SÓlo Sentir

Sin siquiera imaginar un mañana, sabe bien que en sus manos sólo el AHORA tiene sentido; se ha convertido en el desvelo de sus noches de tormenta, donde anhela acariciar su boca rubí con el roce de los labios.
Él con su mirada astral de diálogo eterno penetra en su piel y acaricia su alma. Ella quizás desvaría, pero es hoy que los grises forman arcoíris, nada tiene sentido, solo sentir.
Recordarlo bajo la luna no la conforma, espera sentirlo una vez más con el apetito de esa primera vez, donde tocarlo fue saciar el deseo al que sólo la conducen sus besos húmedos.
Es el roce de sus manos en la piel que logran encontrar la calma en caricias que recorren y estimulan cada rincón de sus figuras, es querer seguir haciéndolo, el principio fundador donde se enardecen y aligeran los latidos.
Presa de sus antojos, esclava de su complacencia, cumpliendo sedienta de él la satisfactoria condena hasta llegar al alba, sintiéndolo suyo una noche más bajo el calor de sus sábanas.
El deseo no es más que imaginarlo completamente descubierto, la lluvia cobija ilusiones en el refugio anhelado de la fusión de los cuerpos desnudos embriagados en sudor.
Tanta lujuria, un éxtasis de ensueños, tan ideal, la piel suave, la uñas en su espalda, profundizando suave, fuerte, queriendo escapar, queriendo quedarse, disfrutando, siendo solo dos, nadie más, se convierten. ¿Qué es sentirse libre más que exponerse ante un otro sin restricciones, penetrando el placer en las virtudes, disfrutando cada sensación? La mente divaga al principio preguntándose ¿hasta dónde llegaré?, durante la concreción se contiene y se entrecruzan palabras que callan para no excederse mientras el grito se convierte en leves gemidos, después aparecerán esas imágenes que los excitan y conducen a querer recrearlas.
Su lengua recorre su ser, la suya lo desgarra de placer, la lluvia golpea en el techo, el ruido los acelera. Siente su cuerpo dentro de ella y viceversa, el deseo es guerra, su cuerpo tiembla y llega a su máxima plenitud, bebe de su pasión y se embriaga de esa adicta sensación mientras la guerra se convierte en paz para mirarlo una vez más mientras los parpados se cierran en la tranquilidad de la noche. Y es así que el mañana inexistente se aproxima, la cama testigo de los amantes extrañará la vibración de los cuerpos y los incitará quizás a un próximo encuentro.

09 / julio / 2012

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2 Comentarios

  • Libelle

    Amiga no me equiboque que gran texto lleno de pasion , pero con delicadeza un abrazo aunque estoy de vacansas intentare leer

    11/07/12 10:07

  • Daydream

    Qué placer se siente un comentario así de alguien que escribe tan bien, muchas gracias.

    12/07/12 02:07

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