Querido Abuelo

Publicado por Reid el 24 de mayo de 2017.
No recuerdo una dificultad que le tumbase, era un gigante entre olas de 10 metros y grandes tempestades, nunca le vi abatido, ni tan siquiera tambaleándose. El que contaba las mejores historias, el que daba los mejores abrazos, el que me enseñó alguna de las cosas más importantes. La persona que me enseñó a apreciar las cicatrices, que las pieles cuentan historias, que me hizo sentirme participe de sus aventuras por el mundo desde un sofá verde. La única persona por la que aguantaba horas en silencio viendo la televisión, sentada a los pies de su cama mientras él dormía la siesta, el único momento del día en el que no corría de un lado a otro, haciendo mil cosas que no entendía como si el mundo se le fuese a acabar, como si estuviera en una carrera contra el tiempo, yo siempre creí que ganaría, sin duda siempre has sido un ganador. Porque si, yo siempre creí que mi abuelito era el más fuerte, el más valiente y el más inteligente de todos los hombres, supongo que como todos los niños no era consciente de que nada es para siempre. Con los años ya no me podías levantar por el aire ni podíamos jugar a darnos patadas como antes, tampoco podíamos ir a pasear por el lugar de siempre, quizás yo deje de estar tanto como antes, pero eso nunca importó, porque yo siempre fui tu niña. No fui la única de tus nietas pero si la única que puede decir orgullosa que se crío contigo, por ti yo hacía lo que no hacía por nadie, eras la única persona que podía hacerme sentir que las mejores historias no estaban en los libros. Empecé a escribir para recordarte, y se ha convertido en mi mayor, y la mayoría de las veces único desahogo, no sé qué habría hecho si no lo hubiera descubierto. Me gustaría pedirte por favor, suplicarte que no me dejes, pero sé que tú tampoco puedes hacer nada, que no quieres irte y me duele, porque siento que la vida te debe más a ti que tú a ella, haces el mundo mejor, no he conocido nunca a nadie que tuviera malas palabras para ti, porque siempre has sido la persona más honrada, generosa y cariñosa que he conocido, y lo más importante, nos has enseñado a todos los de casa lo más importante de esta vida, la familia. Siempre has puesto a tu familia por encima de todo y de todos, y aunque nunca fueras el hombre más rico, nos has dado mucho más que dinero, nos has dado amor, y es que ya sabes que tan querida como contigo solo me siento con mamá. Permaneceremos fuerte sin ti, abuelo, te lo prometo, vamos a esforzarnos todos para que, aún sin la cuerda que nos une a todos sigamos funcionando como tú nos has enseñado, te prometo seguir construyendo todo lo que tu edificaste, y que, si nuestra familia sigue creciendo, aunque tú ya no estés para verlo yo trataré de transmitir lo mejor posible tu mensaje, aunque sé que jamás podré hacerlo tan bien como tú, nadie podrá. Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero, te quiero tanto que me duele el no poder quererte más, tanto que ya te estoy echando de menos. Siempre seré aquella niña que te acompañaba a la finca y a dar de comer a los perros, que se hacía la fuerte para que le dejaras llevar las bolsas del supermercado, la que te escribió su primer poema, la que te admira, la que te adora, la que no sabe qué hará sin ti. Eres mi luz abuelo, y va a ser difícil caminar a ciegas, sé que voy a tropezar mucho, sabes que no soy estable, pero aun así nunca me voy a rendir, voy a ser fuerte, como tú. Sé que no quieres estar con nadie, pero me conoces, y no voy a parar hasta que me dejes estar a tu lado como siempre. Te lo he dicho mil veces y ya lo sabes, pero lo único tuyo que quiero cuando te vayas es la camisa amarilla que rompimos y que guardamos con llave en el armario, que desilusión se van a llevar todos cuando se enteren de nuestro secreto, ellos no saben qué significa para nosotros, no saben lo que significas para mí. Sé que quieres darme tu cadena y para mi es todo un honor, sabes que la voy a llevar orgullosa, pero no necesito un objeto para llevarte a todos lados, tu siempre estarás conmigo, sé que tu jamás me abandonarás, yo a ti tampoco. Ni novios ni nada, tu eres el hombre de mi vida, el más especial abuelo, no voy a abandonar el barco hasta que nos hundamos juntos, me da igual sufrir si es por ti, ya sabes que heredé de ti lo de cabezota, no te vas a librar de mí nunca. Las palabras te quiero se quedan cortas, los abrazos no pueden transmitirlo, ojalá pudiera abrirme en canal y pudieras ver que hay en mi corazón abuelo. Ojalá pudieras quedarte, ojalá no tuviera que perderte, pero sé que es así y voy a seguir dando guerra, para que sigas pudiendo estar orgulloso de lo que criaste, de lo que soy. Eres el mejor de lejos, ojalá pudiera decir algo más que te quiero.

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