TusTextos.com

Hola Mario (no Te Dejaré Morir)

Hay personas que conocemos, disfrutamos y aventuramos, pero por cosas del destino ellas se marchan o nosotros nos marchamos, dejando un abismo que nos desconecta de esos momentos que ahora sólo viven en nuestra mente. Vivimos de recuerdos que reproducimos como cortometrajes, que en alguna situación quisiéramos poder editar. Hoy puedo decir que viví una película así con una persona que llenaba mi vida de momentos intensos e interesantes, no solo con tenerlo físicamente a mi lado, sino intelectualmente. Él era ese tipo de persona que uno quisiera ser, una persona atrevida, descarada con la sociedad, que busca que los demás recapaciten y abran sus ojos al mundo, bueno, no sé si él le ha podido abrir los ojos al mundo, pero me los ha abierto a mi.
Él era como mi libro favorito, el cual no me canso de leer, pero llega ese momento en el cual se pierde esa atracción, se quiera o no. No sé porque perdí el interés, decidí cerrar ese libro y dejarlo de nuevo en la biblioteca junto con todos mis libros viejos. Creí que no me pasaría, que no me alejaría, que no lo dejaría ir, pero cuando uno menos lo piensa va dejando de leer, perdiendo el interés, conociendo el final y aburriéndose al leer. Y así fue aquí, perdí todo, hasta el punto en el que creí que no había vuelta atrás.
Esas personas que conocemos, que nos hacen querer vivir la vida, también se van y nos dejan vivirla, o creemos que ya podemos hacerlo solos y los dejamos, al principio fingimos que todo esta bien, que no las necesitamos para seguir, pero cuando ya estas a punto de creerte esa gran mentira que te susurras cada día, te llegan situaciones que te quiebran y te hacen caer en cuenta de que si los necesitas. Pero a pesar de eso seguimos siendo humanos y tenemos el pequeño defecto del 'orgullo' el cuál no nos alivia la carga, sino que la empeora. Ahora, aquí es donde uno piensa ¿Qué tengo que hacer, acudir a ellos o seguir guerreandomela solo contra el mundo, sin armadura, sin esperanzas?
Pero hay momentos en que ya no se puede pelear más, en que en serio las necesitamos, ese momento en que su compañía es más que un regalo, es un milagro. Y si se tiene la suerte de contar con su presencia todo tratará de mejorar, o al menos así lo sentimos.
No hay mejor situación que volverlo a encontrar y sentir que no paso el tiempo, que con un abrazo se pueda comunicar el alma, llenarse de alegría que no se irá por un tiempo, que se quiere seguir reteniendo. Esperando que esta vez, ese sentimiento no tenga final.
He ahí la película que queremos seguir reproduciendo en nuestro recuerdos, tener la mejor parte guardada, exclusiva para esos momentos en que ya no va a estar, conservar hasta el último detalle antes del final, guardarlo y editarlo para evitar ese horroroso final, y he aquí mi presente, en el cual ya no estás porque otra vez te deje marchar. Pero tengo nuestro mejor clip guardado en mi memoria, la mejor escena de nuestra película, la que tengo para recordar: La noche en que recibí tu abrazo sin tener que pedirlo, la noche en que volví a decir: "Hola Mario".
Acc9310Publicado el 05 de octubre de 2014
Archivado en tiempo sentimiento hombre pensamiento personas disfrutar extranar amor odio ser

Más de Acc9310