TusTextos

Un SueÑo En Dos Vidas

Inglaterra; no recuerdo que siglo es éste, solo sé que en cuanto desperté, tomé papel y tinta para describir mi sueño.
Estoy en mi habitación, es de noche aún, y no para de llover, los rayos iluminan mis vitrales, y una vela es mi única luz interior que ahora me permite escribir, estoy un poco triste por el sueño mas hermoso que nunca pude tener. Mi vestido, mi atuendo esta sucio, de tanto sudar pues ni yo misma se cuanto tiempo he dormido, solo sé que mi estomago pide ansiosamente un pan; ahora me encuentro mas delgada, sin pintura, y sin embargo me veo mas bella y reluciente que nunca, tal ves sea a causa de ese sueño, no lo sé.
Son las 12:00, o lo que es lo mismo, las cero horas. Soñé con que estaba en otra época, en el siglo XX, ¿no es gracioso?, solo recuerdo haberme quedado dormida escuchando a Bach, de pronto llegué al día 19 de Abril de 1996, estaba en un “restaurante”, así le llamaban ahí a la posada en donde te dan de comer y pagas por ello; ahí estaba yo, con atuendos extraños, vestida de azul, con una dama a la cual le llamaba “amiga Karo”, ella esperaba un hijo y ese día conocí a un caballero, “chavo”, le llamaban. Nuestras miradas se cruzaron, y desde ese momento empecé a experimentar sensaciones extrañas en mis sueños, nos “amamos”, esa es la palabra con la que podría describir aquella sensación en mi sueño, vivíamos juntos sin estarlo, pecábamos de obra, pensamiento y palabra, éramos como un mismo ser, pasamos por una infinidad de cosas, nunca viví tan intensamente como en aquel sueño, hasta que…
Despierto ahora, en la cama de éste palacio vacío, en éste cuarto horrorosamente femenino, solo, sin el adorno de algún ser masculino tan perfecto como aquél a quien soñé; el cuarto es tan grande y tan frío que no hay nada que me excite o exalte mas que ésta música majestuosa que llena de alguna forma el vacío que siento al saber que tan solo un sueño fue y que ésa mirada, ése espíritu y ésa mente tal vez ni siquiera existan, pero…
Un momento, se oyen caballos a lo lejos, y corro hacia mi ventana; bajo las escaleras inmensas del palacio. Abro la puerta. -¿Quién es usted?, ¿A caso lo conozco?, ¿No nos hemos visto antes?. Estoy segura de haber visto su mirada antes, en algún lugar.
¡No!, no hable por favor, ya sé todo lo que quiere decir, sé todo lo que desea, sé todo lo que piensa.

¡Qué gracioso, no lo conozco y ya sé todo de usted!, y una lágrima brota de nuestros ojos y caen al mismo tiempo, y así, sin una sola palabra, nos empezamos a amar, y practicamos ese juego tan bello, sagrado y majestuoso, así, como en mi sueño, es el juego…
DEL AMOR!


SEGUNDO

México, !OH diablos¡, ¿que siglo es éste?… Solo fue un sueño, y… Un cuaderno, una pluma eso es lo que necesito.
Porqué no me puedo deshacer de esta hermosa angustia , los rayos de sol chocan con mi rostro y, el nudo en mi garganta, no se si es de alegría o de tristeza; mi cuarto es tan, pero tan frío que las ideas corren hacia mi mente impulsadas, solo por el corazón que se conserva ardiente después de tan maravilloso sueño. Mi cama esta húmeda, igual que mi pecho, mi cara luce ajetreada, pero mis ojos irradian una luz extrañamente te familiar.
Mi reloj marca las… 12:00 p.m. Ayer llegué de trabajar a las 2:00 a.m. Recuerdo que la noche me incitó a poner algo de música antigua, elegí a uno de mis favoritos: Johann Sebastián Bach y sus trabajos para órgano; me quedé dormido, y como uno de esos extraños viajes astrales me transporte a otra época. Súbitamente visualicé unos majestuosos vitrales, una noche de nostalgia y tormenta del año de 1796 en Inglaterra.
Me encontraba a unos metros de un palacio hermosamente sombrío, yo cabalgaba junto a un grupo de escuderos, mi corazón latía fuertemente y el fango entorpecía un poco mi desplazamiento; en lo mas alto del palacio alcanzaba a deslumbrar una diminuta luz, apenas previsible. Mi objetivo sin duda tenía que ver con alguien de ahí dentro.
Al acercarme, una hermosa y delicada silueta se asomaba por la ventana, inmediatamente desmotamos, y toqué el portón, mi cuerpo se llenaba inexplicablemente de adrenalina, mientras la espera se hacía eterna.
Repentinamente se abrió la puerta y un clic centelleante, nació de nuestras miradas.

--¿Quien es usted?--preguntó.
--Su fiel servidor—pensé.
--¿A caso lo conozco?
--Tal ves si—me dije.
--¿No nos hemos visto antes?
--Desde siempre—me pareció.
--Estoy segura de haber visto su mirada antes en algún lugar.
Y cuando por fin, mis sorprendidos labios, osaron en moverse, ella dijo:
--¡No!, no hable por favor, ya se todo lo que quiere decir, se todo lo que quiere, se todo lo que piensa.
Era cierto, en realidad yo también lo sabía. Precisamente en el clímax de nuestro encuentro, una lagrima salió de nuestros ojos, rodó y calló al mismo tiempo, nos miramos, la tomé entre mis brazos y delicada pero apasionadamente subimos las angostas escaleras que conducían a su habitación. Nos abrazamos, nos besamos y nos amamos, nos fundimos en uno mismo, mientras música maravillosa adornaba nuestro acto. Éramos como dos piezas, realizamos todo lo que nuestros impulsos nos dictaban, éramos felices hasta que…
Aquí despierto, solo y desilusionado, pues todo fue un sueño; la música de Bach continúa la cual me recuerda nostálgicamente la música de mi sueño.
Maldición, tengo que ir a trabajar, aunque mañana tengo un examen que presentar y no he estudiado, y para mi desgracia, el ser de mis sueños, es solo una tonta fantasía para el escepticismo de mi época. ¿Por que?, ¿por que me siento así?
A las 6:45 p.m., entré a trabajar, un día más, fatigoso y común. Me tocaron las mesas del fondo, las que nunca atiendo, las propinas eran miseria. De pronto volteo la cabeza y…¡OH! ¡Dios! ahí estaba, esa chica que iba acompañada de una amiga; esa mirada extrañamente fascinante. Yo no creía en el amor a primera vista pero… esa confianza que ella me inspiraba, era como la de mi sueño. Le pregunté si tenía dueño y ella respondió con una sincera e ilusionada negación, le pedí su número telefónico y me lo dio sin titubear; a los cuatro días le llame y platicamos sin cesar. Le pedí una cita y al día siguiente ella acepto ser parte de mi.
Sí, era ella, la de mis sueños, tan familiar y sorprendente como solo en el amor se puede dar.
Yanzer26 de diciembre de 2007

3 Comentarios

  • Ser

    Encantador....?as? o m?s claro?

    08/06/08 12:06

  • Yanzer

    Crees que pueda convertirse en realidad?

    15/06/08 02:06

  • Ser

    Yo creo q si Yanzer...solo es cuesti?n de querer y luchar fuerte. Lo f?cil es lo que menos se valora, lo dif?cil es lo que m?s vale la pena. Te lo dejo de tarea

    15/06/08 03:06

Más de Yanzer