Cristal Roto
y el frío me traspasa el alma
con sus largos dedos acerados
siento que la llama no arde
y que el dolor de lleno me invade
mientras me abandona la calma,
que se va al caer la tarde.
Y entonces se rompe el cristal
y un grito lacera el aire
mientras mi alma te busca
en la noche, te sueña
en mi torpe devaneo insomne
y te desea cuando el día
titubeante se abre camino
entre brumas de alba
y rumor de reproche y de
un incierto destino.
Esos trozos de cristal derramados
como lágrimas hirvientes
o como gotas de rocío, me cortan
a jirones las entrañas, me
roen el corazón con
pequeños mordiscos encendidos
de furia enajenada,
de triste abandono, y como siempre,
de frío, otra vez de frío.
16 comentarios
Beth, tus escritos son muy divertidos a veces y siempre amenos, pero tus poemas me gustan casi mas, por lo dificil que me parece a mi hacer poesía.
Felicidades y buen finde.
Tierno, triste y muy bueno
Un beso
Antonio
Sra Beth!:)... la sensación de los versos: "Esos trozos de cristal derramados,
como lágrimas hervientes"... con el titulo, da realmente una sensación de un limbo sentimental-existencia (en cierto modo)... y a la vez una pequeña rabia sutil pero notable. A veces los deseos del corazón... no van de la mano con el destino, aunque en ocasiones... las circunstancias de sentimientos abren el camino. Muy buen poema! Abrazos!!:)
Muy hermoso!!!) hermoso de verdad me ha encantado, que manera tan exquisita de plasmar el alma, el sentimiento, la nostálgia la soledad, la rabia y entonces se rompe el cristal.
Muy buen poema gracias por compartirlo.
Un abrazo fuerte.
Que poema.............como cristallllllllllllll a la en serio que me ha gustado.......la forma en la que reflejas en estas letras algo sucedido.
Beth:
Esos trozos de cristal derramados
como lágrimas hirvientes
o como gotas de rocío, me cortan
a jirones las entrañas.
Amita, algunas veces he sentido esos cortes en el corazón; pero todo pasa.
Un beso enorme.
Sergei.
Aquí viene el recuerdo
en tus palabras cabalgando
al viento amedrentando,
siento frío y miedo.
Convencido de su partida
vencido en su retorno
retorcido en agonía
revivo de nuevo el enojo.
Quisiera llorar
y orar con fe
liberarme de la llama
y de todo lo que sé.
Devuélveme la calma
perdida en tus palabras
regálame otro poema
que cierre esta hiriente yaga.
SALUDOS!
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Mil gracias querido amigo. Una leve tristeza, pero muy leve, que se aliviará si me dices que todo va bien, y que estás de maravilla. Te mando un beso de ánimo