Reunión Pte 2

3:20 am
-¿Ah no? -respondió Patsy con incredulidad.
-No. La verdad es que si en este mundo existe magia, sin duda estuvo presente el día en que nos conocimos.
-Bueno, es temprano, tienen tiempo para contar su historia-dijo Santiago, curioso.
-¿Entonces todos contaremos como conocimos a nuestra pareja? -preguntó Niza.
-Es divertido, me han gustado ambas historias -contestó Gael.
-Y bien -dijo Santiago viendo a Rodrigo y Amelia.
-Comienza tú, si se te pasa algo yo te ayudo para que no quede ningún detalle de largo -le dijo Rodrigo a Amelia. Ella asintió.
-Bien -dijo ella, y suspiró-. ¿Todos recuerdan el desert trip cierto?
-¿Indio, California? -dijo Patsy.
Los hombres que escuchaban levantaron las cejas.
-Es el lugar donde son los Coachellas -dijo Gael. Todos asintieron.
-¿Se conocieron en ese festival? -preguntó Santiago asombrado- Hubiera dado todo por ir.
Amelia y Rodrigo asintieron.
-Podría sonar a cliché pues los dos nos conocimos drogados en medio de una canción de Dylan.
-¿Cuál canción? -preguntó Santiago emocionado.
-Bueno, ahí si no sabemos a ciencia cierta -dijo Amelia.
-Claro que sí -dijo Rodrigo-, fue a mitad de Desolation Row.
-Claro que no, fue en Lonesome Day Blues -dijo Amelia poniendo los ojos en blanco.
-Éste tema ha sido motivo de muchas discusiones muchachos -dijo Rodrigo rascándose la cabeza-, igual para este punto no es importante.
-Como decía, podría sonar a cliché. La canción desconocida de Dylan sonaba mientras yo corría hacia el baño a soltar una gran descarga de vómito a consecuencia de alguna pastilla que un amigo me dio, pero al llegar a ellos preferí hacerlo detrás para más privacidad.
Rodrigo sonrió.
-Para mi sorpresa -prosiguió Amelia- éste sujeto ya estaba ahí.
-Nunca le he sabido decir qué hacía yo vomitando detrás de los baños. Recuerdo que estaba doblado mientras el diablo salía de mí cuando me percaté que no todos los sonidos provenían de mí, así que al ver hacia atrás, la vi en mi misma situación.
-Supongo que para otra persona que nos haya visto, si es que hubo alguna, debió haberse muerto de la risa al ver que estaban dos personas dobladas recargándose a duras penas de la pared trasera de los baños, viéndose a los ojos -dijo Amelia.
El grupo rió al imaginarse la escena.
-Si, fue gracioso, pero asqueroso a la vez. Cuando nos vimos en esa posición pasaron alrededor de cinco segundos y los dos volvimos a vomitar -dijo Rodrigo.
-Para luego pasar a una risa ligera que evolucionó en carcajada que acabó con llantos incontenibles debido a lo precario de la escena -dijo Amelia-, nos moríamos de la risa por vernos en una situación tan hija de puta.
-Me presenté como Rodrigo y le di la mano, pero me rechazó diciendo que sería higiénicamente incorrecto darnos las manos y reímos un poco más.
-Lo siguiente que sucedió -continuó Amelia- fue que terminamos de ver el concierto juntos, ya sin drogas, saltando y bailando, celebrando tal vez el habernos encontrado.
-Mmm -dijo Patsy-, suena muy del destino todo pero, realmente es un cliché. Me refiero a conocer a tu pareja en un concierto.
-Tranquila, cielo -dijo Santiago bromeando.
-Hasta ahí si -dijo Amelia-, lo que pasó después fue lo interesante.
Todos captaron la seriedad de Amelia y pusieron atención.
-Yo había rentado un Impala del 2005 para moverme por la ciudad, y Amelia siendo una mujer de alma libre, decidió casi sin dudarlo venir conmigo después del concierto, nunca supe con quién había ido ese día al concierto.
-Ese día; fui contigo -le dijo Amelia tomándole las manos-, solo que no sabías.
Rodrigo la besó.
-Sí, sí, sí mucho amor -interrumpió Santiago-, ¡cuenten el final!
El grupo asintió, se mostraban ansiosos y curiosos.
-Bueno -dijo Amelia-, salimos del mar de personas y coches rumbo a la ciudad nocturna de Indio, eran altas horas de la madrugada pero el paisaje era bello.
-No sabíamos qué hacer así que mientras conducía hablábamos de nuestras vidas y las decisiones importantes que habíamos tomado, cuales habían ido bien y cuales nos habían llevado a la mierda, y festejábamos cualquier cosa que dijéramos, porque al final, cada decisión buena o mala nos llevó a conocernos esa noche.
-Muy bello -dijo David-, muy cierto.
-Terminamos estacionados fuera de un hotel estilo Las Vegas, con sus fuentes y todo eso, las observamos largo rato mientras teníamos la radio en alguna estación donde tenían todo el día reproduciendo canciones de los artistas que se presentaron en el Desert Trip. Nos subimos al coche recargando nuestra espalda en el parabrisas, viendo las fuentes danzarinas, el gran hotel iluminado, el cielo y el pasar de las horas.
-De lo único que no habíamos hablado en todo el viaje fue de música -dijo Amelia-, en ese momento acababa una canción de The Rolling Stones.
-The Last Time.
Amelia asintió.
-Entonces ocurrió que entre nuestra plática, y viendo que teníamos gustos extremadamente similares, comenzamos a hablar de pequeñas frases escondidas en letras de canciones.
-Realmente no sabíamos de qué estábamos hablando, creo que todo empezó porque el sol comenzaba a salir y el programa que escuchábamos acabó, dando comienzo a otro, pero éste no pasaba canciones del estilo que habíamos estado escuchando, eran más actuales.
-El programa comenzó con una canción de The Killers, All things that ive done -dijo Amelia.
-Entonces ella, en alguna parte de la canción me dijo que había unas palabras en ella que sólo podían escucharse con unos buenos audífonos. Yo, algo arrogante en lo que a música se refiere, había escuchado la canción miles de veces y no me había percatado de algo así, así que incrédulo le dije que me dijera en donde. El Impala no tenía lo que se le puede llamar un buen sistema de audio, así que ella sacó su Ipod y nos colocamos los audífonos. Para mi sorpresa tenía razón, un par de veces al fondo se puede escuchar Time and Truth and Hearts. Y en mi afán de querer sorprenderla a ella también, estuve buscando en las zonas más oscuras de mi mente alguna canción que tuviera susurros similares, y en eso estaba cuando me preguntó algo.
-Le dije: ¿Sabes qué fragmento de una canción me parece muy adictiva? Pienso que se canta con mucha felicidad e ironía.
-Yo estaba aun ocupado recorriendo mi mente pero escuché su pregunta, y sin mucho detenimiento y más por decir algo que por otra cosa le dije que tal vez cuando Dylan canta la parte de You used to be, so amused en Like a Rolling Stone. Yo estaba decidido a encontrar una canción con algunas palabras escondidas pero no di nunca con alguna, y ya habían pasado varios segundos desde que le había respondido y ella no había dicho nada, así que volteé a verla y ella estaba; asustada.
-Era la canción en la que estaba pensando, y no sólo eso, era el fragmento de la canción a la que me refería.
-De algún modo mi subconsciente entendió a la perfección la pregunta que ella me hacía, y respondió.
-Desde ese momento supe que estaba frente a mi futuro marido.
-Es ahora la canción de nuestra relación, nada pudo habernos conectado tanto como haber tenido algo tan específico en común. Y es así como ella y yo nos conocimos.
Hubo un silencio temporal.
-Debo admitir que es genial, sumamente genial -dijo Santiago-. Me refiero el haber ido al Desert Trip.
Todos soltaron una carcajada.
-Y bueno, dijo Patsy, falta saber si las historias de las dos parejas que faltan son igual o mejores que las nuestras.












16 / enero / 2017

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