TusTextos.com

Por Ser Pobre

Esa profundidad de tus pupilas me dijo que era la última vez que la adoraría; pozos profundos de tristeza y salinidad que se desborda por las mejillas en las que ilustré, alguna vez, los mejores colores de nuestras épocas.

Musitando silencios, vaivenes de secrecía y ritmos de algarabía. Con la terquedad de pasar la vida en una centella inhóspita.

Cuento todas las plumas que de mis alas se han desprendido para guiarme en fechas. Rozo mis pétalos de piel, perfumados y tristes. Ya no estás, y ni siquiera la esperanza radica en tu cobertizo de emociones.

Ya no hay aquí más que nada. Declaré solemnemente que esta demencia era mi castigo y, a la vez, mi virtud más bella. Quizá montaste las manecillas del reloj para viajar millones de vueltas con ellas, o quizá, no entendiste ni un quinto de mis sonoros verbos.

Anoche derrumbé mis fuentes de fe. Martillé los cimientos de mi esencia y traté de incinerar los pedazos cuyo significado era protagónico en mis lunas.

No volverás, ni te veré de nuevo en tus ligeros zapatos. De mí, sólo cuelgan los hilos que alguna vez me movían entre el hambre y el progreso.
Bierrodot14 de mayo de 2020
Archivado en:
dolor

Lo recomiendan

2 Comentarios

  • Janet

    Es grato leer tus escritos Bierrodot
    Saludos

    14/05/20 09:05

  • Patroclo

    Bierrodot,
    buena carga de metáforas.

    Hoy me nutro de ellas no tanto para averiguar tu intención, sino casi como herramienta terapéutica que me ayude a sacar la alimaña autocomplaciente que habita en ese lugar entre el hambre y el progreso.
    Un saludo, cuídate

    15/05/20 06:05

Más de Bierrodot