Atalaya
para ver la bahía
y juntos esperaremos
a que la puesta de sol
ilumine con su luz
retazos de nuestra vida.
El viento nos mece el alma
y el sol que se oculta
deja gotas de amor
en tu boca y la mía.
Con ellas haré un collar
que me acaricie el cuello
y me impida olvidar
los caminos recorridos
para llegar a esta torre,
alta atalaya que
se pliega a nuestro deseo
mientras el mar se esconde
20 comentarios
Subiremos de nuevo al monte
para ver la bahía
y juntos esperaremos
a que la puesta de sol
ilumine con su luz
retazos de nuestra vida.
Como siempre engalanas mi ser con tus bellas composiciones, esta parte te la resalto porque me cautivo no dejando de lado el resto, precioso texto
Un deleite visitarte siempre.
Un fuerte abrazo para ti.
Una bella postal para esos momentos compartidos...Amor-unión y un símbolo construido para sellar esa imagen.
Bonitas letras.
Saludos y cariños
Pame.
Que bonito....besitos Beth.
jejejeje esa es una emoción renovada, la cual espero que vos la conserves por mucho mucho mucho mucho mucho... Ufff!!! ... Tiempo.
Saludos y u beso enorme!!!
Como siempre, todo inspiracion, buen poema
Saludos
Antonio
Hola, Beth. Me ha encantado ese paisaje que te abraza en la atalaya y el collar de gotas de amor. Me lo quedo como un regalo paperar el síndrome postvacacional.
Un beso.
"alta atalaya que se pliega a nuestro deseo , mientras el mar se esconde"
Que poderoso deseo que pliega tan alta torre. El deseo de trascender todo obstáculo , escalar la montaña y que el viento del amor que nos mece el alma nos refresque en tu poema. Besos.
Ayyyy, el monte Igueldo. Qué recuerdos de pequeña de montarme en las atracciones. Y las vistas, pasmosas, claro.
Beth, te felicito por conseguir en un instante hacerme soñar, y recorrer por mi piel un deseo enorme de estar alli.
Ingresá para dejar un comentario.
Muy bella imagen. Apropiadas palabras, a mi parecer. :)
Saludos,
Adriel