TusTextos

Por Si Aún No Lo Entiendes, Te Amo.

Marcar la mejor sonrisa de tus recuerdos, ser ese abrazo cálido cuando estés sólo debajo de la lluvia. Mil historias me he inventado segundos antes de dormir, y mil recompensas he recibido al despertar. Todo con una esencia de ti.
Desde el momento que empezó este gusto por ti, desde ser feliz por sentarme a tu lado en cada clase y te mirarte todos los recreos sin importar lo que pensaras... todo ha tenido un toque diferente en muchos sentidos. Tal vez en ese entonces no era fuerte, pero sí tenía su merecida presencia. Incluso antes, cuando creía ser el centro del mundo y creía gustarte. ¡Vaya tontería!, acepto mi patético orgullo después de golpearme en la pared cuando yo era solo una sombra para ti, y tú mi todo.
Disculpa aquella poca discreción que tuve al declarar mis sentimientos. Era pequeña y en realidad nunca he tenido idea de lo que hago.
Cometí un par de errores en esa escuela, vi la oportunidad de salir corriendo y no la desaproveché. Me gustabas mucho, pero tenía que estar segura de lo que tenía que esperar a cambio, sabía que eras inalcanzable para mí. Y para probármelo, me pareció perfecto el escenario de tener que mudarme, porque bien la decisión era sólo mía. Siempre soñé con ésta nueva escuela, pero un amor habría sido mucho más que suficiente para quedarme. Tenía que probarme de que no había nada en ese lugar que me atara. Ninguna voz me detuvo.
Aunque claro, el alejarme un par de kilómetros de ti lo único que logró fue remarcar el sentimiento. Porque, si bien, antes de irme no mostraste ni un poco de afecto, desde el primer día que te volví a ver me diste razones para seguir esperando. Tan simples como el darme un poco de importancia en una plática, abrazarme.
Y sé que podían ser muy insignificantes para ti, pero para mí eran mucho, era demasiado esperar algo así viniendo de ti.
Y así se me vino el tiempo encima. Pensé que estaba cerca de tener una recompensa, o que jugabas, o que no estabas seguro de tus sentimientos, o que yo nunca fui suficiente para que lo intentaras, o que había alguien que en realidad le tuvieras el afecto suficiente para no intentarlo con alguien más, o el que no nos veíamos seguido, o que nos alejaríamos cada vez más, o que era normal para ti estar así con amigas, o eras lo suficiente amable para lastimarme. No lo sé, en realidad exprimí mi cerebro para darme una explicación razonable, lo suficiente realista para retirarme dignamente. Me volví fuerte al prepararme para el peor escenario, y a la vez débil por no creer en las personas.
Pero cada vez que te volvía a ver, tenía cada vez una razón más fuerte para esperar. Y volvía cada viernes con un único fin. Probarme a mí misma que pasara lo que pasara, haría que el sentimiento decayera incluso teniéndote a mi lado. Pero claro, nunca me diste la oportunidad de decepcionarme.

El tiempo pasó rápido, fui paciente.

Mire y Fer eran novios.
Eso me alegraba. Estaba feliz que después de tanto tiempo que ella esperó, había recibido su recompensa. Era una historia perfecta.
Cambió muchas cosas que creía ciertas. De alguna manera ustedes dos han sido el reflejo del otro y quedaban sólo dos ideas nuevas: existía la posibilidad que tu lo intentaras también, cualquiera que haya sido tu razón por no hacerlo, podía hacerte despertar, conmigo o con alguien más; también podías ignorar esa relación y seguir, incluso tomar un curso diferente de ese afecto que mostrabas. Y fue como una daga enterrada en la espalda. Una razón directa perfectamente escondida.
- Nunca lo hará

Empecé a lograr alejarme de ti. Le di peso a mi personalidad. Automáticamente hubo una nueva atención hacia mí. Señalaba tu poco interés al estar conmigo, y realzaba todo aquello ajeno a ti. Empezaba a hacerlo. Te veía y lograba sacar una ofensa disfrazada, podía dejar de interesarme qué tan bien estaba actuando o no, era yo misma y ésta vez, me divertía estar en tus brazos. Regresaba para tener a alguien junto a mí, sin compromisos, ni prejuicios. Nada más que un buen rato. ¡Y venga que me funcionaba!. Y si no mostrabas interés en alguna salida yo era feliz abanicando mi soledad, como pavonear un aura disponible. Aprendí a dejar de esperar algo de ti.
Aunque claro, el sentimiento seguía velado en mi cabeza, empecé a inmortalizarte escribiendo, proyectando toda esa idealización en un papel, nada más que una historia distorsionada.
Esa nueva actitud, trajo nuevas personas y oportunidades, con ellas, la sed de tener una relación estable, sincera, ajena a ti.
Ésta nueva persona llegó, lo dejé ser.

En realidad era feliz por que alguien, después de tanto tiempo, regresaba mi sonrisa aún más grande. Estaba satisfecha de hacer a alguien feliz, alguien que no tenía miedo de decir cuánto afecto sentía, se interesaba por mí. Era directo, sincero y sin prejuicios. Yo amaba la idea de tenerlo a metros de mi escuela, amaba poder platicar de aviones, hablar sobre nuestro futuro y vernos juntos en él. Quería abalanzarse sobre todo aquel que me viera. Era protector, juguetón, infantil. No daba un paso si no estaba seguro de que yo quería darlo y me llevaba de la mano al darlo. Merecía sonreír.

Lloraba todas las noches.
Pensé que después de tanto tiempo que estuve junto a ti en alma, aceptarías el que fuera feliz. Pero esa indiferencia llena de odio, fue mi peor tormento. Creo que después de un tiempo lo empezaste a aceptar. Yo me sentía realizada entonces, lo habías aceptado y yo daba un afecto sincero lejos de ti. Todo estaba bien. Tú fuiste más allá que bien. Esa tarde abrazaba la idea de un nosotros porque en realidad me sentía bien de que tú no me odiabas más, lloré por provocar que algo nos alejara. Por que sabía que aún en ese momento tan lleno de vida para mí, tu encontrarías la manera de acercarte más sin cambiar las cosas. Nunca sería en realidad algo para ti, ni siquiera me dirías directamente si estabas dispuesto a intentarlo o no. Y... rompiste mi burbuja de apariencias. Me fue fácil darme cuenta de que él era el tipo de persona que deseaba, que muchas esperan, pero lo único que amaba de aquella relación era el afecto y la atención, no a él.
- No es justo para nadie

Por tu parte, sabía que no moverías un dedo después de eso. No esperaba nada de ti. Incluso pedí tiempo, no una semana, sino unos cuantos meses para olvidar ese gusto por el afecto y con él alejarme de una buena vez de ti. Y honestamente estaba cerca. Me enfermaba el estar atada a dos lugares. Pero, creo que los dos nos hemos dado cuenta de que mi orgullo queda opacado cuando estoy contigo.

Sonríe. Estoy satisfecha de poder decir que mi amor platónico es mi novio. Que todos los que no te conocen saben que tengo un amor lejos, que debo de adorarte lo suficiente para intentarlo a distancia y que no tienen oportunidad alguna. Que aún amanezco enferma algunas mañanas intentando descifrar qué pasa por tu cabeza, que lloro cuando aquella maña de imaginar el peor escenario vuelve, que sigo insegura de tus sentimientos hacia mí. No es mentira si digo que eres famoso.

Acepto, quisiera que durara por toda una vida, que cada día creciera más. Pero conozco cómo me trata el destino hablando de ti.
Sé cómo el mundo conspira, cómo la rutina se vuelve pesada, el afecto deja de crecer y tomaremos caminos diferentes. Aceptaré con agradecimiento ese día.

¿Qué si deseo viajar por el mundo en tus brazos y llevar tu sangre en mi vientre? Siempre he deseado lo imposible. Y todo ese deseo se reducirá a una pequeña chispa en mis recuerdos. Serás el amor que recordaré en el otoño de mi vida.
Por si aún no lo entiendes, te amo.
No tengo miedo de sentir un amor puro y honesto.
Huye si es demasiado.
Ámame si tienes la intención de intentarlo.
Recuérdame por ser quien nunca te presionó y pon un asterisco junto a mi nombre en aquella letanía que has comenzado.
Siéntete libre cuando tus sentimientos hayan cambiado, nada de esto te ata a mí. Cree si digo que no soy de cristal.
Debes saber que deseo por siempre lo mejor para ti, más allá de cumplir tus sueños. Nadie como tú para cambiar el mundo.

Y si un día llego a decepcionarte, no pierdas la fe en las personas. Siempre serás amado y seguramente nunca necesitarás más que eso.
Ingryd09 de mayo de 2011

1 Comentarios

  • Juansebastian

    wow tan extenso y que coherencia te felicitoooo y bueno me presento soy juan y fueun gusto inmenso leerte me encantaria que publques mas y leerte y bueno si quieres que pases pormis textos,,, ojealosy dime lo que pienses no temas darme duroooooo

    28/05/11 06:05

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