Buscando la Felicidad

Publicado por Lostwind el 26 de diciembre de 2015.
Hay momentos que deberían durar para siempre, guardarlos en una caja de cristal y disfrutar viéndolas todas las mañanas cuando te levantas. Siempre he intentado buscar por mi cuenta cada pieza que me faltaba, crear cada camino con mis huellas, imaginarme y construirme en mi mente todas esas ideas y sueños sin preguntar a los demás nada, encajar los números correctos dibujando el arcoíris bajo el brillo de mis pensamientos. Me quedan muchas preguntas por contestar, pero una de ellas, la más importante, la de la felicidad, la de mi felicidad; qué pasó con ella, a dónde se marchó, quién me la robó, por qué se murió, qué se me escapó, qué fue aquello que no pude ver?... Me dejó en 2013 y se largó, desde entonces no hago más que vagar en la tierra, perdido en el viento sin ninguna brújula, incapaz de dejar el pasado, acorralado en los recuerdos de la infancia, viviendo con las sonrisas falsas y con la mirada perdida.
La infancia, tuve una infancia muy feliz en todos los sentidos, una infancia muy solida de experimentar todo tipo de sensaciones, una infancia llena de ilusión y alegría, donde todo era tan calmado, donde mi corazón era un corazón ardiente y fiel, a cambio ahora está congelado y no sé si sigue latiendo o no, ya no lo percibo, donde mis ojos inocentes se ponían famélicos al ver los amaneceres, donde cada noche disfrutaba viendo las estrellas sin parpadear con una sonrisa en la cara, donde la felicidad era permanente, siempre encendida, siempre brillándose, siempre a mi lado, siempre en mi mente, siempre guiándome, siempre ayudándome en mi lucha a diario. Sí, y este recuerdo me hace sentir contento, saber que al menos fui feliz por un tiempo. Al cumplir los 16 años, seguía con esa sintonía, pero notaba que la felicidad se me iba acabar, sólo fue una señal sin más, no le di mucha importancia, lo minimicé, lo puse en aquella caja de cristal, no quise aceptar. Pasaban años y yo me sentía en paz conmigo mismo, con la conciencia tranquila sabiendo que la cosa más importante en la vida, la felicidad, estaba junto a mí, aquello me hacía muy fuerte. A partir de los 20 años la felicidad a veces dejaba de brillar, se apagaba, se desvanecía, se ponía triste y yo en aquellos momentos me sentía solo, hasta que un día dejó de brillar y se apagó definitivamente, se quedó fría, dejó de latir, fue cuando cumplí los 24 años. Impotente ante aquel acontecimiento, ciego ante aquella sensación, sin aliento en aquella soledad, con un vacío enorme junto con las 24 velas de la tarta, como un castigo, un merecimiento, como un destino escrito.
Castigo, destino, merecimiento, qué más da, la lista será larga. Tuve que buscar culpables, o debería decir en singular, al único culpable, el amor, sí, quién sino él. Qué puedo decir ante ello, ante ese sentimiento descontrolado y demente?, nada. Simplemente el amor no se explica, es subjetivo, está fuera de cualquier marco y de cualquier orden, es demasiado libre. Muchos dicen que la felicidad está en uno mismo y también hay frases celebres parecidas, pero yo digo que no, si fuera así, todos seríamos felices, pero míranos, creo que eso no es cierto, es verdad que hay una parte de ella en nosotros, pero muy poco, no basta con eso. Está en los familiares, está en nuestra profesión, está en nuestro entorno y la mayor parte se encuentra en el amor, por no decir el 90%, me importa un pepino si hay alguien que no está de acuerdo con esto, no estoy aquí para imponer mis pensamientos e ideas, no estoy afirmando nada ni justificando nada, son solo mis sentimientos, sensaciones y cosas que me han pasado durante en mis años, son mis puntos de vista y opiniones personales. El amor es una de las pocas cosas que tiene el ser humano con la que debemos sentirnos orgullosos y si algún día llegan los extraterrestres podemos enseñárselo y así tal vez nos dejen vivir un poco más tiempo, ya destruiremos nosotros mismos la tierra, de eso nos encargamos los humanos.
Más allá de las cuestiones filosóficas, científicas y astrológicas sigo con lo mío. Yo creo que el amor es como el talento, unos lo tienen y otros no, creo que hay que merecerlo antes de que vayamos a por él, antes de que queramos disfrutarlo, deberíamos respetarlo. Una vez estaba sentado en una acera en Plaza Cataluña, Barcelona, y a mi lado había un chico con la guitarra tocando unos acordes, parecía un vagabundo, tal vez lo era o quizá no, eso no es lo importante, estaba yo viendo la gente pasar, a mucha gente delante y de repente me dijo: ‘’-Qué es lo más importante, poder amar o ser amado?’’. Aquello me dejó en blanco, no supe qué decirle. Las dos cosas son necesarias, hay muchos que no saben o no pueden amar y eso es muy triste, son incapaces de demostrar y expresar el amor. Pero creo que todos tenemos que sentirnos amados por otros, simplemente es necesario, aunque sea una vez en la vida. Después añadió: ‘’-El amor parece complicado’’. Fue entonces cuando le dije: ‘’-No, el amor no es complicado, las personas lo complicamos con nuestras dudas e inseguridad’’. La primera frase que me vino a la mente fue esta. Sonrió y siguió con su guitarra. Sí.
Estas palabras son mías, huelen a mí, solo digo que si un día, cuando te cases y tus hijos te pregunten que si hubo alguien en tu vida quien pudo amarte como a nadie más, no les mientas y acuérdate de mí, diles que mi amor hacia tí fue simplemente puro y eterno.
Volviendo a la felicidad, creo que de niño somos felices porque no pretendemos serlo, no la buscamos, no la pensamos, como si nos viniera de serie. Esto no tiene precio. Me gustaría poner una frase de John Lennon: ‘’Cuando yo tenía 5 años mi madre me decía que la clave de la vida era la felicidad. Cuando fui a la escuela me preguntaron qué quería ser cuando yo fuera grande. Yo respondí ‘feliz’. Me dijeron que no entendía la pregunta, y yo les respondí que ustedes no entendían la pregunta.’’
La verdad es que no sé cómo seguiré, no sé qué me prepara el futuro, tal vez todo lo que he escrito no tenga ningún sentido y que sea yo el problema, que todo esté en mi mente y lo esté manejando de manera equivocada, quién sabe, no quiero unirme al club de los 27, quiero vivir un poquito más. La gente que me conoce sabe que no suelo mostrar mis penas o sentimientos, pero diría que yo los entierro directamente. No quiero escribir más textos así, quiero olvidar todo lo anterior, quiero formatear mi corazón e instalar nuevas cosas, pero este corazón es mío y solo mío, por tanto no deseo ser otra persona, eso sería despreciar a la persona que soy yo.

1 Comentarios

  • Unbearablewaiting

    Tal vez es solo parte de la vida ... perder la felicidad y esforzarse por tenerla para así estar consciente de lo afortunados que somos de ser felices.
    Siempre he creído que lo más importante es poder amar, quiero decir, es muy doloroso ver como alguien te brinda su amor y tu no eres capaz de devolver el sentimiento, porque no puedes amar, porque simplemente estas vacío, en cambio cuando eres capaz de brindar amor, no importa, amar es sinónimo de felicidad, poder amar a todos e incluso a ti mismo es un enorme regalo.

    27/12/15 08:12

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