El Negro Macuá - Mañunga, El que Abre O Cierra Los Caminos (cap. 3)

El relato de Macuá siguió…

- ¡Zezinho, apúrate, las bandejas están listas para llevarlas al monte!
Reclamó Joaquím, aquel anciano que lo cuidó y curó cuando 6 años atrás había llegado a la barraca y a quien el muchacho había aprendido a querer y respetar como a un padre. Ahora para Zezinho era, cariñosamente, “Vovó Joaquím”.
- Está bien Vovó, ya voy…
- Recuerda que hoy es un día especial, el amo Joao Alves partió a la ciudad y nos permitió este momento de libertad y debemos complacer a los espíritus que nos protegen. Entregando primero el presente al espíritu Mañunga para que nos abra los caminos y nos permita llegar a los demás.
Al bajar el sol partieron los hombres en columna, muñidos de platones con coloridas comidas para agasajar a sus espíritus siguiendo la senda que marcaba Vovó Joaquím.
Para ellos era muy significativo contar con la benevolencia del amo Joao Alves, quien les permitía realizar estos homenajes en el monte cercano a la hacienda. Permiso que les fue otorgado como una concesión especial solicitada por Vovó Joaquím cuando, tiempo atrás, salvó la vida de la hija de su amo, gravemente enferma. A partir de ese momento, se consintió que concurrieran al monte en cada plenilunio, siempre y cuando las tareas de la hacienda estuvieran completas.
Por el camino, en un cruce y antes de internase en el monte, hacen una parada para colocar uno de las bandejas a Mañunga, procurando complacer a este espíritu algo caprichoso, asegurando así una noche armoniosa y sin sobresaltos. Mañunga es algo juguetón y también vengativo, por lo que mejor conviene tenerlo de amigo que padecerlo como enemigo. Así nos lo advirtió Vovó Joaquím, insistiendo también en no olvidar que “él abre o cierra los caminos” por eso es el primero a quien se debe agradar. Sin su consentimiento lo demás perderá sentido, él es quien propicia el enlace entre los espíritus y nosotros.
Una vez que llegaron al monte se ubicaron en el claro donde se resguardaban sus espíritus. Vovó Joaquím se dirigió hacia un árbol en cuyo tronco hueco depositó una bandeja, cerca de unas vasijas que contenían elementos sagrados, invocando la siguiente plegaria:

Orígen de mi poder
Conságrame con tu conocimiento
Yo soy tu hijo,
Que te honra y vela por tí
Quien te sustenta
Tu elemento vital en este mundo
Por la obligación que conmigo has hecho
Y el poder que me has dado sobre todas las cosas Conságrame…

Luego llamó a Zezinho para que entregara el presente a Katende, su salvador, así como también para Nsasi, su espíritu guía.
Concluida la ceremonia, el grupo se dispuso a organizar la reunión. Algunos preparaban el fogón, otros colocaban antorchas para iluminarse y se acomodaron troncos alrededor del fuego para ser utilizados como asientos. Se sirvieron alimentos, se encendieron tabacos y la cachaza comenzó a correr al toque del tambor.
Con gran emoción y alegría se fue desarrollando el encuentro entre danzas, cantos y tambores.
Vovó Joaquím buscó a Zezinho y lo apartó del lugar, necesitaba estar a solas con él para decirle algo muy importante.
- Zezinho
- Si Vovó
- No quisiera mortificarte, hoy es un día muy especial para todos, pero tengo que alertarte. Sé que tienes grandes deseos de escapar, es necesario que sepas sobre algunos de los peligros del monte. No todos los hombres emplumados que lo habitan son amistosos, gustan de atraparnos como animales y comernos. Y no menos sanguinarios y despiadados son los cazadores de fugitivos.
- ¿Pero por qué me decís todo esto?
- Porque leo en tus ojos tus ansias de libertad y te comprendo, hace muchos años sentí lo mismo. Pero ahora, en el ocaso de mis días, es cuando más te necesito. Tú has sido escogido por Nsasi, cuando te fue entregado aquel bastón y yo te he elegido a tí para transmitirte mi fuerza y mis enseñanzas. Deja que sean nuestros espíritus quienes se encarguen de dignificar y libertar a nuestros hermanos…
Los tambores sonaron hasta el amanecer, así como retumbaban las palabras de Vovó Joaquím en la mente de Zezinho. Nunca imaginó que sería honrado con tal responsabilidad y ser capaz de generar tanta espiritualidad como lo hacia su Vovó.
Fue así como se trazó el destino mi abuelo Zezinho y el camino que asumió recorrer, hoy tan criticado donde se minimizan y desvirtúan los valores espirituales de aquellos esclavos…
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Este texto fue publicado por Shangobakun 28 de diciembre de 2008.
Archivado bajo los tags cuento .

3 Comentarios

  • Nemo

    Una sub-historia muy interesante que refuerza la trama de cuento.
    Saludos!!
    Espero mas de Macua

    30/12/08 03:12

  • Danae

    Muy bien tejido el relato de c?mo lleg? el abuelo de Macu? a convertirse en un ser m?gico. Seguir? leyendo ...

    01/01/09 10:01

  • Shangobakun

    Danae y Nemo, mis amables y alentadores lectores:
    Macu? tiene muchas historias a?n por contar y yo el compromiso de plasmarlas, revelando ese mundo m?gico que tanto me apasiona.
    Reciban un abrazo y los mejores deseos para el a?o que comienza.

    02/01/09 12:01

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