TusTextos

De Nuevo Junto a Ti

Todavía puedo oler el aroma del café que preparas todas las mañanas, sin embargo, no soy capaz de encontrarte en la cocina. Todavía oigo el ruido de cuando lo remueves con tu cuchara para no quemarte los labios, pero, no te veo por ninguna parte. Todavía puedo sentir tus brazos rodeando mi cintura y tus labios junto a mi mejilla, dándome así un suave beso de buenos días, aun así, no estás. Todavía puedo escuchar tus pasos yendo hacia el cuarto de baño pequeño (sabes que el grande es mío), el peculiar sonido del agua al caer en la ducha, aunque por más que te busco, me doy cuenta de que ni si quiera has entrado al lavabo. Todavía oigo el chirrido de las puertas de tu armario al buscar algo que ponerte para ir a trabajar, en cambio, no das señales de vida en ninguna habitación de la casa. Todavía te oigo rebuscar en tu estudio, buscas tu cartera, ¿verdad?
Intento convencerme de que esos ruidos, al igual que los anteriores, son producto de mi imaginación, e intento ignorarlos, sí, lo intento& Resuenan en mi interior, retumban, me ensordecen, me aturden, ¡no soy capaz de aislarlos de mi mente! No puedo...
Desesperada, abro la puerta de aquella maldita habitación, busco y rebusco por todos los rincones, y, al igual que antes, no hay forma de encontrarte. Vuelvo a oírte, a sentirte; ahora me abrazas y te despides, noto tus pasos hasta la puerta, oigo cómo la abres y sales por ella...
Me estremezco, me sobrecojo, me desespero, no puedo soportarlo, si no estás a mi lado no.
Si te fuiste, ¿por qué vuelves acechando mi ser? Tu presencia todavía perdura dentro de mí y no me deja seguir adelante, estoy atrapada en la vida que dejaste atrás. Hay tantas cosas que ni si quiera el tiempo puede borrar& Has conseguido arrebatarme toda la cordura que tenía, has hecho que mi vida ahora no tenga sentido, has logrado ser mi pasado, presente, y posiblemente también futuro.
Las paredes, los pasillos, los muebles, las habitaciones, las calles, los parques, los restaurantes, las cafeterías y los supermercados son prisiones que me obligan a recordarte, y lo peor de todo es que mi propia piel es también esa misma cárcel. Si tuviera que deshacerme de todo lo que tiene que ver contigo, también tendría que borrar mi existencia en este mundo, ¿debo hacerlo?
Llaman a la puerta& no pienso abrir, me da igual quién sea, no quiero ver a nadie& Por fin dejan de insistir. Miro a la ventana, está amaneciendo, me asomo y veo cómo una vecina sale de mi portal, ¿qué querría? Veo que no hay mucho tráfico, todavía es muy temprano. No hay nadie en las calles. Nadie... incluso las luces están encendidas aún. Quiero salir, quiero respirar aire puro, quiero& quiero recordar nuestros paseos por las calles, nuestras conversaciones mientras caminábamos, nuestras miradas mientras hablábamos, quiero volver a oír la música de tu risa.
Salgo con el pijama y el batín puestos, me da igual, sólo quiero volver a sentirte. Ambulo por la acera, hago que miro mi trayecto y la dirección a la que me dirijo, pero no es así, sólo oigo el sonido de tus pasos, lentos y acompasados, también noto cómo posas en mi hombro tu mano, rodeándome así con tu brazo izquierdo. Caminando, distingo tu olor tan característico, no hay otro igual, no capaz de hipnotizarme de este modo& soy feliz, soy muy feliz, eres capaz de hacerme olvidar todo lo de mi alrededor. Oigo un sonido a lo lejos, un pitido muy agudo y molesto, no me percato de lo que es y sigo con mi trayectoria, vuelvo a concentrarme en tu ser. Noto dolor en mis piernas y torso, mucho dolor, aun así, no soy capaz de darme cuenta de lo que pasa, oigo gritos a lo lejos, movimientos, pero me olvido de todo ello al marearme. Poco a poco, lo que antes veía brumoso, ahora va cogiendo un fuerte color entre el blanco y el gris claro. Pero todo eso me da igual, no me importa, porque por fin te veo, por fin te encuentro, por fin estás junto a mí. Hace unos minutos era feliz, ahora lo soy inmensamente, nada en este momento podría arrebatarme el placer que siento al verte.
Veo que te aproximas poco a poco al lugar donde estoy, me abrazas apasionadamente, y me susurras algo al oído.

Por fin juntos de nuevo


Raquelc20 de agosto de 2016

Más de Raquelc