba a desatar en mi cuerpo, empecé a dudar al respecto pero en seguida sentí una mano por detrás que me empujó, caí sobre el perro lo que me dio ventaja para correr lo más rápido que pude a través del patio, cuando me acercaba a la pared sentí un jalón de mi zapato por lo que solo atiné a patear al perro para que me soltara y luego de alguna forma logré trepar la pared hasta llegar al otro lado; respiraba agitadamente y Tania se acercó diciendo
- Al menos pasaste la prueba, aunque muy torpemente.
- ¿Por qué me empujaste?- dije enfadada mientras recuperaba el aliento arrodillada.
- Nosé de qué hablas niña
En seguida me paré y la miré desafiante diciendo
- Sabes de qué hablo
- Y aunque así fuera, qué harás al respecto- dijo sin apartar la vista inclinando su cuerpo hacia adelante.
Sabría que no podría vencerla así que me rendí
- Nada
Tania sonrió y mientras se alejaba dijo
- Cuando termines tu berrinche ven al club.
Una extraña punzada se hizo sentir en mi talón, en seguida me quité el zapato y pude ver el desastre, aunque logré deshacerme del perro, éste había logrado traspasar mi zapato con sus dientes causando una herida en mi talón; no quise decirle a nadie ya que hubiera sido demasiada humillación, decidí que sería mejor fingir que nada había ocurrido. Regresé al club y en el patio me esperaba Tania con una navaja en mano, Grafi estaba allí dibujando un círculo con su aerosol.
- Si logras clavarla en el círculo, es tuya- dijo Tania entregándome la navaja.
Grafi se hizo a un lado y observaba lo que sucedía; en mi primera tirada ni logré llegar a la pared, recogí la navaja y continué intentándolo; después de cinco intentos fallidos Tania recogió la navaja y al entregármela la presionó contra mi mano haciéndola sagrar
- ¡Cuál es tu problema!- dije furiosa.
- Si vuelves a errar te cortaré el maldito dedo.
Grafi intervino desde lejos diciendo.
- La estás sujetando mal, haz un equilibrio entre el mango y la hoja y tírala con más fuerza.
Seguí su consejo y logré hacer llegar a la pared, aunque la hoja no se clavó en la pared. Grafi volvió a intervenir.
- Calcula tu fuerza y la dirección de….
- ¡Suficiente!- dijo Tania molesta.
- Debí cortarte los cinco dedos pero no lo hice porque Gun me mataría- dijo mirándome para luego dirigirse a Grafi.
- Si crees que eres mejor maestro, entonces enséñale tú- terminó diciendo para luego alejarse.
Grafi se acercó a mí, mientras yo me lamentaba por lo sucedido, seguramente Tania se lo contaría a Gunter y él se decepcionaría de mí; molesta tomé una vez más la navaja y lo volví a intentar sin lograrlo.
- Dámela, te enseñaré
- No necesito tu ayuda, ya hiciste bastante
Sorprendido por mi respuesta me miró y dijo
- Evité que te cortaran los dedos y ¿así me lo agradeces?
- Me humillaste frente a Tania, ahora ella me humillará frente a los demás- dije mientras sacudía mi mano con expresión de dolor.
- Ven, aquí hay algunas cosas- dijo tomándome del antebrazo.
- Qué haces
- No te enseñaré a tirar mientras sangras, además ya manchaste un bonito mango.
Lo seguí y me guió hasta un cuarto en el que encontró alcohol y arrancó un pedazo de tela.
- ¿Lo decía en serio?
- ¿Qué?- dijo Grafi mientras acomodaba las cosas.
- ¿Le cortan los dedos a “los falsos” si no pasan esta prueba?
- Depende cuán cerca o lejos logren el tiro del círculo, pero siempre hay penitencia cuando se equivocan- dijo seriamente mientras acomodaba mi mano para curarme.
- ¿A ti te hicieron algo?
- Bueno…tengo mis diez dedos ¿o no?- dijo para luego verter el alcohol lo cual hizo que me retorciera del dolor.
- Listo, así no se infectará- dijo mientras envolvía mi mano con cuidado.
- ¿Dónde lo aprendiste?
- Digamos que tuve que curar muchas heridas.
- Gracias- dije ofreciendo una sonrisa sincera por primera vez a un extraño.
- ¿Por qué estás aquí?
De pronto una sombra oscureció el panorama.
- ¿Los interrumpo?- dijo Gunter seriamente.
Hice a un lado mi mano que sujetaba Grafi.
- No- dijo Grafi seriamente mientras se retiraba del cuarto. Gunter no dejó de mirarlo hasta que salió de su vista.
- Vámonos Jaz
Camino a casa sentada en la moto con detalles rojos, me sentía extraña y al mismo tiempo confundida, las preguntas invadieron mi mente: ”¿Por qué sonreí de esa manera a Grafi?, ¿Por qué me preguntó eso?”; mis pensamientos se esfumaron en el momento que el dolor en mi talón volvió. Cuando llegamos a casa el dolor era casi insoportable, en cuanto volví a asentar el pie en el suelo me quejé del dolor; Gunter me miró y extrañado preguntó
- Qué sucede
- El perro mordió mi talón- dije cojeando.
- Maldición, por qué no lo dijiste antes.
- Cállate Gunter, llévame al doctor, está a cuatro cuadras de aquí…
Nos dirigimos al consultorio del doctor Roger y en cuanto me vió me hizo ingresar mientras que Gunter esperaba afuera.
- Se pudo infectar, debiste venir antes
- Losé, yo solo…no importa
- ¿Por qué tantas heridas Jaz, tu padre sabe de esto?- dijo mientras terminaba la curación.
- Eso es algo que a usted no le interesa, le pagaré luego- dije levantándome y marchándome.
Cuando volvimos a casa noté que Gunter estaba pensativo, por lo que decidí indagar.
- ¿Qué pasa Gun?
- Siento que conozco a ese hombre
- A quién ¿al doctor Roger?
- ¿De dónde lo conoces tú?
- Es amigo de mi padre
- Debo irme- dijo montando su motocicleta.
- Espera…no sucedió nada, entre Grafi y yo
- Eso lo veremos- dijo para luego hacer sonar su moto y marcharse.
Otra vez estaba tumbada en mi cuarto sin poder dormir, las preguntas rondaban mi mente: “¿de dónde conocería Gun al doctor Roger?, ¿le comentaría algo a mi padre?, ¿a qué se refirió Grafi con “por qué estás aquí”?, ¿Sería Gunter capaz de lastimar a Grafi por lo sucedido?...¿en qué me estoy metiendo?”.
Al día siguiente esperé como era de costumbre a Gunter, pero después de 15 minutos no apareció; cuando me disponía a irme a clases apareció Nando en una motocicleta azul, que aunque era menos lujosa que la de Gunter poseía muchos detalles metálicos al igual que su dueño.
- Hoy yo daré la clase niña- dijo sonriente.
- ¿Qué pasó con Tania?
- No es tan buena en esto como yo- dijo guiñándome el ojo.
- ¿Gun no vendrá?
- Deja ya de hablar y súbete niña
- Está bine, pero deja de decirme niña- dije subiéndome.
Nos dirigimos velozmente al centro de la ciudad, dejó la moto en un callejón y caminamos hacia las calles transitadas.
- Necesitas una navaja para practicar.
- ¿Y tú vas a comprármela?
- No, la tomaremos prestada
Esa simple frase se reducía a una palabra aún desconocida por mí, robar.
Me guió hasta llegar a una tienda que era menos transitada que las demás y frente a ella Nando continuó
- Esta belleza tiene cámaras, pero todas son falsas; el dueño es muy pobre para comprar unas que funcionen. Entraremos y no dejarás que mire tu cara, tomas la navaja y salimos corriendo a la moto, porque este idiota tiene una alarma, ¿lista?
- No lo haré- dije instintivamente.
- Está fácil, es de novatos…vamos- dijo dirigiéndose a la tienda.
Lo seguí dándome por vencida, él fingió que veía unos productos y yo buscaba impacientemente la navaja, solo deseaba salir del lugar. Logré esquivar la mirada del dueño y cuando al fin encontré la navaja y la metí en mi bolsillo, el dueño exclamó
- ¡Ey tú!
Nando dio vuelta y sacó un arma apuntando a la cabeza del hombre mientras le decía sonriente
- Si hablas te mato
Invadida por el pánico salí inmediatamente de la tienda directo hacia el callejón, segundos después llegó Nando agitado gritando
- Súbete ya
Nos dirigimos hacia el club y yo no podía creer que había sido capaz de robar; una vez que nos bajamos de la moto Nando reía diciendo
- Eso fue muy de novatos, pero pretenderemos que pasaste la prueba…con una condición.
- Cuál
- Te pondrás un piercing
- No lo hice tan mal
- ¿Bromeas? Te vió la cara
- Está bien, pero debes decir a Gun que lo hice bien
- Trato hecho niña
- Deja de decirme así
En cuanto entramos al club, Nando se dirigió hacia Gun susurrándole algo al oído, él sonrió y se dirigió hacia mí diciendo
- ¿Y tu trofeo?
Saqué la navaja de mi bolsillo y enseñándosela dije
- ¿Te gusta?
- Bien hecho- dijo mientras me tomaba de la cintura acercándome a él para luego besarme intensamente; todas mis preocupaciones parecieron desaparecer, nuevamente era invencible junto a él. Tuve la sensación que mientras nos besábamos Cloe observaba celosamente, mis sospechas fueron confirmadas cuando disimuladamente dirigí mi mirada hacia Cloe, quién acto seguido se retiró del lugar. Gunter notó que la miraba y calmándome dijo
- Ella estará bien
Tina y Tato se acercaron mientras ella habló sonriente
- Hoy sí te marcaremos
Nos acercamos al grupo y noté que Tania no me dirigía la mirada; Tina habló nuevamente
- Celebraremos el “prestado” de Jaz y la marcaremos
- Deja de alardear y vamos a la acción- dijo Tato serio como siempre.
Todos se levantaron y Tina al observar a Tania le preguntó
- ¿No vienes?
- Yo paso- dijo mientras fumaba con vista a otro lado.
Parecía que envés de ganar amigos solo lograba enemigos.
Nos dirigimos al lugar de los tatuajes, un hombre corpulento totalmente tatuado nos dio la bienvenida, decidí que quería el tatuaje justo arriba de mi tobillo; el sonido de las pequeñas máquinas me ponía nerviosa y el dolor al contacto con mi piel fue peor, rogaba porque un escorpión no tuviera muchos detalles y fuera fácil de tatuar; al observar los frascos de pintura recordé a Grafi y caí en cuenta que no lo había visto en el club, Dani se había quedado junto a Cloe por lo que solo estábamos Tina, Gun, Nando, Cat, Tato y yo
- ¿Dónde está Jack?- dije mirando a Gunter.
- Tenía que hacer otras cosas
- ¿Qué cosas?- dije, lo cual pareció incomodar a Gunter; Nando intervino
- Ya que estamos aquí, Jaz aprovechará para ponerse dos piercings.
- ¿Dos?, creí decir uno
- No, dijiste dos ¿no lo recuerdas?
Acepté con la cabeza temiendo que Nando le contara la verdad a Gunter.
Una vez terminado el tatuaje, el dolor de los piercings fue peor pero más rápido, decidí colocarme uno en la ceja y otro en la parte superior de mi oreja. Después de la tortura nos dirigimos de vuelta al club, Jack se encontraba en una esquina con la expresión seria; Gunter que me sujetaba de la cintura me dirigió hacia Jack, se saludaron como de costumbre y yo decidí empezar la conversación
- Jack ¿dónde estabas? Te perdiste mis marcas
- No es asunto tuyo niña- dijo Jack.
Intercambiaron miradas con Gunter y él soltó mi cintura mientras yo observaba curiosamente los nudillos colorados de Jack.
- Vuelvo en seguida- dijo Gunter besándome para luego marcharse.
No dije nada y los vi marchándose mientras me preguntaba qué había sucedido para que Jack tomara esa actitud. Cat se acercó a mí
- No es personal, Jack y Gun no saben manejar su conducta, en cambio yo sí- dijo para luego soltar una risita.
- ¿Qué es tan grave?- dije en voz baja mirando a Gun y Jack.
- ¿Quieres saber mi secreto?
- ¿Cómo?
- Para manejar mi conducta, para estar siempre feliz
Cat me miraba sonriente y de una forma extraña por lo que la palabra “drogadicta” pasó por mi mente. Tato apareció y mirándome dijo
- Yo te enseñaré hoy
- ¿Y Tania?
- Ya se le pasará, siempre está tan seria- dijo Cat riendo mientras burlaba el rostro de Tania.
- Vámonos- dijo Tato.
Lo seguí y nos dirigimos a un lugar que contenía mucha arena, un sol radiante complementaban aquel paisaje desierto.
- ¿Por qué aquí?
- Si te caes, caerás sobre algo blando.
- Imitarás todo lo que yo haga- dijo poniéndose en posición de pelea.
En cuanto lo imité corrigió la posición de mis piernas para mantener el equilibrio, mis puños indicándome la manera correcta de no dañar demasiado mis manos al golpear; di unos cuantos golpes a la palma de su mano, luego algunos patadas y finalmente caí rendida al correr para impulsar mi puño y patadas. El cansancio en mi cuerpo se hacía notar cada vez un poco más, mi cuerpo parecía tener menos fuerza de lo que alguna vez me creí capaz, sin embargo cada error me impulsaba a ser mejor la próxima vez.
- ¿Agua?
- Gracias, estoy muerta- dije sentada en la arena recibiendo el agua en botella.
- Necesito que practiques más la fuerza en tus brazos y también tus débiles piernas.
- Lo haré…no caí, pasé la prueba ¿verdad?
- Esto no es una prueba, es un entrenamiento…y ya caerás, apenas empezamos.
A pesar de su aspecto y de su constante seriedad Tato tenía algo un poco más humano que los demás, sentía seguridad al hablar con él.
- ¿Por qué Jack tiene esa cicatriz en la muñeca?
- Sabía que lo preguntarías
- Es difícil no preguntarse cuando es bueno con las navajas.
- Te contaré, pero si le dices a alguien juro matarte- dijo con una mirada que más que amenazante parecía insegura.
- Su padre era un maldito borracho, golpeaba a su madre seguido, Jack se cansó del constante abuso y un día tomó su primer cuchillo y se defendió, su padre le cortó la muñeca y acto seguido la navaja cortó el lugar que debía; su paz junto a su madre duró poco ya que unos meses después ella murió, quedó desamparado y finalmente se unió a los Escorpiones jurando que nadie volvería a dominar una navaja mejor que él.
- Muchos quieren ser parte de los Escorpiones ¿verdad?
- Si, pero casi nadie lo logra
- ¿Por qué?
- Los niños no resisten y huyen
- Es por eso que me dicen niña, no creen que lo resista ¿verdad?
- Cállate ya; vamos, Gun debe estar preguntando por su preciosa niña
Me puse de pie y decidida dije
- Lo resistiré, venceré todas las pruebas y seré parte de ustedes.
Tato no dijo nada y volvimos al club. Gunter esperaba junto a Jack, Tato se acercó a Gunter susurrándole algo y yo no dirigí la mirada a Jack pero noté que éste me miraba como si estuviera analizando cada movimiento. Gunter se dirigió a mí y dijo
- Vámonos Rocky
Nos dirigimos a casa y antes que llegáramos detuve a Gunter
- Espera, me quedaré aquí
- ¿Qué es lo que debes hacer aquí?
- Tato me dijo que entrenara más, empezaré hoy
- Espero que no tenga nada que ver con Grafi
- ¿De qué hablas?
- Nada- dijo acercándose tomando mi mandíbula con su mano y besándome con una duración inusual a la acostumbrada.
- ¿Qué fue eso?- dije sonriente.
- Te veo mañana Rocky- dijo para luego marcharse junto al rugir de su moto.
Nuevamente me dirigí hacia el parque abandonado y recordé a la rubia, aún no había terminado mi venganza, pero ahora tenía a los Escorpiones de mi lado. Empecé a entrenar a pesar del dolor en mi mano que todavía seguía herida al igual que mi talón que me recordaban lo débil que aún era. De pronto oí el crujir de unas ramas y me puse en posición de pelea, entre la oscuridad apareció Grafi
- Qué tal Jaz
- Grafi, ¿dónde estuviste?...espera, ¿estás siguiéndome?
- Te vi con Gun y te seguí hasta aquí, un parque ¿abandonado?- dijo mirando a su alrededor.
- Solo los olvidados refugian a otros olvidados- dije sintiendo cariño por mi pequeño refugio.
De pronto al acercarse más noté el moretón al costado de su ojo izquierdo.
- ¿Qué te pasó?
- No es para tanto, solo un accidente.
Vino a mí la imagen de los nudillos de Jack y comprendí todo
- ¿Fue Jack? ¿Él te golpeó?
- Eso no importa Jaz
- No puedo creer que Gun sea tan celoso, solo me curabas, eso fue todo
- Mira Jaz, no se trata de eso, es…no deberías estar con ellos.
- No soy débil como todos creen que soy
- No eres uno de ellos, tú puedes elegir; vete ahora que puedes.
- Ya elegí Grafi- dije mostrándole el tatuaje.
- Maldición
- Además no puedes hablar así, perteneces a ellos, eres un escorpión.
- Es más complicado que eso. Gun no quiere vernos juntos así que será mejor que frente a él ni me dirijas la mirada
- Eso es ridículo, puedo mirar a quién yo quiera
- Haz lo que te digo Jaz
- Está bien, está bien- dije ya que lo veía nervioso.
- Estás comportándote raro, hasta pareces Cat- dije recordándola.
- No puedes confiar en ninguno de ellos, en especial en Tina, ella solo busca lo que le conviene, si se te acercó debe ser porque sabe que algo obtendrá de ti; es muy astuta y sanguinaria.
- ¡Ya basta Grafi! Ahora ellos son mi familia y no permitiré que hables así de ellos
Grafi no dijo nada y luego viendo i mano vendada dijo
- ¿Cómo está tu mano?
- Está mejor, el doctor Roger la revisó y la curó…de hecho está cerca de aquí deberías ir, eso se ve grave
- No es nada
- Vamos, te llevaré
- ¡No!...yo iré solo, gracias- dijo alejándose, luego se dio vuelta y mirándome dijo
- Adiós Jaz
Grafi parecía no ser aquel chico que conocí, aquel que pintaba concentrado en sus grafitis como si nada más importara o existiera; empecé a temer por Grafi, “¿acaso Gunter había expulsado a Grafi?”, las palabras resonaron en mi mente haciendo surgir una nueva interrogante “¿Qué trataba de advertirme Grafi? y por qué si él era uno de ellos”.
El resto de la noche continué haciendo ejercicios hasta que ya no pude más, agotada volví a casa, mamá dormía en el sillón nuevamente, la observé por unos minutos y su plácido dormir me recordó a mi madre la que fue alguna vez antes que el alcohol la consumiera; borró cada sonrisa de sus labios, envejeció cada parte de su cuerpo y derrotó todo el amor que ella alguna vez me regaló.
Tumbada en mi cama me pregunté por el hombre al que habíamos asaltado, Nando tardó y se me ocurrió que no sacaría la pistola en vano, seguramente había robado el dinero de la caja también; sentí pena por aquel hombre y lo imaginé llegando a casa, al igual que mi padre, cansado y sin nada que ofrecer a sus hijos. De pronto alguien tocó mi puerta
- ¿Jaz, estás despierta?
- Pasa papá
- ¿Cómo estuvo la universidad?
- Como siempre, aburrida
- El doctor Roger me comentó de tus accidentes
- Maldición; está exagerando solo fue un accidente…
- ¿Está exagerando?- dijo tomando mi mano vendada.
- ¿Ahora sí te preocupas por mí?
- Jaz, siempre me preocupo por ti y…
- No es cierto, solo te preocupas por mamá
- Ya hablamos de esto
- Déjame sola
- Jaz tu madre necesita mi…
- ¡Dije que te fueras!- dije sintiendo las lágrimas en mis mejillas.
Papá se alejó y se marchó. Lloré y volví a destrozar las cosas a mi alrededor; creía que Gunter reemplazaría todo lo que papá no había llenado en mí, pero me equivoqué, aún me dolía, aún pesaba.
Romivi06 de septiembre de 2015

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2 Comentarios

  • Apurimak

    Me parece interesante el relato, Jaz que no es aceptada y amada y encuentra una "protección", presiento que ella no sabe en que se está metiendo y como afectará su vida.
    Espero el siguiente cap. besos!

    23/09/15 11:09

  • Romivi

    totalmente...me alegra q sigas la historia, gracias por el apoyo :)

    24/09/15 02:09

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