¡feliz Cumpleaños!

por uca
13-08-07
¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

Mañana es mi cumpleaños y he decidido, por primera vez, felicitarme a mí misma. Parece un poco extraño, ¿no?, pero creo que tengo derecho a ser la primera en felicitarme, ya que sólo yo he vivido conmigo mismo toda la vida, y sólo por eso, me concedo el privilegio de ser la primera en pronunciar estas dos palabras mágicas: ¡ Feliz cumpleaños!
Siempre he creído que, aunque celebramos nuestro cumpleaños en recuerdo al día en el que nacemos, tendríamos que añadir, a nuestra edad “real”, nueve meses más, que son los que estamos dentro del vientre de nuestra madre, y aunque no lo consideramos como “estar vivos”, porque no nos pueden acariciar, ahí estamos, viviendo de la única forma que durante nueve meses podemos vivir. En el momento en el que nacemos, tenemos por delante el resto de la vida para elegir cómo vivirla.

Mañana es mi cumpleaños, y aunque reciba felicitaciones de mis amigos y de mi familia, he pensado que antes que nadie, tenía que felicitarme yo, porque ¿quién mejor que yo misma sabe lo que necesito para tener un día feliz? ¿Y quién más que yo tiene la obligación de hacerme sentir feliz?

¿Por qué se dice: Feliz cumpleaños? ¿No tendríamos que ser felices todos los días? ¿No sumamos edad cada día que amanece? Todos los días tendrían que ser como un cumpleaños, porque cada día tenemos más edad, y un solo día puede hacernos envejecer más que todo un año completo.
Feliz cumpleaños o Felicidades, es lo que se dice el día de nuestro cumpleaños. Hay gente que no le gusta el día de su cumpleaños, a mí me encanta, no me importa cumplir años, al revés, es un día mágico, en el que reúnes a la gente que te importa, y se come tarta…Hay muchas razones por la que me gusta el día de mi cumpleaños, pero la principal es que me recuerda que estoy viva. Cada cumpleaños es un homenaje a la vida, una fiesta para celebrar que estamos vivos, para completar cada hora, minuto, segundo de lo que es o será nuestra vida, nuestra historia. No hay mejor libro de aventuras que nuestra propia vida.

No entiendo a la gente que, ante cualquier celebración feliz, siempre añade la coletilla de: “también es una ocasión triste porque me acuerdo de los que faltan” ¡Pues vaya celebración! Yo celebraría todo, cada fiesta señalada, y cada fiesta que yo me invente, porque, ¿quién dice que sea más importante la fiesta de un pueblo que el hecho de conseguir que me salga bien una nueva receta, sobre todo cuando no me gusta cocinar? Para mí, con mis mayores respetos a las fiestas de los pueblos, es más importante celebrar mi logro, y lo haré con la gente que me rodea, y que saborea mi obra maestra, y por eso no dejo de recordar a los que no están, pero los recuerdo en otra ocasión, no en una celebración.

¡Felicidades! ¿Qué mejor palabra para celebrar la vida? Al fin y al cabo, la felicidad es lo que buscamos durante toda nuestra vida, y por lo que luchamos y nos desvelamos, lo que anhelamos y añoramos, lo que nos cuesta tanto definir, y echamos de menos cuando nos falta. La felicidad es el mayor tesoro que nos brinda la vida, el reto que hay que superar, el premio que queremos conseguir, la meta que hay que alcanzar.

Hace poco, hablaba con alguien sobre la felicidad, y una de las conclusiones a las que llegamos sobre la felicidad, es que en ella influye mucho el amor. ¡Ay, el amor! ¿Qué tendrá esta palabra a la que se le pueden añadir todos los adjetivos posibles, incluso contradictorios?: bueno, malo, fácil, difícil, apasionado, sin sentido, doloroso, alegre, triste....? Estoy de acuerdo en que el amor tiene un papel muy importante en la felicidad, yo diría que es una parte fundamental en el sentido de esta palabra. ¿De qué te sirve un éxito en el trabajo si cuando llegas a casa sólo te espera un par de zapatillas y una televisión para compartir tu felicidad? ¿De qué te sirve la felicidad que te produce tener un coche nuevo si el asiento del copiloto sólo te sirve para apoyar el bolso? ¿De qué te sirve un cumpleaños feliz si no tienes quien te ayude a apagar las velas de la tarta?
¡Feliz cumpleaños!, y yo añadiría a todos los días: ¡feliz día de hoy!, sea la fecha que sea. ¿Por qué hay que desear un feliz día sólo en fechas señaladas?: feliz Navidad, felices Pascuas, feliz San Valentín, feliz día del padre o de la madre…, feliz y feliz y feliz día de hoy, ya salga el sol o se oculte bajo un mar de nubes, haga calor o el frío recorra todas sus horas, estemos acompañados o la soledad ponga el nombre al atardecer. A veces, la soledad es buena, pero si termina en compañía, o si no es fruto de la falta de felicidad.
La felicidad no es fácil de encontrar, pero por eso resulta tan emocionante su búsqueda. Cada uno podemos encontrarla en algo distinto, cada uno podemos darle un nombre, una forma, o describirla como queramos, pero si algo o alguien nos hace felices, no hace falta buscar palabras, los sentimiento se encargan de la definición.

Creo que la felicidad es una obligación en la vida. Aunque también sé que no todo depende de nosotros y que la vida se lo pone más fácil a unos que a otros.
Estoy segura que si supiéramos la fecha de nuestro último día de vida, nos esforzaríamos más por ser felices en todo momento. Pero ante la incógnita que asumimos la mayoría de nosotros, sólo nos queda intentar ser felices en todo momento.

Por eso me deseo un feliz cumpleaños hoy, el día antes de la fecha en la que nací, porque cualquier día se merece ser un feliz día.
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Este texto fue publicado por Uca 30 de marzo de 2008.
Archivado bajo los tags sentimientos .

1 Comentarios

  • Gusbass

    Uca: feliz día de ayer, de hoy y de mañana. Mucha razón en tus palabras. Saludos desde Buenos Aires!!!

    30/03/08 04:03

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