TusTextos

Hora de Partir.

El cielo es negro, la negra noche es fría. Mas fría que nunca, no sabía con exactitud que estaba haciendo allí, sentada en un gran tronco viejo de aquel manzano. Las estrellas brillaban… brillaban como esos ojos que una vez me miraron por primera vez. Ahora los recordaba una vez más. La luna era de la misma forma que tu cara, la noche daba la clara imagen de tu personalidad… esa otra parte de ti, esa parte de lo que único quieres hacer es tapar con un dedo, pero el agujero es más grande que tu dedo. Tu vida, tu pasado, tus desamores y incluso hasta una parte de ti que odias… el árbol en el que estaba sentada era del mismo color que tu piel. Todo me recordaba a vos, tal vez era por eso que estaba sentada allí. Había elegido aquel lugar intencionalmente… alucinando y imaginando que vendrías por mí, cruzarías ese campo de trigos junto con una de esas sonrisas que tanto amo… esas de las que te llenan el alma de solo verlas o escucharlas… aquel árbol, aquella noche, esas estrellas y la misma luna, eran el principio de nuestra historia. Esa historia que de solo recordarla me hace sonreír y estremecer a la vez. Abrí los ojos y volví a ver el mismo lugar, la misma luna, las mismas estrellas. una lagrima me recorrió el rostro suavemente y cuando llego a la boca, suspire.
-Te perdí.
esas palabras me rasparon el alma, dejando escapar toda la verdad en ellas. Era cierto, te había perdido luego de que tú me perdiste. Había recapacitado tarde, la venda de los ojos se cayó tarde. Lo admito, admito haberme subido a aquel árbol y ver todo tarde. Nos vi, alejados y tu enamorado. Yo… yo… yo simplemente deje que te fueras, volvieras y te fueras. También me vi a mi misma, aprontándome la cara con ambas manos y llorando … como nunca antes lo había hecho, ni me creía capaz de alguna vez hacerlo… el ruido de los grillos y las ranas me trajeron el mismísimo recuerdo de una canción, esa canción…. Esa que me rasgaba el alma a escuchar tu voz. Tu voz…. Era lo único que me importaba, junto con esas palabras, esas que no decían mas que la verdad. La verdad del amor, de tu amor y mi amor…
-Ahora estoy yo parada aquí. No tu.
Cerré los ojos y llore más intensamente. Llore, llore y grite. Grite tu nombre, toque mi rostro y recordé tu sonrisa. ¡La amaba tanto! “te amo, no pares… por favor, debes sonreír… ¿Por qué no sonreís?” me tome unos minutos para poder contenerme y cuando lo hice, supe que era el momento. Lo era, lo sentía. Tenía que irme, era la hora. Me sujete con fuerza al levantarme y decidí bajar. Con cada paso un recuerdo me cegaba con fuerza “Me encanta tu pelo, es perfecto para mord...” cerré los ojos y espere a que tu voz y el recuerdo se fuera por completo. “no, no, no de nuevo” pensé y hice dos pasos juntos, ¡faltaba tanto para llegar al suelo! Me apresure sollozando y rogando que no volviera a pasarm… “Estas llenas de tatuajes amo...” “Te amo…no aguantaba más no decirte…” “Siempre vas a ser mi estrelli..” “No te abrazo porque mira si te largas a llor…” apreté con los ojos con fuerza, no podía soportarlo más, tenía que llegar al suelo, no podía seguir escuchando y viendo aquello ¡eres mi infierno! ¡suéltate! Grite en cuanto volví a sentir tu tacto en aquellos recuerdos y … “Me planto acá, ya esta... ya est..” perdí el control de mi cuerpo, el pie se me resbalo y caí…caí de aquella altura en cámara lenta, vi todo de nuevo. Volví a ver nuestra historia, tus ojos… las estrellas. Tu sonrisa… el campo de trigos. La luna… tu rostro. El árbol… tu cuerpo. Sonríe entre los sollozos y sentí el golpe. Ese golpe que seria para siempre, eterno. Cerré los ojos en cuanto sentí los pulmones tensados, se golpearon entre sí. Junto con mi cabeza, que se lastimaba al chocar contra la dura tierra y como mis huesos se rompían en mil pedazos.
-Te recordare como eso… mi cielo , mi mundo.
Gemí ante el dolor y ya no podía ver nada. Los ojos se me cegaban lentamente y antes de perder por completo la vista… te vi, eras tus. Estabas ahí, supe que era mi imaginación … “Que regalo me has dado” pensé. “El mejor regalo de mi vida, pero ahora lo perdí”
-Te amo.
Fue lo último que pude decirte, de sentir de verdad, antes de sentir tus manos en mi mejilla lastimada. Me sorprendí al saber que eras real, pero ya no tenía tiempo. No podía quedarme, tu no querías que lo haga. La vida me arrastro a la oscuridad, otra oscuridad. Mi propia oscuridad, deje que me llevara si ya no estabas para mí. Me permití otra vez estar allí, no puedo seguir si no estarás aquí. No puedo, no cuanto tendrás un futuro sin mí. Al menos estaré aquí hasta que alguien me despierte, despierte mi corazón y me alegre el alma como tu una vez lo hiciste. “Lo siento, lo siento tanto. Serás feliz y yo también. Te amo”
Universo19 de julio de 2014

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