En Blanco y Negro
Hoy abrà el cajón de mi memoria…
Ahora asumo que será difÃcil recuperar sensaciones, encontrar lo que un dÃa perdÃ, los golpes acaban por desgarrar las ilusiones que tanto cuesta coser, enhebrar mi aguja cada vez parece más complicadoÂ…
Encontré una postal de tus ojos, firmada con lágrimas y con un postdata que decÃa siempre.
También encontré una camiseta de mi inocencia, antaño era blanca, pero la vida la manchó con realidades, y no salen ni con un buen jabón.
Me topé con un jarabe, me lo recetaron contra las mentiras, pero no soy capaz de tomar tantas cucharadas…
HabÃa también unas zapatillas, las usaba para correr, por la vida digo, no estaban muy desgastadas, pero un dÃa decidà cambiarlas por zapatos e ir a paso lento, saboreando cada metro.
Un reloj, con la pila gastada, cuyas agujas marcaban las nunca en punto, supongo que lo usaba, para marcar cuando dejar de amarte… pero ahà estaba.
Una botella, para de vez en cuando, ahogar las lágrimas y perder la noción de mà mismo.
Hallé también, un saco de sonrisas, agujereado, supongo que perdà muchas y regalé demasiadas, tendré que rellenarlo…
Un mapa que marcaba el camino a mis sueños, y señaladas en rojo, las rutas que me llevaron a ninguna parte.
Y en el fondo, una foto, tú y yo, en blanco y negro, partida por la mitad, separándonos…
Pensé que serÃa fácil, encontrar una historia tan auténtica, con esos sentimientos tan gigantescos. Quizás infravaloré lo nuestro, puede que el problema haya sido buscar algo que esté a la altura, pero hoy el silencio me susurró, que tenga paciencia, que el pasado en ocasiones juega a torturar al futuro, como buen hermano mayorÂ…
Ahora asumo que será difÃcil recuperar sensaciones, encontrar lo que un dÃa perdÃ, los golpes acaban por desgarrar las ilusiones que tanto cuesta coser, enhebrar mi aguja cada vez parece más complicadoÂ…
Encontré una postal de tus ojos, firmada con lágrimas y con un postdata que decÃa siempre.
También encontré una camiseta de mi inocencia, antaño era blanca, pero la vida la manchó con realidades, y no salen ni con un buen jabón.
Me topé con un jarabe, me lo recetaron contra las mentiras, pero no soy capaz de tomar tantas cucharadas…
HabÃa también unas zapatillas, las usaba para correr, por la vida digo, no estaban muy desgastadas, pero un dÃa decidà cambiarlas por zapatos e ir a paso lento, saboreando cada metro.
Un reloj, con la pila gastada, cuyas agujas marcaban las nunca en punto, supongo que lo usaba, para marcar cuando dejar de amarte… pero ahà estaba.
Una botella, para de vez en cuando, ahogar las lágrimas y perder la noción de mà mismo.
Hallé también, un saco de sonrisas, agujereado, supongo que perdà muchas y regalé demasiadas, tendré que rellenarlo…
Un mapa que marcaba el camino a mis sueños, y señaladas en rojo, las rutas que me llevaron a ninguna parte.
Y en el fondo, una foto, tú y yo, en blanco y negro, partida por la mitad, separándonos…
Pensé que serÃa fácil, encontrar una historia tan auténtica, con esos sentimientos tan gigantescos. Quizás infravaloré lo nuestro, puede que el problema haya sido buscar algo que esté a la altura, pero hoy el silencio me susurró, que tenga paciencia, que el pasado en ocasiones juega a torturar al futuro, como buen hermano mayorÂ…
2 comentarios
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Te felicito por el texto, me ha emocionado, puede que yo este sensible y me sienta identificada, pero por ello no le quito merito! sigue escribiendo asii, ahora me pasare a ver mas textos tuyos :))