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No Tan Lejos de Aquí

Marcado por un tic tac, dictado por un reloj que va desnudando la vida, mostrándonos sus lunares, sus cicatrices, los nombres que lleva grabados en su piel, y de lo bello que es vivir sólo la inquietud de no saber qué ni cuándo pasará es lo bello, lo efímero de los suspiros, lo impredecible de esta hermosa imperfección. Resbalamos con nuestras propias lágrimas, no es un lugar cómodo el lamento prolongado, caemos como el otoño en las hojas y florecemos en todas las primaveras, aunque truene, aunque nieve, aunque el destino sea caprichoso y el reloj predecible pero irreprochable, siempre ha de guardarse una sonrisa en los bolsillos y una pizca de esperanza en las pupilas. Cuánto callamos, cuánto nos enseña el silencio, pues a veces lo más importante se halla difuminado por las banalidades, morir por preguntar no es una buena respuesta a la vida, pues un latido debería ser motivo suficiente para respirar y seguir dando pasos, atrás, adelante, pero siempre pasos. Y puede que seamos ese oro oculto en el lecho del río, y nos creamos agua, llevada por corrientes, sin detenernos en los detalles, que son las pinceladas más importantes. Puede que no haga falta buscar más allá, sino más hacia dentro, encontrarse a uno mismo puede ser la respuesta, disfrutar de lo que podemos y no queremos, y no al revés. No hay días de lluvia por azar, son la razón por la que amamos el sol, y dónde está el sol sino en nosotros. Vivir es ya el motivo.
Adrielegance22 de marzo de 2013

2 Comentarios

  • Asun

    Muy de acuerdo con tu alegato, la última frase lo dice todo, vivir ya es el motivo.
    Ojalá sepamos mirarnos mas hacia adentro, y no solo vivir pendientes del que tenemos al lado.
    Muy buena reflexión, te felicito.

    23/03/13 09:03

  • Adrielegance

    A veces nos cuesta demasiado. Muchas gracias. Un saludo

    23/03/13 12:03

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