Entre Príncipes y Princesas

Publicado por Beatrix el 01 de octubre de 2017.
Tras una larga lucha contra el enemigo, el príncipe rescato a la princesa que descansaba plácidamente en la cama sin pestañear. Él se inclino sobre ella y la beso. Ella despertó y se enamoro de su valiente caballero, de ese hombre alto y fuerte, de facciones dulces y varoniles, de una cabellera rubia y unos ojos azules encantadores. 

Esa historia maravillosa prosiguió en una gran boda celebrada en el palacio del príncipe, donde todos los habitantes del reino estaban invitados a ese enlace, que tras grandes desventuras, por fin se podía celebrar.

La novia rebosaba felicidad por todos los costados, su rostro era angelical y lleno de juventud. Sin duda, era la princesa más bella del reino, nadie podía compararse a ella. Era una muñeca de porcelana vestida a la perfección, incluyendo los complementos como los zapatos brillantes o el vestido blanco pomposo digno de ser un merengue.

Cuando ambos se dieron el "sí quiero", se cogieron de las manos para mostrar a todos que su amor era puro y que duraría toda la vida. Todos vitorearon a la joven pareja en alabanzas, felicitaciones y algún que otro grano de arroz directo al rostro de los perfectos novios. Pero ese detalle no importaba, ya se encargarían los criados de recoger el arroz para acompañarlo con las perdices que servirían en el banquete de bodas.

Tras la comilona, bastante accidentada porque la novia tenía alergia a las perdices y se alimento a base de arroz, llego la noche de bodas. Como era de esperar ninguno de los dos supieron que hacer, se miraban con cara de extrañeza, disimulando los nervios por saber que se tenían que acostar en la misma cama. Esa noche significaba la demostración completa de su amor, pero la situación se torno en algo violento y sin sentido, por lo cual el príncipe cedió la cama a la princesa y él se fue a dormir a la habitación de invitados, eso si, se declararon nuevamente su "amor eterno".

Al día siguiente, el príncipe se despertó antes que la princesa pues esta era muy aficionada a dormir, y como era de esperar la pantomima siguió su curso. Se regalaban halagos constantemente en una competición para ver quien era  el más empalagoso (lo más curioso es que los dos estaban empatados). La vida era perfecta, tenían una palacio maravilloso, un amor que rozaba lo celestial, y un sentido de lo cursi digno de admiración.

Pero como era de esperar, al tercer día el príncipe ya no regalaba palabras preciosas a la princesa, ni seguían concursando para ver quien se llevaba el récord en peloteo, ni siquiera se miraban a la cara. Ella estaba muy ocupada en la cama durmiendo plácidamente, y él practicando con la espada por si alguien entraba a robar a su palacio.

La historia de amor se fue por el desagüe del reino. La princesa dejo de ser perfecta, para ser una mujer normal acomplejada con sus kilos y sus arrugas, y el príncipe dejo atrás su atractivo para convertirse en un hombre pegado a una barriga incipiente que cambio  la espada por el mando a distancia de la televisión.

Después de tanto tiempo juntos comprendieron que jugaron al juego de los idiotas enamorados de algo irreal.

Lo recomiendan

3 Comentarios

  • Remi

    Eran tan perfectos exteriormente, que se olvidaron lo que de verdad sienten uno por el otro. Muy buen cuento, con moraleja.
    Un saludo Beatrix.

    03/10/17 08:10

  • Beatrix

    Me alegro que te haya gustado. Un saludo Remi

    03/10/17 02:10

  • Antoniof.lee

    El circo de las apariencias, de los que aparentemente son perfectos.Muy bien escenificado,beatrix y a dia de hoy , todavia vigente.
    Esas apariencias que tienen un fondo falso,vivan nuestras imperfecciones y los errores en la vida de pareja ,por que eso,es
    lo cotidiano,lo real.Un saludo cordial Beatrix , un placer leerte...

    04/10/17 09:10

Para comentar debes registrarte ».
Si ya tienes un usuario debes iniciar sesión ».

Mas de Beatrix

  • Entre Príncipes y Princesas

    86 lecturas | 3 comentarios | 3 lo recomiendan
  • Abismo

    89 lecturas | 10 comentarios | 6 lo recomiendan
  • Soledad

    72 lecturas | 4 comentarios | 3 lo recomiendan
  • Artefacto

    58 lecturas | 2 comentarios | 2 lo recomiendan
  • Huida

    60 lecturas | 7 comentarios | 3 lo recomiendan