¡mejor él, que Yo!
Mejor el que yo,
me repito a mi misma queriendo creerlo.
Los pasos del tiempo hacen eco
en el alma raída.
Más horas solo son más tierra
sobre quién respira pero está muerto.
Dejando el campo de flores
que imita la alegría de estar vivo,
llego hasta la tumba donde se siembra
la semilla infértil del olvido.
Juego de palabras
que quieren ser caritativas.
Disculpas y gracias colgando en las paredes.
La enferma burocracia de decir lo que no se siente.
12 comentarios
Fuertes palabras, que dolor. Muy bien reflejado tu sentimiento.
Saludos.
Vaya me ha parecido, amm, no se, diferente a lo que he leido pero ha gustado, en hora buena, saludos
"llego hasta la tumba donde se siembra
la semilla infértil del olvido."
Este verso calo hondo en mi, como casi todo tu poema, pero fue mi favorito, de temática atrayente en mi alma, fue un agrado leerte espero se haga una sana costumbre , saludos.
Consistente y tupido escenario de la congoja.
Ontología en la cúspide.
Besos, admirada amiga.
Y al final le hechas la culpa a él, es tu escudo, pero tambien tienes que cuidarlo y no desgastarlo tanto, ah pero que nesedad la nuestra de jugar a perder a mi me encanta la emocion pero he alli las concecuencias.
Un saludo amiga, espero podamos ser amigos de letras, te invito a que pases por mi morada algun dia de estos.
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Que verdad mas gorda y bien, muy bien reflejada
Encantado de leerte
Antonio