TusTextos.com

Teorema de la Gravedad

Caímos sin hacer caso a los principios de la gravedad. Le dimos la patada a las leyes de newton, y descubrimos por nuestra cuenta eso de la teoría de la aceleración de los cuerpos.
Esa que explota sin avisar, y que por más peligrosa que sea. Nosotros tendemos a ejercerla.
Caímos en el vértice de un círculo, y dimos giros en cuadrados por una línea recta.
Los grados solíamos medirlos con la resaca de por la mañana, y con un cigarrillo que nublara nuestras ojeras.
Y con el otoño de por medio, entre mi invierno y tu verano, entre mi tono frío y azul pálido y tu rojo intenso de labios. Pasó la primavera sin avisar, y nos pilló completamente desnudos.
Ya me voy acercando a ti, como el compás del tiempo en un ángulo de 180 grados y con la inclinación suficiente para no dar marcha atrás.
Desnudando segundos y vistiendo relojes.
Eso era lo que me gustaba pensar, cuando caminábamos por la calle cogidos de la mano.
Y ahora, que tiendo a girarme sobre mis pasos por si estas ahí, noto el calor del verano constante en mi nuca. Y el dolor del frío hundido en mi corazón, al saber que te fuiste borrando tus huellas.
Al saber que abandonaste nuestro teorema de la aceleración de los cuerpos.

Cartas De Un Joven Escritor.
EquivocadosPublicado el 24 de noviembre de 2015
Archivado en amor sentimientos sonrisas locura equivocaciones

Más de Equivocados