Sobrio

Tenemos un grupo de WhatsApp, Mia, yo y Mariano. Mia vive estudiando, una de las cosas que pasan si no abandonás la facultad. Ella es la que sugiere juntarnos, me pone feliz, a ella no la veo desde agosto y a Mariano desde el 4 de diciembre. Los extraño.
Nos vemos a las nueve y media en la puerta de lo de Mariano. Nos encontramos con un abrazo grupal. Me alegro mucho.
Después de lo que sintió como mil años para buscar un lugar para morfar que no estuviera lleno encontramos un lugar llamado Heisenburger y uno de sus especiales se llama Chessie Pinkman termino comprando una hamburguesa con bacon, huevo y cheddar, sigo sin entender como no cagué de a mil esa noche.
Cenamos y hablamos de muchas cosas, la forma en que la universidad de Mia promueve la competitividad entre alumnos, Mariano habla de que su nutricionista le dijo que bajó tres kilos por el estrés. En ese caso yo soy un anoréxico le digo, se ríen, es lo mejor que puedo decir y claramente mejor que pegarle a ambos en la cara por tener mucho metabolismo de mierda y mantenerse flacos todo el puto día, también cuenta que era gordo en primaria y pegó el estirón y se volvió flaco. Igual vos bajaste un montón de peso dice, supongo que para tirar un cumplido y que no lo asesine, pero yo me veo desnudo en el espejo desnudo todos los días, así que noto las mentiras, Peso 75 kilos digo. Está shockeado, no puede creer que yo pese tanto. Le dije que igual en tercer año logré bajar mucho de peso simplemente sin almorzar y volver caminando desde la escuela (Palermo) hasta mi casa (Balvanera), Mia me dice que está mal. Me chupa un huevo.
Vamos a plaza Armenia donde se ponen a hablar de un grupo de gente de la secundaria que solo vi un par de veces, hablan muchas veces de estos tipos y cada vez que lo hacen me desconecto de lo que sea que digan, hablan de como todos en ese grupo estuvieron con todos excepto un tipo, Si yo hubiera estado en ese grupo pienso hubiéramos sido dos.
Después se ponen a hablar de política y yo soy demasiado estúpido para entenderlos así que me desconecto de eso también. Sé que el Pro es malo pero hasta ahí, sé que le roban plata a los jubilados pero hasta ahí. Hablan de que la izquierda no tiene un líder político fuerte& ¿Supongo que tienen razón? Le mando un mensaje a Sol, le digo si se quiere juntar, me dice que está cansada y no puede.
La estamos acompañando a Mia cuando empiezan a hablar del feminismo Está bueno dije Mi remera tiene una mina. Eso era todo lo que tenía que aportar al tema. Hago un poco más de conversación mientras esperamos al colectivo de Mia pero a la mitad dejo de prestar atención, no me acuerdo en qué me puse a pensar, pero cuando llegó su colectivo, se despidió de nosotros y me dijo de una canción lo-fi, le preguntaba de quién era y ella me dice Lo-fi
Vuelvo a decir Sisi ya sé ¿pero de quién?
Ella me vuelve a decir L-O-F-I
Le digo Sí ya sé, ¿pero cuál es la canción?
Se sube y nunca me responde. Caminamos con Mariano hasta su casa, me pregunta por qué estoy frustrado, le miento y le digo que no lo estoy, seguimos hablando de la vida, dice que se preocupa que drogarme con medicación es peligroso. Me tiene harto ¿por qué cada vez que alguien se droga con algo que no sea porro, pepa o alcohol automáticamente tiene un problema? ¿Y la gente que fuma tabaco? También se suicidan de a poco pero nos chupa tres huevos.
Lo acompaño hasta la puerta, le digo que voy a caminar hasta casa porque no me alcanza para el taxi y también porque no quería volver a casa y la hamburguesería me robó 200 pesos. Me pregunta si quiero seguir caminando, que la noche no tiene que terminar ahora, le digo que no y luego me arrepiento, pero ya se fue.
Cuento la plata que me queda, tengo 134 pesos en cambio, en un mal día el viaje me cuesta alrededor de 110, así que me digo que va a estar bien. Meo en un árbol y camino por Scalabrini, esperando recorrer un poco del camino y así ahorrar un poco de guita. Camino pensando en Francis, como siempre, en cuanto lo odiaba, cuanto odiaba que tenía a este pelotudo de reserva cuando rompió conmigo, me enojo y me imagino puteándolo, y si mis amigos lo defendían tenía la respuesta perfecta, que dejaron que Sabrina lo puteara por todo un año y no hicieron un carajo. Así los iba a callar. Me enojo más y camino más rápido, bajando por Scalabrini. Me consume la furia, estoy demasiado sobrio para esta basura.
Me subo a un taxi pensando Bueno, al menos voy a ahorrar un poco de guita de este pelotudo. La siguiente cuadra se empieza a desviar. La puta madre pienso de todos los taxistas me tocó un pelotudo y un estafador No digo nada porque siento que me va a mandar a la mierda y me a cobrar. Así que dejo que me estafe.
Faltaban cinco cuadras cuando se me acaba la guita, le aviso y para ahí, le doy toda mi guita.
Gracias, buenas noches me dice mientras recibe mi guita.
Sí claro, estafador le digo mientras me salgo
Disfrutá mi puto cambio pelotudo.
Ya no me acuerdo en que pienso mientras vuelvo. Solo me acuerdo que me vuelvo y me pongo a twittear pelotudeces.
Estoy demasiado sobrio a veces.

24 / diciembre / 2017

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