Verano, Demasiado Verano. (parte 1)
No me reconozco, me miro en el espejo y no soy. La sociedad no me reconoce, y tampoco me reconozco en ella. Ese tumulto de piel y destinos lúgubres, el apareamiento cotidiano de la aberración. Brotan del asfalto y se repiten, y rebotan, y se pierden endebles con sus almas transeúntes en la desidia.
Un aglomerado de ideas retrogradas, que destierran de las pasiones más relevantes, los culos sucios camuflados.
Hoy salí a la calle, el hedor de la hipocresía fluye de las entrañas míseras y dinámicas. Son un todo irascible, desencantador, un todo que se codea con el calor colérico de un día de verano.
Caminé la vereda, la de siempre y como siempre, cada rostro es la crudeza de la insatisfacción, si existe un dios, si existiera acaso, quizás me explique, o me explicaría, cuales fueron sus buenas o malas intenciones al crear esta inmundicia que hoy (al menos hoy) llamamos mundo.
Una señorona, desagradable, poco menos gorda, agiliza su figura en un vaivén erótico pero bien logrado que en mi mayor morbo interno provoca nauseas. Pero el señor de bigotes que pasa y gira su cabeza, sonríe con propósitos perversos e inexplicables. La señora lo logra, y eso es el mundo.
Voy a llamarlos gente, van apurados, hablándole al viento y mirando a la nada, las moscas buscan la mierda, ellos, al menos le esquivan, no se percatan que la llevan dentro. Un sofisticado aparato de mierda armonizada que rige todas las conductas de lo que ahora estoy llamando gente. Un sofisticado núcleo de gente que conforma la mierda que hoy llamo sociedad y que a viceversa del aparato mierda interna, no es armonizada. Puedo decir que dios algo tenía que hacer con tanta mierda, y eso es el mundo.
En la esquina, junto a un árbol hermosamente raquítico y seco, poco mas arisco, un policía observa el trajinar de una joven bellísima de pechos azules y ojos abultados. Atrás, junto a la pared mi amigo Valdo, sentado lisiadamente en sus ruedas piernas, toca la guitarra, la misma canción, me acerco y coreo: “La calle es un canto a la desilusión, el barrio cuelga en los balcones las costumbres, marchitas, de los roedores que corren allí”.
Las ratas pasan y sonríen, es bufonesco el lisiado y el marginal cantando felizmente lo triste que es la vida. Alguien se detiene, es un setentón cuidadosamente arrugado que nos mira, no sonríe y expresa con fiereza.”¡La puta que cantan fiero!”. Pero el tango de Valdo es como “el grito” de Munch. A palabras sordas, oídos sabios.
12 comentarios
Debo aplaudirte por el destructor sarcasmo con el que has pintado el mundo que nos rodea... reducido literalmente a mierda... nunca m?s dir? que mi visi?n de la sociedad es oscura despues de leer esto jejejeje
La ?ltima frase es genial...
"Pero el tango de Valdo es como ?el grito? de Munch. A palabras sordas, o?dos sabios. "
Saludos Franco.
Qu? alegr?a Franco encontrarte de nuevo por aqu?.
Es todo un gustazo.
Luego te comento.
Un beso.
?D?nde te hab?as metido?
malditamente exquisito, preciosamente cruel, amigo eres grande
me tumbaste de una palabra a otra al lugar teniendo las mismas reflexiones de mierda, (lease concepto reiterado en tu prosa, que sabe adaptarse como buena mierda a tus ideas)
franco, volteaste el verano a un cumulo de imagenes cotidianas y tan ciertas y certeras en tu avanzar de viejo escritor sin ganas ya de inventar cosas lindas mas que la a?oranza del fin.
saludos hermano!
y salud
Pues s? Franco. Dices que vuelves con algo esperanzador, y lo es. Porque resulta exquisitamente bueno.
Lo de exquisitamente, no lo digo por decir. Sino porque rebela tu sensibilidad y el repudio que te merecen los aspectos que mencionas, la hipocres?a, la fealdad, etc.
El hecho de haber realizado una composici?n literaria con tanta ternura y poes?a hablando de mierda y de temas tan tristes y negativos con esa visi?n tan oscura de la vida, es algo que valoro altamente. Lo encuentro muy dif?cil.
T? sabes que mi visi?n de la vida es otra.
Es m?s, creo que m?s bien cierro los ojos ante la visi?n que tienes tu.
Pero cada cual tiene la sensibilidad que tiene y ve lo que ve.
Y eso, es personal e instranferible.
Has construido una visi?n de un mundo grotesco, que bien podr?a ser La habana, Buenos Aires, Bogot?, Madrid me has transportado a cualquier ciudad hispana y me has echo entrar en un mundo y unos personajes que transmiten una realidad cotidiana pero profundamente real, pues eso que describes se puede ver hoy por hoy muy f?cilmente en cualquier lugar, es muy buena tu forma de mostrar los personajes, la verdad es que el relato es costumbrista y me llena profundamente.
Un gran relato desde mi punto de vista.
La segunda parte ya te la coment?.
Un saludo Franco.
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volvi con esto muy esperanzador..jajajaja