Todos Se Precipitaban
Entonces todos se precipitaban en el momento mágico del recuerdo, intentando borrar sus antiguos nombres en la íntima reunión, para no hacerse transparentes, con el pecho ardiendo por unos corazones que se escuchaban latir bajo la enfriada estela de la noche. Todos querían ser un último olvido, una soledad trazada en la íntima pasión de las alturas.
En medio de la imagen de la noche, se despertaban iluminando todas sus memorias y lo amado del recuerdo se ahogaba en el tejido de la ternura escondida entre los pliegues de los sentimientos.
En la íntima reunión, todos se precipitaban en las pausas perdidas con las imágenes de lo vivido... y cada uno de los allí presentes tenía su sueño sobre su propio reino. Hasta tocar el rostro de las sombras.
Cada vez más claros y cercanos, llegaban los ecos de las respiraciones en suspenso. Desde el tejido humano surgía el halo azul del agua sin rumores y todos querían bautizarse con nuevos nombres para empezar de nuevo el camino. Un camino que les llevara a todos ellos a empujar sus seres hacia las ondas de sus corazones; mientras sus labios pronunciaban palabras en medio de las nubes de la inquietud, todos ellos acunados en el deslumbrante paisaje de lo suspendido.
Iban llegando, envueltos en un vapor de ramos, todas las miradas imaginadas en el espejo oculto de sus pasiones. Y allí el himno de la luz era un sentirse esperando a ser rescatados de la noche. En silencio... en todo el silencio... la verdad era el origen que les devolvía al misterio posado en sus ojos.
En medio de la imagen de la noche, se despertaban iluminando todas sus memorias y lo amado del recuerdo se ahogaba en el tejido de la ternura escondida entre los pliegues de los sentimientos.
En la íntima reunión, todos se precipitaban en las pausas perdidas con las imágenes de lo vivido... y cada uno de los allí presentes tenía su sueño sobre su propio reino. Hasta tocar el rostro de las sombras.
Cada vez más claros y cercanos, llegaban los ecos de las respiraciones en suspenso. Desde el tejido humano surgía el halo azul del agua sin rumores y todos querían bautizarse con nuevos nombres para empezar de nuevo el camino. Un camino que les llevara a todos ellos a empujar sus seres hacia las ondas de sus corazones; mientras sus labios pronunciaban palabras en medio de las nubes de la inquietud, todos ellos acunados en el deslumbrante paisaje de lo suspendido.
Iban llegando, envueltos en un vapor de ramos, todas las miradas imaginadas en el espejo oculto de sus pasiones. Y allí el himno de la luz era un sentirse esperando a ser rescatados de la noche. En silencio... en todo el silencio... la verdad era el origen que les devolvía al misterio posado en sus ojos.
2 comentarios
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Diesel, este relato es el m?s profundo y con m?s mensaje que te he leido, por lo tanto me lo voy a guardar en mi disco duro para tenerlo siempre a mano.
Esto he de leerlo muchas ,m?s veces.
Un abrazo