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Carta a Julen

Carta a Julen










Carta a Julen




No sé en qué momento te hemos perdido todos, ni tampoco sé cómo ha ido sucediendo esta lenta despedida. Lo único que siento es tu ausencia, un revuelo de sentimientos y la sensación de estar abatido.

Quizás no es que te haya perdido, tal vez sea que la crudeza de la vida se ha sobrepuesto sobre la pureza de los sentimientos, circunstancia que aun todavía estoy intentado llegar a comprender y a descifrar pues ni yo mismo entiendo como el calor se puede volver hiel en cuestión de momentos. Por eso, con la intención de que todos comprendan mis sentimientos, te he escrito esta carta de despedida.


Te digo adiós, muchos hoy te lo dicen, sólo me queda la esperanza de saber que uno sólo muere cuando el último ser que te quiere, deja de recordarte.


¿Sabes?, cuando pierdes a alguien o desconectas de una persona, se torna en tu interior un vacío inaguantable si consideras que, tan sólo por el mero hecho de ser él, sus circunstancias y la cadena de sentimientos en torno a esa pequeña alma que se ha producido en el interior de todos nosotros, en torno a la empatía que has despertado en todo un pueblo en toda una nación, en todo un mundo, en este único universo, ese vacío se torna auténtico e incomparable. No soy diferente a los demás Julen, pero me has dejado el alma vacía, no soy una excepción hay tantos que se sienten vacíos que hemos tenido que llenarlo con un legado que tú nunca hubieras supuesto e imaginamos para que nuestros sentimientos y tu muerte tengan un sentido, hemos buscado la imagen de un ángel correteando con su patinete por ese paseo por donde durante tan corto tiempo corriste, pedaleaste, sentiste el olor de la vida, y llenamos nuestras conciencias con tus breves imágenes para que el corazón, el alma no nos duela, así al menos lo hago yo, eso es lo que me pasa cuando pienso en ti, y eso es lo que quiero pensar cuando le busco una razón a tu vida, eso es lo que me pasa contigo.


Te han quedado tantas cosas por hacer, tantas cosas por sentir. Pero es realmente cuando respiro que se me hace un nudo en la garganta y mis palabras juegan a esconderse, pues aunque todo un planeta te ha sentido, te ha buscado, se ha preocupado de ti, no hemos podido continuar la promesa que todo nos hemos hecho de unir nuestras vidas con la tuya para que hacer el viaje de la vida juntos.
Tu parada se ha adelantado, en contra de lo que todos deseábamos, hay tantos seres a los que se les adelanta la escalinata del tren y tienen que apearse de él, que pasan inadvertidos, tu Julen has sobrevolado nuestras conciencias y al menos has conseguido que todo un planeta este pendiente de una vida, la tuya y tal vez la estación en la que te bajaste merezca un reconocimiento, has conseguido unir al mundo por unos cuantos días en un deseo, el deseo más hermoso que podemos facturar como bagaje, el deseo de la vida.


No me arrepiento de escribir esta carta, no lo hago por lavar mi conciencia, ni por oportunismo, ni para obtener rédito alguno, nada de lo que hemos hecho hasta ahora todos ha servido para devolverte la vida, de nada de lo hecho, ni de lo dicho, ni de lo sentido ha servido, aunque contigo he vivido momentos únicos, haya sentido cosas extraordinarias y muchos hemos hecho juntos cosas irrepetibles, de nada ha servido, no deberíamos sentirnos orgullosos porqué era lo que teníamos que haber hecho y haber sentido, hoy más que nunca el silencio debería ser la mejor compañía y sólo el pensamiento tu acompañamiento.


Es una despedida, pero te doy gracias.


Nunca nadie había hecho sentir tan orgulloso de formar parte del grupo humano del que formo, de la forma más sincera y bondadosa es como quiero decírtelo. Nunca nadie me había enseñado que el amor, así como llega también se construye y que lo importante de la vida, es entregarte a aquello que haces, rendirte a la evidencia de los hechos y fluir con ella, aunque que las oportunidades sean escasas cuando salimos a buscarlas.


Una vez más, me gustaría agradecerte tu compañía a mi lado, todo lo que me has enseñado y hemos aprendido y descubierto juntos.


Porque si de algo estoy seguro, es que tú me has hecho mejor persona. Me refiero a que gracias a ti he comenzado a descubrirme y a contactar de otra manera conmigo. Y eso, tiene un valor incalculable. Nunca te lo podré decir, pero tengo la esperanza, que hayas ablandado las entrañas de muchos que nunca las encontraron.


Las cosas que nunca te dije son esas que ni siquiera yo puedo explicártelas con palabras. Las cosas de los sentimientos, las cosas del amor, el cariño y la nostalgia, esas que se sienten desde lo más adentro.


Te recuerdo y te digo todo aquello que quizás no te dije, que el mundo nunca te dijo y yo lo hago en esta carta de a modo de despedida.


No ha habido día entre esta pequeña vida que he vivido contigo en el que no he agradecido el poder encontrarte en mi camino y conocerte. Porque aunque ya no estemos en la misma vida, eres el alma que ha condicionado mi pensamiento, renunciando a mi raciocinio y conseguido aferrarme a una fe que un día se escurrió de entre las manos, de una forma sincera y auténtica te lo digo, es simple y llana al ver las lágrimas de todos nosotros cuando veo caer en las mejillas de todos nosotros en ese instante no medido .



Julen miro hacia atrás para observar el atardecer.

Te digo adiós, aunque sigas formando parte de mí.

Tú y yo, recorrimos sendas secretas y otras muy transitadas, pero que hicimos nuestras con el caminar de nuestras emociones por ellas. Aprendimos que el amor más que un sentimiento puede llegar a ser algo inexplicable que se siente como una explosión interna que te lleva a descubrir la esencia de la persona que sabe mirarte a los ojos y hablarte con ellos a través del silencio.


Hablábamos el mismo lenguaje durante muchos días, hasta que yo comencé a no entenderlo. Por eso te digo, lo siento.
Pero también te digo que sigas siendo como eres, desde los pies a tus sentimientos. Y que ames con esa sencillez que te caracterizo, tan pura. Que yo estaré ahí, te lo prometo; de otra manera sí, desde la que me permitas tú y mis sentimientos; pero no pienso olvidarte. Formas parte de mí. De mi historia, de mi vida y de mi persona.


En mi hay un trocito de ti y supongo que en ti, otro poquito mío. Quizás, no sigamos el camino juntos, pero ha sido todo tan sano y tan auténtico, tan sincero y bondadoso, que siguiras siendo alguien importante en mi vida. Mi punto de inflexión.


Aunque esta sea una carta de despedida, yo no lo considero, porque no quiero hacerlo y porque creo que decirte adiós para mí es algo imposible. Seguirás ahí, aquí dentro y de otras muchas formas, porque cuando conoces a alguien y te deja entrar en su vida, a pesar de todo, es imposible borrar su rastro.


Cuanto amor me llevo, cuanto amor me has dado. Cuanto amor envuelto dentro de esta carta.


Quizás te diga un día que dejé de quererte,
aunque siga queriéndote más allá de la muerte;
y acaso no comprendas, en esa despedida,
que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.


No volvemos a ser los mismos después de un adiós No volvemos a ser los mismos después de este adiós
En las despedidas siempre hay algo que se nos rompe por dentro. A partir de entonces esa parte de nosotros ya no vuelve a reconstruirse y, de hecho, puede llegar a atormentarnos. Después de un adiós, nada vuelve a ser lo mismo.


Nada vuelve a ser lo mismo y sin embargo, mañana saldrá el sol, que incongruencia, de todas las preguntas que tiene la vida, es está la que me aniquila, el tiempo no se detiene ni tan siquiera por dejar un amor atrás, que poder tiene el tiempo que corto y largo a la vez es.


Julen a ti no te dio tiempo a que el tiempo te traicionara, sólo te llevaste el recuerdo de tu triciclo, desgraciadamente un día yo me iré en por un túnel parecido al tuyo y en ese tránsito me acompañará la conciencia y no hay rescate para las conciencias, cada uno obra la suya.
Hace frio, y el día está muriendo, me siento encerrado entre mis propias palabras, como los aviadores Japoneses que inmolaban su vida haré el rito, me enfundaré el traje de muerte, el casco amarillo y saldré huyendo de mí mismo, es lo hago siempre cuando se me desgarra el corazón, saldré a buscar la muerte, soy un cobarde lo sé, un irresponsable que no piensa en el dolor que puede causar a los demás y no hay escusas para mi comportamiento, sólo puedo decir en mi descargo que mientras vuelo a velocidad del sonido mi alma se eleva y entra en el éxtasis que mitiga el dolor de esta vida que mi madre me dio, cuando las líneas del camino tracen surcos en mi mente veré a lo lejos a esa extraña dama a la que mil veces he intentado pillar pero nunca conseguí poner mi mano, sé que existe porque he visto brillar su guadaña y necesito saber aunque sepa que me engaño, que algún día podré abrazarla y poner fin.
La muerta es rápida, veloz, como una partícula cuántica está en dos sitios a la misma vez, mi hijo cuando murió mi padre me dijo que de mayor inventaría un teléfono para hablar con su abuelo, pues yo le dije que estaba en Saturno, el vivió con esa ilusión toda su niñez, dejarme que viva mi existencia creyendo que algún día alcanzare la muerte, y ya no habrá más sufrimiento.


Julen tal vez en breve te vea con tu triciclo y digo bien tal vez, porqué a mí, o me protege Dios o el Diablo y cuando caiga la noche mi madre me reñirá como a un niño y al quitarme el traje de muerte musitará palabras que aunque angostas, estarán llenas de amor y cuando me dé un beso de buenas noches y me diga [loco, loco, que estás loco] sabré a ciencia cierta que el sol mañana saldrá para mí, pero como todos yo tengo que hacerlo, es mi deber, no podría acostarme sin saber que he podido estar cerca de él, es lo único que puedo y sé hacer.










PolarisPublicado el 26 de enero de 2019
Archivado en otro adios eterno

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12 Comentarios

  • Polaris

    He escrito este texto escuchando la melodía Capricho Arabe (F. Tárrega) interpretado a la guitarra por la famosa instrumentista Alexandra Whittingham. Dejo el link para aquellos que quieran escucharla.

    https://www.youtube.com/watch?v=P7ZLcUYzvnc

    Pol.

    26/01/19 06:01

  • Polaris

    26/01/19 06:01

  • Creatividad

    Pol, siento mucho está pérdidas tuya. Tú lo describes como nadie podría. Pero el alma "ve y escucha". Lo que le dices lo escuchara y estará agradecido. Un beso muy fuerte.

    26/01/19 07:01

  • Diesel

    Hola Pol. Tu espléndida carta es todo un compendio de amor por aquello que se va sin saber por qué se va. Julen, en su mundo, te habrás escuchado y es posible que se sienta más acompañado. Yo me uno al dolor.

    26/01/19 08:01

  • Regina

    Acompañado de todo el amor del mundo, el ángel volará feliz.
    Un abrazo poeta.

    27/01/19 03:01

  • Mujerdistinguida

    Que corazón tan grande tienes, ahora me explico porqué sufres tanto, en tu corazón quiere tener a todo el mundo y darle un poco de él, pero te desangras, eres un ser excepcional, si hubiera más personas como tu y tuvieran tu corazón, este mundo no sería tan mezquino.
    Te mandamos un abrazo.
    Elisa.

    27/01/19 09:01

  • Diegozami

    Polaris...vivo muy lejos de tu país, pero el día que supe el triste final de esta tragedia, me quede sin una sola lagrima.

    Saludos.





    29/01/19 04:01

  • Polaris

    Gracias a todos los que ha beis leído y todos aquellos que han sentido que ese niño era también algo nuestro. Sé que pronto se olvidará, incluso yo lo olvidaré, pero no quería que se fuera sin dejar nada en este mundo, este poema es tuyo, y permanecerá ya por siempre.

    Pol.

    02/02/19 10:02

  • Antigona_argentina

    Que tipo tan copado

    04/02/19 11:02

  • Polaris

    No lo creo, soy alguien sólo con sentimientos, pero gracias por comentar.

    Pol.

    05/02/19 10:02

  • Yffunappony-2469

    Pol tu bondad creo que no tiene limites, has resumido aquello que todo un pueblo ha sentido y sin exagerar creo que el mundo, lamentablemente lo que todos deseábamos no se cumplió, pero por un momento todo un planeta estuvo unido bajo un mismo deseo, y tú lo has plasmado con la genialidad que nos demuestras siempre.
    Antonio.

    11/02/19 05:02

  • Jarraddavab-8040

    Lloré el día que dijeron que habían llegado a él y estaba muerto, pero he llorado más aún ahora mismo después de leerte. A veces creo que eres como un fantasma que metes dentro de mi y tocas la tecla de mis sentimientos, aquel que me conoce me tiene por una chica fría y comedida, contigo no se que me pasa Pol, tal vez sea porqué estoy predispuesta, pero me haces llorar, y no me gusta que nadie tenga control sobre mí ni sobre mis emociones, supongo que en eso consiste ser poeta, un poeta de verdad, y tú lo eres.
    Davinia.

    11/02/19 07:02

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