Mi Templo

Hojas marchitas que imploran
al viento su último vuelo
habrán de tener consuelo
al dejar la rama en que moran.

Mecidas caerán cual sombra
para yacer en el suelo
y una vez cumplido su anhelo
a tus plantas serán alfombra.

Ante tu belleza la nube asoma
gotas que renuncian al cielo
por poder rozar tu pelo
e impregnarse de su aroma.

Y así el otoño va llegando,
porque el verano en desvelo
se despoja de su velo
tu hermosura envidiando.

Y yo, querida mía, te contemplo.
Tus pies en las hojas, la lluvia en tu pelo,
el estío pasando, nubes en el cielo,
y tu divino rostro… de mi amor el templo.

22 / agosto / 2015

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2 Comentarios

  • Danae

    Precioso, Juacatohi!
    Vibra de amor tu poema, y llega.
    Y bien estructurado y rimado.
    Un poema redondo.
    Un gran abrazo

    23/08/15 07:08

  • Jucatohi

    Muchas gracias amiga, solo trato de volver a hacer el rodaje a esta máquina oxidada.
    Un afectuoso abrazo.

    26/08/15 01:08

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amor romanticismo ella y solo ella