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Perfección

Crecemos,
Cambiamos,
Nos transformamos,
Evolucionamos a una vida que es la misma
Disfrazamos nuestra actuación tras telones de excusas
Y al frente,
Un público que sigue con la mirada cada paso
Escucha cada palabra del guión que interpretamos.

Pero ellos no se ven al espejo
No se dan cuentan que actúan para nosotros
Para Dios, para lo que creemos.
Y participamos en la gran obra,
La perfecta,
La vida misma
El día a día, el Buenos Días, Te amo que decimos sin pensar,
O pensando,…, en el guión.

Buscando el autor de esta vida,
Buscándolo inútilmente aquí afuera
Cuando él esta allá adentro.
Creemos en lo que queremos,
En lo que buscamos,
Nuestro fin,
El fin de todo de los sueños,
De tu vida, de tu fe.
Caemos en un abismo,
Una noche eterna,
Encarcelados buscamos la luz,
Pero no hay luna ni estrellas.
Buscamos la luz donde hay luz
Siendo la oscuridad la necesitada,
Pues ha escondido su fe.

Caemos en el Tedio

Abrimos la puerta a un personaje ficticio,
Inventado.

Buscamos el paraíso saliendo de él.
Olvidamos escuchar con el alma,
Olvidamos ver con el corazón
Olvidamos que la tierra es aquí abajo,
Olvidamos que ya no hay más después de ella.

El amor se va con cada paso hacia fuera,
Aquí afuera.
Dime Hola amor, dime.
Dios mío, Tierra mía ven.
Exclamaciones hacia un espacio infinito
Tratando que nos escuchen,
Quien sea.
Pero que nos escuchen.
Y gritamos, GRITAMOS,
Hasta quedar agotados, rendidos.

Y es aquí donde perdemos,
Nos perdemos en el camino
En el desierto
Es ahora al caer las tinieblas infranqueables del miedo,
Del silencio, del asco, de los ciegos ojos.

No es de noche, no es de día,
Pues el atardecer nunca ocurrió
Y el amanecer no despierta

En medio de la nada donde nada existe;
Estamos nosotros,
Pobres hombres, tristes mujeres
Y allá arriba de la escalera a lo profundo del cielo negro;
Una luz
Una esperanza que espera,
Y esperamos la esperanza
Y morimos esperando para renacer y volver a esperar
La rutina de una vida prometida
De un pecado resarcido
De un perdón.

Adiós, ya no…NO

Buscar el cielo y llegar a él
Salir al mundo y verlo a los ojos
Besarle en los labios, acariciarle, cantarle…
El mundo es nuestro…
Nuestro y de nadie más.

Pisamos en rincones débiles,
En baldosas sin base ni piso,
Resbalamos en el filo de una vida
Y caemos a la pista de la muerte
El asfalto de mentiras y verdades
Donde tantos otros cadáveres han caído
Construyendo con sus propios huesos
Un mausoleo mundial
Una ciudad que cubre la tierra,
Una tierra estéril ahora y ya por siempre
Abandonada a su suerte, despreciada.

Y la luz brilla y germina un árbol…
Y llora la mar al despedirse de la arena,
El sol desaparece en su soledad buscando a la luna
Pero no la ve por tanta luz
Y la luna busca su amor y baja al mar
Llora el mar por su soledad
Y se acerca a la luna que lo consuela
Mientras la arena le declara al sol que se vaya,
Pues ella quiere al mar y no a la luz del sol.

Y el sol está solo con su luz,
Y la arena esta sola sin nada
Y el mar esta solo sin la arena,
La luna busca y no encuentra su sol

Los cuatro están solos sin nada,
Solo el sol con su luz
Están juntos de la mano pero están solos y con luz
Pero no se ven
Y se buscan pero no se ven
Y se gritan pero no se escuchan
Y se aman pero están solos.

Dónde estás,
En algún lado de la vida buscándote pero no te veo,
Grítame, pero no te escucho.
Sálvame de ti y de mí y empecemos una nueva vida,
Sin ti y sin mí,
Solo nosotros, sin actos ni autores,
Ni personajes grotescos y trágicos,
Solo con nosotros y nada más.

Y el sol ve el mar y la luna la arena,
Pero no se ven.

Llora la lluvia al verlos y cierra los ojos hermosos,
Las nubes gimen al viento que se apacigua,
Y a lo lejos un volcán que se suicida
Y un árbol errante en busca de hogar;
El río no tiene lugar a donde ir,
Porque el mar busca la arena y no la ve y no está,
Por eso el río muere, por eso el río ríe,
Por su mala suerte, su mal papel.

Y el hombre solo es hombre y la mujer solo es mujer,
Y se ven y se aman, pero no se aman,
Por ser hombre y mujer.
Y se quieren pero no lo comprenden,
Por ser hombre y mujer.
Y se odian y matan pero lo entienden,
Por ser hombre y mujer.
Los niños lloran porque saben que serán hombre y mujer.

Ahora el pintor del caos esta dormido,
Nada impide que se vean.

Pero la rutina de cerrar los ojos no se rompe,
¡Y nuca más la luna vio al sol ni el sol a la luna!
¡Y nunca más el mar besó la arena ni la arena acarició el mar!
Por eso el río murió y río
Mientras el volcán se suicidaba para resucitar al tercer día
Y volverse a suicidar,
El árbol sigue errante y la lluvia sigue llorando,
La nube gime y el viento se apacigua,
El hombre sigue siéndolo y la mujer sigue siéndolo,
Y los dos los son y lo comprenden,
Los niños ya no lloran por no tener más lágrimas,
Y ya lo son también.

El pintor se despierta, ve su creación
Y se complace.
Abre la ventana de su cuarto, ve su creación
Y se complace.
Se mira al espejo,
Llora al ver su creación.

Los personajes de la creación buscan al pintor
Y lo ven,
El pintor ruega perdón pero no los ve
El odio de los personajes hacia el pintor los ciega
Y ya no lo ven.

El pintor ya no lo es más
Es ahora un personaje en medio de su creación,
Y el personaje ríe en su locura por lo que fue,
Lo que es y lo que será, pero no se ve;
Llora porque es lo único que puede hacer y aún así no se ve.

Pero el cuadro a su alrededor lo descubre
Lo cubre,
Lo ve,
Y lo odia,
Pero no lo odia por ser su pintor y su amo,
Lo odia por ser su amo y su pintor.
El cuadro se venga
Ya no tiene ni pintor ni amo,
Ahora ya no tienen nada, tan solo felicidad.

Y el sol ve a la luna y la luna al sol y se aman,
La luz del sol se marcha y muere,
Aparece el calor en el sol que ve a la luna y se quieren.
El mar ve a la arena y regresa,
La arena ve al mar y lo besa, se abrazan.

La lluvia llora aún por su felicidad,
El volcán vive por no suicidarse,
El árbol encuentra su hogar en medio del mar,
El río encuentra su vida y su muerte en el mar,
Y ríe de amor al mar,
La nube ríe y el viento sopla.

El hombre ya no es hombre, es pintor,
La mujer ya no es mujer, es pintora
Y los dos lo son, son pintores,
Pero los niños lloran, por no ser pintores,
Abandonados sin padres, pues a ellos nadie los ve.

La esperanza espera su pintor
Pero recibe a un escritor sin manos,
Muere esperando que tome su pluma.

El árbol que germinó sobrevivió en la ciudad de huesos
Da frutos y semillas
Y la ciudad de de cadáveres ya no existe
Desde aquí arriba se ve como el mar y la arena se ven
Como el sol y la luna se ven
Y la lluvia, el volcán,
El río y la nube con el viento,
Y, lastimosamente, también pintores y pintoras
Y niños abandonados, desolados.

Está la Tierra,
Pero le falta algo.

Del abismo donde esperamos la esperanza,
Empezamos a subir, ya no esperamos, hacemos
Salimos
Ahora al día, a la noche, al atardecer y al amanecer,
Vemos todo y amparamos a los niños,
Nosotros no somos pintores ni pintoras,
Tampoco autores o autoras,
Somos humanos, amamos y acariciamos
Odiamos y golpeamos,
Vemos y cegamos
Ahora la Tierra está perfecta
La vemos
¡Radiante y Oscura!
Porque lo tiene todo
Y es perfecta…
Amab09 de abril de 2008

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