Lo Acepto
que tú seas mi medicina,
quien todo lo cura,
aquel que me da la vida;
el que calma en la noche
mis lamentos y quien
pone fin a mis dudas.
Llévate de una vez el frío
que me acecha cuando
tú te has ido;
déjame vivir la vida
a través de tus labios
y descarga luego en
mi vientre nuestros destinos;
haz realidad las palabras,
une nuestros caminos.
Calma en mi tu sed
y déjame oír tus suspiros
para que mañana, al
abrir los ojos, tu cuerpo
se haya fundido con el mío
10 comentarios
amor, sexo, ausencia, salud y enfermedad, la solución medicinal, fuente curativa de los males tan humanos. El amor como remedio a la incertidumbre.
Mi parte (que por intensa es) favorita. "déjame vivir la vida a través de tus labios y descarga luego en mi vientre nuestros destinos".
Beth!!:)... En tu poesía muestras una gran pasión, que se pasea de manera romántica en cada verso... entre la imaginación, el deseo y la realidad. Me gusto mucho tu poema, sobre todo estos versos, que es como un cierre en gloria: "Calma en mi tu sed, y déjame oír tus suspiros, para que mañana, al abrir los ojos, tu cuerpo, se haya fundido con el mío."... Con tu permiso, me lo llevo a mis favoritos. Un gran abrazo!!!
ahhh... jejjee si tuviera una enfermita así, creo que yo sería un remedio algo amargo jejeje de esos que curan pero no dejan muchas ganas de volver a estar enfermo... :P
un beso...
Beth:
y descarga luego en
mi vientre nuestros destinos;
haz realidad las palabras,
une nuestros caminos.
Amita, realmente hermoso poema.
Te abrazo con el alma y te mando ronroneos.
Serge.
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Que poesía mas hermosa, un reflejo de un corazón enamorado.
Un abrazo mi querida amiga.