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Ordinario

El cuadrado retó al círculo
y el triángulo aplastó al rectángulo.

Ordinarios, somos tan ordinarios
que ahora sólo nos queda babosear cuellos
de vampiros cristianizados y lamentar
los genocidios de hace cien años.

Yo sé que muero
y vosotros pensáis que la vida
es una figura de hierro
que no deja de crecer
pese a la fuerza crepitante
del infinito y sus secuaces
de arena rutinaria.

Yo me abandono en brazos de la fiebre
y tú giras con tu ira mi rostro envejecido,
buscas en mi dolor una disculpa
que te haga ser más fuerte que yo.

Pero la muerte no es lo que se detiene
de manera contundente…
la muerte es un sentimiento debilitado
que procura tu derrota interior.
Alexandervortice10 de febrero de 2014

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