Pentagrama



Verte era distinto de mirarte, observarte era un poema y descifrarte estaba en lo delicado que mis labios quisieran susurrarte el final de cada “verso”, aunque a mi me gustase omitir la R y correr por las líneas del pentagrama de tu cuerpo, beso a verso, y viceversa.
Tomar aliento en las claves blancas, para comerte cacho a cacho en las corcheas, hacerte el amor fuera de tiempo y verte vestir en silencio.
Cada nota, cada acorde, cada cuerda mal tocada rompe el eco, la fantasía inunda la habitación, y tu ropa cae muda de sentimientos, a la espera de que toque, de que haga poesía y de verte reír. De que nos hagamos daño y lloremos como niños, de que te quedes sin aliento como si probaras la droga por primera vez.
La droga de verte bailar desnuda en una habitación vestida, en una noche oscura y encerrada incitando a los que se aman que actúen, invitando a hacer magia a los humanos con el movimiento de nuestros cuerpos. Creando música con tu “do” “re” “mi” “fa” “sol” “la” “si” y esas cosas para mayores de dieciocho que nos decimos al oído.
Y acaba, quemando al mundo, ahogando al cielo y matando al aire, acaba cuando nos quedamos quietos. Uno sobre otro, a veces tú y otras yo, viendo el desastre que provocamos al hacer el amor, al hacernos poesía.
Porque poesía es que me verses con tus ojos, me beses con tu lengua y me mates con tu presencia.

Memoria De Un Joven Escritor.
http://saauljesus.blogspot.com.es/2016/03/pentagrama.html

19 / abril / 2016

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1 Comentarios

  • Bemary

    Es muy lindo tu escrito y profundo me llego al corazón. saludos

    20/04/16 04:04

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