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Voces Susurrando

Estoy solo caminando por un lugar inhóspito y sin embargo me es vagamente familiar he estado aquí antes lo se. Mi corazón va desbocado acompañando a mi respiración. Ando lentamente con mis pies pesados como si no quisieran avanzar temiendo lo que hay enfrente.

Hay muy poca luz no logro ver un metro más allá, una luz tenue me hace imaginar más que ver realmente lo que hay cercano a mi. Siento como me observan esperando algo de mi, no logro sospechar que será. De repente un escalofrío me recorre de pies a cabeza, mi piel ejerce de sensor del peligro y me paro. A mi alrededor no logro ver nada más que un camino empedrado que tengo la seguridad que debo seguir para estar a salvo, son solo mis sensaciones las que me guían.

Paralizado como estoy escucho susurros, justo detrás de mi, el miedo me impide volverme porque presiento que es peligroso hacerlo. Me digo a mi mismo que debo correr, mis pies me evitan hacerlo ¡no me obedecen! Mi mente va a toda velocidad pensando como salir de esta situación. Un sudor frío me recorre la piel y me empapa la ropa, los ojos me escuecen. Muchas voces susurrando quiero gritar de puro terror, y solo logro abrir la boca sin emitir ningún sonido. Intento centrar mi atención en el camino e intentar avanzar, olvidando lo que tengo detrás, murmullos que no cesan y miradas que me aterran, las siento en la nuca. Debo avanzar el peligro está detrás, no delante como creía.

Al final del camino está la claridad, la veo, no está muy lejos. Logro mover un pie y los susurros alzan la voz, ya se lo que dicen, hablan unas voces con otras de mi. Envuelto en un estremecimiento de pavor lloro sin consuelo, estoy perdido, pienso. Las voces paran y me hablan directamente a mi, al unisono me dicen que me vuelva que me esperan. Por un breve instante pienso que debo hacerlo, es mi castigo, pero algo muy cálido dentro de mi me grita que sea valiente y avance con firmeza. Me derrumbo y caigo al suelo, es entonces cuando siento un suave roce en el brazo ...

Abro los ojos y me envuelves con tus brazos, ¡amada mía! Apoyo mi cara en tu pecho desnudo y mi respiración se calma, solo allí me siento seguro. Me cobijas en la calidez de tu regazo ¡amada mía! Y la pesadilla se vuelve a esconder derrotada al lugar más recóndito de mi mente, hasta el próximo sueño.
24 de agosto de 2017

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2 Comentarios

  • Norma

    Remi me encanto y espero que tu despertar siempre sea tan calido.
    un abrazo

    27/08/17 10:08

  • Remi

    Muchas gracias Norma , si lo es , en este caso yo soy el abrazo que acoge con toda la dulzura que soy capaz , un beso amiga¡¡

    29/08/17 08:08

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