Otro DÍa para Morir
Alguien dijo que el miedo era tan rígido
como una basija llena de oro y mirra
Así fue que mis bajas pasiones decidieron
volarse los sesos y los versos.
Hoy no puedo hacerlo:
Permíteme morir mañana;
ten compasión de mi ceguera
y consiénteme vivir un día más
en este mundo de sal, polvo cáustico
y hombres desprovistos de hombría.
Hubo un siseo que añadió malestar al mundo.
Yo lo reconozco- preciso que me cedas
un día más para dejar clara mi postura
hacia los necios, los hijos de mil madres
que durante años me robaron la inocencia.
como una basija llena de oro y mirra
Así fue que mis bajas pasiones decidieron
volarse los sesos y los versos.
Hoy no puedo hacerlo:
Permíteme morir mañana;
ten compasión de mi ceguera
y consiénteme vivir un día más
en este mundo de sal, polvo cáustico
y hombres desprovistos de hombría.
Hubo un siseo que añadió malestar al mundo.
Yo lo reconozco- preciso que me cedas
un día más para dejar clara mi postura
hacia los necios, los hijos de mil madres
que durante años me robaron la inocencia.
0 comentarios
Ingresá para dejar un comentario.
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en dejar uno.