Doce y Media
Doce y media de la mañana, despierta. No sé que hacer. Una y media, problemas, me sobran, pero soluciones, me faltan. Al igual que gente que me apoye, gente que me dé un abrazo cuando lo necesite, gente que sepa comprenderme. Dos y media, necesito despejarme, olvidarme de todo, sin embargo, aquí estoy, escribiendo mis penas y lamentándome de no poder hacer nada para remediar mi sufrimiento, mi dolor, que se ocultan en lo más profundo de mi ser. Tres y media, lloro por todo lo que siento y que trato de esconder a base de sonrisas. Pretendo desahogarme, más no lo consigo. Nadie me escucha, a nadie le importo. Cuatro y media, sigo aquí, pensando, en lo que era, es, y será mi vida a partir del amanecer. Cinco y media, no siento, no lloro, no hago nada. Miro a un punto fijo del cuarto, concretamente una foto; soy yo, sonriendo y con dos trenzas, que sencillo parecía todo cuando eras pequeño. Seis y media, ya va a amanecer, y yo, otra vez sola, me levanto para comenzar otro día; pero dispuesta a cambiar, a no permitir que la gente me pisotee y piense que soy débil.
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2 comentarios
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Muy interesante Auroraguerr, me gustó mucho.
Saludos.