La Roca y El Rio.

Publicado por Janaantosova el 04 de septiembre de 2017.
Entro por una puerta,la primera de un laberinto de pasillos y de mas puertas.
Cuando abrio, se encontro con un monton de jaulas y de cajas llenas de animales alli encerrados.
No queria verlo. Parecia una sala de experimentos o un hospital veterianrio. No sabia que podia ser aquello. Estaba muy iluminado y recordaba haber visto por alli muchas ventanas y balcones.Aparto la vista y salio lo mas rapido que pudo.
Tras buscar un rato por alli, por fin consiguio encontrar una salida, era una especie de balcon por el que se salia a un agujero excavado en la roca rojiza y seca.
Al salir al exterior solo veia la enorme roca y las hendiduras en ella a forma de ventanas, frente a ella una explanada,en la orilla rocosa de un rio.
Le faltaban las palabras para describir esa belleza tan extraHa.
El agua cristalina se extendia frente a el, dejando ver el fondo del rio, las piedras planas y redondeadas por el desgaste de miles de aHos,la arena blanca.
El rio se adentraba en una hendidura de la tierra, las orillas se levantaban poco a poco hasta rodear el rio con una altura considerable, era como si el rio hubiera excavado su propio cauce en las montaHas con el tiempo.
Todo tenia tonos rojizos y anaranjados, la tierra deberia ser arcillosa en las orillas. Altos arboles, que no podia distinguir, se levantaban protegiendo con su verde manto los colores de aquella tierra de fuego.
Y de repente alli estaba el abuelo, empujando por la explanada una estrecha barca de madera.
Ven a ayudarme y no te quedes ahi plantado.
Miro sus propios pies y los vio desnudos, en contacto con las rocas planas y suaves del rio.
Vamos, vamos! o no llegaremos nunca.
Se apresuro a ayudar al abuelo. Y en seguida estaban dentro de la barca, rio arriba o rio abajo,rio adentro, no lo sabia.
Solo podia ver la tierra levantandose sobre el rio, las capas coloreadas de tierra, las orillas arenosas y el fondo transparente del rio.
Era como adentrarse en la boca del lobo.
Lobo de tierra y de barro.
Los pajaros volaban sobre sus cabezas. La barquita se mecia suavemente con la corriente del rio.
Era hermoso. Pero jamas podria volver.
Solo podria verlo en sueHos.
A veces incluso habia nadado, pero no sabia si era el mismo rio. Nunca habia nadado y sin embargo podia sentir como el agua se tragaba su cuerpo, atenuando sus sentidos.
Nadaba como un pez cuando nadie podia verlo ni siquiera sospecharlo.
Su madre siempre tuvo miedo de que se ahogara, nunca le dejo acercarse demasiado al agua.
Siempre el panico y el horror de morir ahogado, desde la tierna infancia.
Su vida era triste y solitaria, esa era la verdad.
Siempre apartado de los demas, con pocas personas o amigos a los que acudir en cualquier caso.
A veces le importaba y a veces no tanto.
Se iba a dormir, cerraba los ojos y se sumergia en su mundo onirico.
Alli podia incluso volar. No siempre, solo algunas veces contadas, pero lo gustaba recordar y saborear sus sueHos, guardando como tesoros todas sus sensaciones y sentimientos.
Habia saltado de sitios muy muy altos y habia sentido su cuerpo flotando en caida libre, era una sensacion inigualable. Pero esos sueHos no solian repetirse y habia tenido pocos.
Podia recordar...Si, como si hubiera sido ayer mismo... Eran tres.
Uno de ellos llevaba un largo abrigo negro hasta las rodillas.
Subian y bajaban por escaleras metalicas.
Tras lo que parecia ser un largo camino, llegaron a un jardin o parque que le recordo mas a un cementerio que otra cosa. Las verjas metalicas que lo rodeaban eran impresionantes y muy altas.
Entraron por la gran portalada adornada con arboles.
Dentro del parque si parecia ser un cementerio, incluso vio algunas lapidas conmemorativas por alli, cruces de hierro pintadas de negro y flores.
Arboles y un sendero arenoso y estrecho, entre las parcelas de hierba y arboles.
Pudo ver gente paseando, parejas cojidas del brazo.
Llegaron a una explanada de hierba muy verde y cortada a ras de suelo.
Alli habia una avioneta preparada para algo.
Era de color oscuro, y sus alas se extendian como las de un enorme pajaro.
Estaban haciendo pruebas de algo, se reian, bromeaban y hablaban entre ellos mientras la avioneta se movia por aquel espacio que parecia estar preparado expresamente para aquello.
Era una imagen que jamas olvidaria.
Pero no podia recordar como seguia, alli se terminaba.
Luego los campos verdes. El corriendo, muy cerca del suelo.
Conocia muy bien el terror de sus pesadillas,tanto como la belleza de sus sueHos mas hermosos.
Algunas noches no habia fin a las carreras, escondiendose en fabricas abandonadas, espiando por rendijas e intentando escapar de un terror que no sabia muy bien que era.
Incluso habia huido de unos policias o soldados que lo buscaban una vez por las montaHas secas y aridas.
Alli fue cuando encontro a la mujer muerta.
En la cabaHa abandonada cerca de la ciudad. Una de esas cabaHas que usaban los campesinos.
Las paredes blancas de cal, el hogar frio y ahumado. En la repisa solo habia una caja de cerillas vacia y un monton de papelujos viejos.
Ella yacia tendida en el suelo, como si hubiese querido encender el fuego y sus ultimas fuerzas no hubiesen bastado mas que para exhalar el ultimo suspiro.
Blanca, inanimada, con los ojos cerrados, quizas en un intento de parecer dormida y quitarle importancia a la muerte.
Sus cabellos largos y negros caian sobre su hombros y su pecho palido.Iluminada por la luz de la unica ventana, solo la cubria un camison blanco ya roido y manchado por el uso y el tiempo. Quizas murio de frio.
Vio a la policia encontrarla, cuando lo buscaban a el. Casi por los pelos volvio a escapar.
Cuantas noches habia corrido huyendo, como un foragido, que era aquella vida? siempre huyendo y corriendo delante del peligro, tenia los pies ligeros y sabia correr bien cerca del suelo para no ser visto por el enemigo que siempre acechaba.
Corria de dia y de noche, pero eran mas las noches.
Habia escapado de muchos sitios con altas vallas, saltando los muros como si se tratara de un juego.
Habia incluso estado bajo tierra, donde van las aguas residuales de la ciudad, entre enormes tubos de hormigon y calado hasta los huesos, desde alli bien lejos podia ver las luces iluminando la ciudad cercana.



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3 Comentarios

  • Polaris

    Es un texto con mucha fuerza, y que se vive a medida que se lee. Escribes fantástico.

    Pol.

    05/09/17 03:09

  • Remi

    Trasmites con tus palabras y me meto fácilmente en la historia, escritos así es lo que me apasiona leer, un saludo Janaantosova

    06/09/17 11:09

  • Janaantosova

    Muchas gracias a los dos, Polaris y Remi, por leerme y animarme a seguir escribiendo. Calidos abrazos

    06/09/17 01:09

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