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Síndrome Del Corazón Roto

Desde muy joven he tenido las manos frías. Los dedos helados, pálidos; las uñas quebradizas; una deficiencia circulatoria que me causa hormigueos y palpitaciones, enrojecimiento; una extrema sensibilidad, sobre todo al dolor. Alguien me dijo una vez que se trata del síndrome de Raynaud, que no la enfermedad, pero no es un caso grave: ni rastro del cambio en la pigmentación de la piel ni de la temida gangrena, podéis estar tranquilos.

Más me preocupa que esa frialdad parece haberse extendido hacia el interior. La siento en las extremidades, en la cabeza, en el pecho, atenazando mi corazón como un puño invisible, sus férreos y gélidos dedos condenando mis latidos al silencio, al olvido.

Aunque rodeo mi cuerpo con mis propios brazos, parece imposible rechazar ese odioso frío, más aún porque mi abrazo apenas si logra aportarme cierta tibieza, y sólo incrementa la desolación helada de mi pecho al traer a mi mente aquellos otros, cálidos, amables y protectores que me brindaba no hace mucho.

Antes de que pueda detenerlos, los recuerdos han tomado el control y conducen la nave hacia las rocas de la escarpada costa del desamor, dispuestos a hacerla trizas. Siento, como si fueran reales, sus fuertes manos sobre las mías, su cálido aliento chocando contra mi piel en un intento por brindarme el calor que me falta. Sus labios… Su suavidad se deja notar en un millón de suaves caricias en las yemas de mis dedos casi totalmente insensibles, hasta que finalmente aquella sonrisa radiante inunda de calidez todo mi cuerpo, desparramándose sobre mí como la bendita luz del sol.

Me siento sobre la cama y me encojo, abrazando las rodillas contra mi pecho, mientras un par de lágrimas rebeldes se precipitan desde mis ojos dejando un rastro ardiente sobre mis ateridas mejillas. El llanto cesa igual que ha comenzado, de improviso. ¡Ah…! La necrosis que no ha logrado conquistar mis manos está haciendo más progresos con mi corazón.
NukhPublicado el 30 de mayo de 2014
Archivado en vivencias sentimiento dolor corazon roto

8 Comentarios

  • Libelula

    Hola, se de eso te comprendo.
    Hace tiempo oí sentí como se rompía mi corazón y no hablo en metáforas fue real.sentí ese dolor punzante y luego nada.
    Sigo viva y mi corazón también pero el va por su camino y yo.por el mio.
    Buen texto niña.
    Ojalá un día sabes por dentro será pronto ya veras.
    Saludos

    31/05/14 06:05

  • Mateo

    Quizas escribiendo todo esto que escribes tu corazon empieze a sentirse vivo otra vez....hasta incluso para construirse y convertirse en todo aquel que inspire una nueva vida....y entonces ya nada es igual....como experiencia propia te puedo hablar de un cuerpo que cada día está más debilitado y cansado....por una enfermedad que corre despacio contra mi....noto como cada día mi cuerpo y mis fuerzas le ceden un poco más de espacio ...pero ahí está el....valiente y orgulloso...bombeando vida...y reinventando cada día para hacerme sentir bien y crear un mundo de magia donde sólo habita normalidad.....tu texto es magia....porque dentro ...muy dentro de ti....aún queda mucho por brillar.....gracias por tus palabras...a mi por lo menos me han hecho pensar....sobre todo aquello que aún está ahí esperando....un abrazo....y cuidate mucho....

    31/05/14 08:05

  • Nukh

    Creo que el desamor y la desesperación que conlleva son sentimientos universales. Tal vez por eso leer sobre ellos, aunque pertenezcan a otra persona, nos llega al alma. Y saberse comprendido, poder escuchar de labios de otro 'Yo pasé por ello y sobreviví', ayuda a poner perspectiva. Aunque la vida siga con medio corazón, o con un corazón amurallado, o sin él en absoluto, sigue.

    Mateo, me alegro sinceramente de que en mis líneas, a pesar del derrotismo, hayas logrado entrever esa esperanza en lo que vendrá. Sigue luchando, sigue compartiendo tu valor y tu optimismo.

    Gracias por vuestras palabras, Libélula y Mateo. Son muy bienvenidas :)

    31/05/14 11:05

  • Sandor

    Me gusta el texto,primero por la forma que enlazas los síntomas de una enfermedad circulatoria,con ese corazón que distribuye por cada capilar la sangre y el oxigeno...la vida,que dejas deslizar maravillosamente hasta ahogarse en las derrotas. Ese enlaze me resulta basico, no es casual...y noto la esperanza al final del que sabe que la vida se renueva si se reconocen las derrotas.
    Interpretar a otro es equivocarse siempre,pero lo hago no como certeza sino como admiración por el texto.
    Un abrazo
    Carlos

    31/05/14 11:05

  • Danae

    Síndrome del corazón roto ...
    He sentido la falta de latido en este texto de corazón roto. Mi propio corazón lo ha reconocido.
    Por lo demás, un texto con excelente latido literario.
    Un inmenso abrazo, de corazón a corazón.

    01/06/14 05:06

  • Nukh

    @Carlos, yo creo que no siempre se yerra al tratar de leer 'en' los textos de otros, a veces incluso se puede guiar al autor hacia nuevas interpretaciones, hacia distintas perspectivas y una nueva profundidad. Gracias por dedicar un poco de tiempo a leerme y compartir impresiones :)

    @Danae, de corazón a corazón, gracias. Me siento muy satisfecha por haber logrado evocar ese reconocimiento de tu propia experiencia.

    Nos leemos.

    01/06/14 09:06

  • Voltereta

    La frialdad acaba quemando y por tanto dejando inservible lo que ha habitado por un tiempo. Creo que tu texto tiene muchas lecturas y eso es lo que le hace más interesante. No vale de nada dar calor a lo que el hielo ha llegado a conquistar para su reino.

    La vida es un espacio, en el que lo que se congela no vuelve a brotar, es por eso que cuando apreciamos algún tierno brote, hay que cuidarlo para que llegue a prosperar.

    Un placer leerte, saludos.

    08/06/14 12:06

  • Nukh

    Cuantos más años pasan, más cuenta se da uno de que el ardor y el calor son cada vez menos intensos que el frío; de que hay sentimientos que no regresan, al menos, no con la misma intensidad, tal vez porque el hielo ha gangrenado parte de nuestro corazón.

    @Voltereta, un corazón árido no logra evadir para siempre el sufrimiento, aunque a veces creamos que sí, así que espero fervientemente que los brotes se dejen ver y mimar una vez más. A recuperar lo que nos quede de calidez :)

    11/06/14 01:06

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